El Delta blues siempre tuvo un pariente cercano que permaneció oculto hasta que un devoto historiador lo dio a conocer en un documental para que el Hill Country Blues de a conocer sus excelsas credenciales. El Deep Blues de Robert Palmer fue propicio al revelar un genero que venia acompañado de singulares interpretes entre los que se destacaban Junior Kimbrough y R.L Burnside. Pero tal suceso no hubiese tenido la magnitud lograda sin la aparición en escena de Fat Possum que a la postre se convertiría en el sello de los "septuagenarios" como Charles Caldwell, Asie Payton y T-Model Ford. Cuando el nuevo siglo arrancaba un empleado de la construcción que por las noches complacía a la concurrencia de un bar en Memphis recibió la propuesta de esculpir su primera creación para la firma de Matthew Johnson en Oxford, Mississippi; con sesenta años de edad y cuatro décadas poniendo el lomo desde el alba no dudo un instante . Robert Belfour o como se lo conocía "Wolfman" habí...
En la ficha de éste trío de León pone que su música es "instrumental - psych - post rock".Y los que me conocen un poco, ya sabrán que si a mí esto "me pareciera post rock", no estaría aquí. Porque como ya he comentado en alguna ocasión, el post rock es un nivel básico de aprendizaje instrumental, hacia formas musicales superiores. Que en cuanto la banda evoluciona a mejor, se convierte instantáneamente en rock progresivo o psico-prog. Pero en nada que no haya sido inventado ya antes. Digamos que ésa etiqueta es como un "progresa adecuadamente", hasta llegar a convertirse en un grupo a considerar. Y Sageness deben ser considerados.
Éste trío lo componen Koke (bajo), David (guitarra) y Fran (batería). Se formaron en 2017 y ése mismo año ponen en circulación "Sageness". Ahora sale "Akmé", trabajo de muy interesantes mimbres y feliz escucha.
En su inicial "Andromeda " (7'36) comprobamos un psicodelismo orientado a brumas germánicas, en conjunción con los Floyd más investigadores, los de antes de forrarse. Sección de ritmo llena de matices, que sustentan con seguridad los devaneos solistas de una guitarra pletórica en ideas, sonidos y energía.
Gruesos sonidos de moog (o imitados con pedales), dan entrada a "The Thought" (8'58), con un bajo en primer plano e inquietante ambiente percusivo - efectista. Me recuerda a ciertos pasajes instrumentales psicodélicos de los primeros Mahogany Rush. Ciertamente se decantan por el hard psych en ésta pieza. La guitarra se metamorfosea y hace olvidar la inexistencia teclistica. Contundencia cósmica con arrebatos de blues rock ácido. Como una jam entre Tiger B. Smith y Gila.
En "Sizigia" (4'19) "cantan" las seis cuerdas, sin necesidad de que sean vocales. Con cierto aire nostálgico - invernal, - o así me lo parece -, ( a lo mejor es que expreso mis deseos de bajas temperaturas!),
En "Ephemeral" (9'46) volvemos al rock cósmico contundente que parece ser un sello en Sageness. Su reiteración melódica crea un ambiente hipnótico en lenta progresión, que invade la habitación con notas de ácidos colores y bluesy corrosión kraut. A pesar de lo dicho, se rigen por un firme planteamiento compositivo que los aleja de anarquias sonoras desmadradas.
Los riffs de "Mindbender" (4'22) llevan en su tonelaje aires pasados y presentes. Desde King Crimson al stoner rock más granitico, todo tiene cabida en su espeso espacio. Incluyendo a Black Sabbath, en su invocación a los dioses. Al final, Crimson y Sabbath no estaban tan lejos. Sageness oficia el ritual sin complejos y con total dominio del asunto.
La final "Hydro" (6'30) es un torrencial caudal de notas, entre ágiles y pesadas, que organizadas al estilo Sageness, emprenden el vuelo hacia alturas siderales dignas de Achim Reichel a Silberbart. Todo puesto al día en un envoltorio instrumental de efectivo sentido y excelente resolución técnica. Muy buenos.
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