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Porcupine Tree – Deadwing (2005)

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 Mi introducción al universo de Porcupine Tree fue bastante tardía, lo cual podría parecer sorprendente considerando el tiempo que he pasado inmerso en el vasto mundo del rock progresivo. Pero como dice el dicho, más vale tarde que nunca. Desde mi primera escucha de Deadwing , me cautivó de inmediato su atmósfera genuinamente brillante y original, lo que deja claro que esta es una banda capaz de absorber lo mejor del rock y darle forma en algo completamente propio. Si bien algunas de las partes más pesadas del álbum podrían fácilmente evocar comparaciones con bandas como Dream Theater y Tool, Porcupine Tree siempre regresa a su firma sonora única, manteniéndose fiel a sus raíces mientras explora nuevos territorios. El álbum comienza con "Deadwing", un tema que se abre con sutiles efectos espaciales antes de evolucionar rápidamente hacia una línea de guitarra agresiva y trepidante. Steven Wilson nos presenta una impresionante gama de efectos vocales, desde susurros hasta palab...

Jean Hoyoux – Planètes (1981/ CRETS)

 Misterioso sintetista belga del que poco se sabe. Inició carrera discográfica con éste doble álbum para CRETS ("Centre de Recherche et d'Etudes"), en los primeros 80. Tuvo continuación con "III Hymne" para el mismo sello en 1985. Luego le pierdo la pista. Si bien he visto obras pictóricas de un tal Jean Hoyoux que muy bien podría ser él. 



Un profundo trabajo electrónico, "Planetes", que en su edición doble original ronda ya los 400 pavos. Está reeditado.

Iniciaba la aventura cósmica  con "Les Saturnales" (12'51) en pura fantasmagoría kosmische de etérea analogía FM y corales sintéticos del más allá.  Símiles con el primer Florián Fricke pueden ser adecuados. Plasma con fidelidad el misticismo universal y su inmensa grandeza en ése tremendo interrogante que es...."todo ésto". El órgano imprime majestuosidad, que es de lo que se trata en éste conceptualismo cósmico. Mágico minimalismo ambiental de innegable a veces, sabor a Library Music, en su más acertada descripción. 

"Zeus" (9'44) se presenta muy kraut en su modalidad más cosmic. Entre Wolfgang Duren o Eroc. Con portales sinfonizantes y melodías naif de sintetizador solista, (hechas con toda la intención), a lo Conrad Schnitzler.

Y hablando del ex-Tangerine Dream, en "La Marssivité" (7'56) encontramos estratégicos parecidos,  con pinceladas de Irmin Schmidt (ése pseudo-tango...) o Hans-Joachim Roedelius. De ingeniosa elección de sonidos y con conexiones con las primeras obras electrónicas de los 60. Muy original y detallista. Volvemos a la introspectiva espacial casi sacra, (procede), para "La Blancheur Ouverture" (10'15) en la línea de la inicial "Les Saturnales" :Musique Planante en su más pura expresión.  La sombra de Klaus Schulze es pronunciada en ésa melodía. 

Pasamos al segundo disco con "Ballade A Venus" (8'18), en otro bello onirismo levitatorio delicado y de fragilidad melódica intensa. Una irresistible mezcla de Kitaro, Deuter, Wolfgang Riechmann o Isao Tomita. Un muy bonito paseo sideral. De Venus a Mercurio con "Le Mercurial" (14'16), de exploración sonora dadaista y ensayo a la Cluster. El Solina o el Crumar de cuerdas se muestra esplendoroso y muy visitado en todo el álbum. Hoyoux demuestra no necesitar un gran despliegue en equipamiento teclístico para plasmar su alta creatividad. 



La cara D está íntegramente dedicada para "L' Hymne Au Soleil" (23'48). Una suite en oda al astro rey con referencias cercanas a Jean Guillou, Pierre Henry, Arnold Schoenberg o Igor Stravinsky. Grandioso.

J.J. IGLESIAS



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