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Jimi "Prime Time" Smith – Give Me Wings (1998)

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 Nuestro invitado de hoy tuvo  que intercalar el "Prime Time" entre su nombre y su apellido para que no lo confundieran con el popular organista Jimmy Smith. Sin duda esa denominación le pega como anillo al dedo a este curtido "bluesman". Jimi Smith nace en Chicago en 1959. Su madre,  Johnnie Mae Smith ( The Big Boss Lady), tocaba la batería junto a los grandes del blues  Albert King, JB Hutto y Jimmy Reed. Con tan solo ocho años graba su  primer tema , "Young Boy with the Blues". El pequeño Jimi pasa su infancia rodeado de "bluesman". El mismísimo Jimmy Reed le enseña a tocar las guitarra. Con 14  actúa en el festival de Blues de Ann Arbor junto a Reed y compartiendo escenario con Charles Mingus y Ray Charles. Con 18 años se le podía ver por los clubs de Chicago junto a Big Walter Horton, Floyd Jones, Playboy Vinson y Sunnyland Slim, entre otros. En 1979 e traslada a Minneapolis y entra a formar parte de  Lynwood Slim and the Shuff...

Saint Steven - Over the Hills (1969)

 Hubo un tiempo en que este disco era casi un fantasma. Over the Hills / The Bastich vivía en la memoria de unos pocos iniciados, en las colecciones de vinilo polvorientas y en susurros entre cazadores de rarezas. Se hablaba de él como de un conjuro de otra era: el sonido de Boston en 1969, nacido en medio de disturbios, funerales nacionales y un país que ardía por dentro. Mientras la televisión escupía imágenes de la Guerra de Vietnam y las noticias seguían sangrando por el asesinato de Robert Kennedy, Steven Cataldo —ex miembro de Ultimate Spinach— decidió armar su propia bomba sonora.




El resultado fue este artefacto atómico: un álbum que mezcla rock afilado con fragmentos de noticieros, creando una especie de collage sónico que captura la paranoia y la electricidad de la época. Durante años se creyó perdido, como si hubiera sido tragado por el mismo agujero negro que devoró tantas cintas maestras de finales de los sesenta. Pero el destino es caprichoso, y Eclectic Discs, tras una búsqueda casi arqueológica, desenterró el máster en un archivo de Inglaterra.

Hoy, remasterizado y con fotos nunca antes vistas, este disco no es solo un rescate: es un manifiesto recuperado, un grito de juventud que vuelve a vibrar en nuestros oídos. No es un simple reissue —es una resurrección, y su energía es tan peligrosa ahora como lo fue entonces.

En el inframundo del coleccionismo de vinilos, Saint Steven – Over the Hills / The Bastich era un nombre que flotaba como leyenda urbana: un disco que sonó un rato en la radio FM de Boston en 1969, se desvaneció sin dejar rastro y se convirtió en objeto de búsqueda obsesiva para quienes coleccionan psicodelia como si fueran reliquias sagradas.

Steven Cataldo, ex integrante de Ultimate Spinach (sí, esa banda, una de las joyas máximas del psych de Boston), se encerró en el estudio en plena era de Vietnam, disturbios estudiantiles y el país colapsando en las noticias, para fabricar un álbum que es mitad confesión, mitad exorcismo. Cada lado del vinilo es una suite: Over the Hills en la cara A, más contemplativa, casi pastoral, y The Bastich en la cara B, con ese groove febril que suena como si alguien hubiera metido funk en un experimento ácido.

La portada es puro trip sesentero: “Saint Steven” flotando entre las nubes, abrazado a su guitarra, el sol estallando detrás y un monstruo marino asomándose en el horizonte. No hay créditos de músicos, solo los de producción y diseño, como si quisieran que el disco fuera un misterio en sí mismo. Las letras, incluidas en el arte original, mezclan imágenes cálidas con un trasfondo de inquietud: esa sensación de que el sueño hippie estaba en su último respiro. Incluso hay momentos de collage sonoro que rompen la canción —como en Poor Small, donde aparece el audio real de un conteo electoral, martillazos de mazo incluidos— recordándonos que, por mucho que nos refugiemos en la música, la realidad siempre termina filtrándose.

Este rescate de Eclectic Discs no es un simple reissue: es una operación de arqueología sonora. Encontraron las cintas maestras en un archivo inglés y las remasterizaron, añadiendo dos bonus tracks y un libreto con fotos inéditas y notas del propio Cataldo. Lo que tenemos ahora en las manos es un documento de época, pero también un acto de justicia para un disco que se negó a morir. 

Saint Steven (ex Ultimate Spinach) nos lanza un álbum que es pura alquimia psicodélica en dos actos. La primera suite, Over the Hills, es un festín de acid rock, psych pop y efectos sonoros que funcionan como un imán cerebral: entras y no quieres salir. Temas como "Animal Hall" —con su vibra de acid folk y esos efectos de bramidos, estampidas, diálogos y ladridos— son como una fiesta surrealista en medio de la carretera. "Poor Small" arranca con audio real de un noticiero, para luego volverse un himno folk-rock al estilo de la San Francisco Sound, mezclando la dulzura de la melodía con la crudeza de la realidad política de la época.

La segunda suite, The Bastich, baja un poco el nivel de sorpresa, pero no de intensidad: es un viaje en claroscuro, con guitarras cargadas de ácido y una atmósfera sombría que se mete en la piel. Puede ser menos original que la primera cara, pero tiene esa vibra de subterráneo que cierra el disco con fuerza.

En resumen, Over the Hills / The Bastich no es solo un vinilo raro de 1969: es un mapa sonoro de un país en llamas, un testamento del mítico “Boston Sound” y un espejo de la paranoia y la belleza que convivían en plena guerra de Vietnam. Si lo encuentras, no lo dejes pasar —este es uno de esos discos que transforman cualquier colección en un santuario de culto. Hasta más vernos. 




El disco que se volvió fantasma: Durante décadas se creyó que las cintas maestras estaban perdidas. El álbum circulaba solo en ediciones de vinilo que parecían salidas de un mito urbano, hasta que Eclectic Discs rastreó y rescató el máster desde un archivo en Inglaterra, casi como un hallazgo arqueológico.

Cataldo y la Spinach Connection: Steven Cataldo no era un improvisado: venía de ser parte de Ultimate Spinach, una de las bandas insignia del “Boston Sound”. Su paso por Spinach le dio las credenciales psych necesarias, pero aquí buscó liberarse de la etiqueta y construir un sonido más personal y delirante.

Cuando la política se coló en la psicodelia: En “Poor Small”, Cataldo insertó audios reales de un conteo electoral disputado. Un collage sonoro que parecía una rareza experimental, pero que hoy suena como un presagio del caos político que se repetiría en EEUU décadas después. La psicodelia también servía como crónica de época.

Una portada entre monstruos y ángeles: La portada original mezclaba un grabado en blanco y negro de un monstruo marino luchando bajo la tormenta con la figura colorida de un guitarrista bañado en luz celestial. Un contraste tan psicodélico como el disco mismo: entre lo sagrado y lo grotesco, lo divino y lo triposo.

El Hombre Polilla


Temas
1 Over The Hills
2 Animal Hall
3 Gladacadova
4 Poor Small
5 Ay-Aye-Poe-Day
6 Grey Skies
7 Over The Hills
Side 2 The Bastich 
1 Bastich I
2 Voyage To Cleveland
3 Sun In The Flame
4 Bright Lights
5 Louisiana Home
6 Bastich II


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