Existen bateristas capaces de marcar el tempo. Otros poseen una técnica tan deslumbrante que convierten cada interpretación en una exhibición de virtuosismo. Y luego están aquellos músicos que consiguen algo mucho más difícil: transformar la batería en un instrumento narrativo. Barriemore Barlow pertenece a esta última categoría. Nacido como Barrie Barlow el 10 de septiembre de 1949, en Birmingham (Inglaterra), fue rebautizado por Ian Anderson como "Barriemore", un nombre que encajaba con el humor surrealista y la estética teatral de Jethro Tull. Aquel pequeño cambio de nombre acabaría formando parte de la mitología del grupo. Aunque nació en Birmingham, pasó buena parte de su juventud en Blackpool, donde conoció a quienes acabarían siendo compañeros fundamentales de su carrera: Ian Anderson, John Evan y Jeffrey Hammond. Aquellos años estuvieron marcados por la explosión del beat británico y el nacimiento de la llamada British Invasion. Como muchos jóvenes de su generación, ...
En la ficha de éste trío de León pone que su música es "instrumental - psych - post rock".Y los que me conocen un poco, ya sabrán que si a mí esto "me pareciera post rock", no estaría aquí. Porque como ya he comentado en alguna ocasión, el post rock es un nivel básico de aprendizaje instrumental, hacia formas musicales superiores. Que en cuanto la banda evoluciona a mejor, se convierte instantáneamente en rock progresivo o psico-prog. Pero en nada que no haya sido inventado ya antes. Digamos que ésa etiqueta es como un "progresa adecuadamente", hasta llegar a convertirse en un grupo a considerar. Y Sageness deben ser considerados.
Éste trío lo componen Koke (bajo), David (guitarra) y Fran (batería). Se formaron en 2017 y ése mismo año ponen en circulación "Sageness". Ahora sale "Akmé", trabajo de muy interesantes mimbres y feliz escucha.
En su inicial "Andromeda " (7'36) comprobamos un psicodelismo orientado a brumas germánicas, en conjunción con los Floyd más investigadores, los de antes de forrarse. Sección de ritmo llena de matices, que sustentan con seguridad los devaneos solistas de una guitarra pletórica en ideas, sonidos y energía.
Gruesos sonidos de moog (o imitados con pedales), dan entrada a "The Thought" (8'58), con un bajo en primer plano e inquietante ambiente percusivo - efectista. Me recuerda a ciertos pasajes instrumentales psicodélicos de los primeros Mahogany Rush. Ciertamente se decantan por el hard psych en ésta pieza. La guitarra se metamorfosea y hace olvidar la inexistencia teclistica. Contundencia cósmica con arrebatos de blues rock ácido. Como una jam entre Tiger B. Smith y Gila.
En "Sizigia" (4'19) "cantan" las seis cuerdas, sin necesidad de que sean vocales. Con cierto aire nostálgico - invernal, - o así me lo parece -, ( a lo mejor es que expreso mis deseos de bajas temperaturas!),
En "Ephemeral" (9'46) volvemos al rock cósmico contundente que parece ser un sello en Sageness. Su reiteración melódica crea un ambiente hipnótico en lenta progresión, que invade la habitación con notas de ácidos colores y bluesy corrosión kraut. A pesar de lo dicho, se rigen por un firme planteamiento compositivo que los aleja de anarquias sonoras desmadradas.
Los riffs de "Mindbender" (4'22) llevan en su tonelaje aires pasados y presentes. Desde King Crimson al stoner rock más granitico, todo tiene cabida en su espeso espacio. Incluyendo a Black Sabbath, en su invocación a los dioses. Al final, Crimson y Sabbath no estaban tan lejos. Sageness oficia el ritual sin complejos y con total dominio del asunto.
La final "Hydro" (6'30) es un torrencial caudal de notas, entre ágiles y pesadas, que organizadas al estilo Sageness, emprenden el vuelo hacia alturas siderales dignas de Achim Reichel a Silberbart. Todo puesto al día en un envoltorio instrumental de efectivo sentido y excelente resolución técnica. Muy buenos.
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