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GEORGE FENTON / DAVID LAWSON - Company of Wolves (Original Soundtrack Recording) (1984 / Palace)

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 A pesar de que esta banda sonora viene firmada por el compositor y director de orquesta, George Fenton, pocos saben que todos los sintetizadores fueron a cargo de David Lawson. Teclista supremo muy olvidado, que además me tiene loco últimamente, por la adquisición reciente de un bootleg de Samurai. La banda posterior a The Web, donde también militaba. Y que eran algo muy cercano al prog canterbuyano. Lawson se formó en la Royal Air Force School of Music. Y luego con el pianista de jazz, Stan Tracey. Como músico de sesión,  colabora con Roy Harper, Sally Oldfield, David Bedford o Stackridge, entre muchos. Se une a los legendarios Greenslade en los mediados 70. Pero toda la fama recae en el poseedor del apellido. Una injusticia. Rechazó una oferta para entrar en la Ian Gillan Band. Y colaboró en el frustrado proyecto, XYZ, junto a Jimmy Page, Chris Squire y Alan White. También participa en trabajos de Curved Air, Bill Wyman o Foreigner. En el apartado de bandas sonoras, todo un...

MORUS - From Wright (2023/ Morus)

 Con dos excelentes trabajos  en su haber desde 2020, el sintetista chileno Morus, (de la banda prog R-U Kaiser), puso en marcha el año pasado una discografía  en paralelo con su impecable homenaje a Klaus Schulze, "From Schulze". Su continuación  en éste año es "From Wright", en dedicada admiración al teclista de Pink Floyd, Richard Wright. No tan tenido en cuenta como se merece. Algo que ya es agria tradición en la banda que lo hiciera famoso.....Ningunear, cuando no despedir a sus miembros. Y luego deshacerse en dedicatorias y culpables remordimientos. Pasó con "Wish you where here" hacia Syd Barrett. Y volvió a ocurrir en "The Endless River" para Rick Wright. Habrá la misma dosis de hipocresía para Gilmour o Waters? Lo dudo. Aunque todo es posible en ésa banda.



Como en "From Schulze", Morus trata de rendir homenaje en frasco pequeño como las buenas esencias, en apenas 33 minutos de duración. Se encarga como siempre de teclados, además de Diego Fernández en la batería de dos temas  y Matias Paul cantando en uno. La portada ha sido obra de otro grande del actual prog chileno, Marcos "Velocidad Crucero" Pérez de Arce.

"Intro" (3'14) simboliza espesura textural  de esperada languidez nostálgica,  tan a flor de piel en los sensibles dedos del homenajeado. Secuencia in crescendo que nos adentra en "Viaje" (5'38), de poderosa línea melódica solista y rítmica propulsada por emulación VCS3 synthi. Más cerca de los actuales Tangerine Dream a mis orejas, pero como un plato fuerte a degustar por paladares electrónicos de gusto sibarita. Coordenadas sintéticas que se regodean en la kosmische más ortodoxa en "Influence" (3'34), (acaso Wright no fue su original musa?), y toman rasgos "Dark Side" de subliminal belleza introspectiva. Nada que ver con la última gamberrada senil de Roger Waters, vade retro! Orgánica batería impulsa un sensible vuelo hacia bellos horizontes melódicos de paralelos multiversos.

"Melancholic Music" (5'08) crea ésa espesa bruma dimensional que nos adentra en ése particular "Triángulo de las Bermudas floydiano", donde nos perdemos en un sonido y misterio que van unidos, sin embargo en un tono de esperanza. Toma el lado más Düsseldorf del olvidado "Zee" y recrea una fantasía electrónica llena de colorismo e inspiración. Quizá "I'm Soul" (4'00) sea la más explícitamente Floyd, con voz característica en boca de Matías Paul y un solo de sinte que es puro Wright, además de su apoyo al piano. Otro acierto.

"Ambient" (3'48) aglutina en sus tres minutos sensaciones que van de "Meddle" (con su guiño a "Echoes"), a "Shine on you crazy diamond" o el final "The Endless River", en su maravillosa y densa espesura instrumental.  Todo bien condensado y aprovechando cada segundo al máximo. 



Finalmente "I'm Free" (5'54), con autoritaria batería,  impone fascinante space rock con gran aporte personal de Morus. No es éste un "tribute álbum" al uso. Aquí hay mucho de bueno dentro de la cosecha propia del autor chileno. Y eso lo hace doblemente meritorio. Quizá una dosis mayor de órgano hubiera estado bien, en mi opinión. Pero "From Wright" es un trabajo irreprochable. Un excelente perfume electrónico para los oídos. 

J.J. IGLESIAS



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