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Goblin – Roller (1976)

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 La primera vez que supe de Goblin fue por la película Suspiria. Su banda sonora me había llamado la atención desde el primer golpe, y se me hacía bastante interesante: todo su universo giraba en ese horror atmosférico que la banda recreaba para la cinta. Me obsesioné con ello. Pero en aquellos tiempos no existía internet y no había información por ninguna parte, así que Goblin se quedó en el olvido. Solo de vez en cuando aparecían los recuerdos, como sombras que regresan cuando quieren. Conseguir algo de ellos era una odisea, y los precios, ya saben, altísimos para esos tiempos. Así que lo dejé ir. Con el pasar de los años, y por esas jugadas raras de la vida, pillé Roller en un escaparate. No sabía qué era lo que me iba a encontrar. La portada me atrapó al instante: ese diablillo tocando el violín, el fondo blanco, el título en rojo… me voló la cabeza. Aunque el precio era un poco más de lo que tenía, igual lo compré. El viejo CD era una maravilla, y qué decir de su sonido. Pero ...

Jean Hoyoux – Planètes (1981/ CRETS)

 Misterioso sintetista belga del que poco se sabe. Inició carrera discográfica con éste doble álbum para CRETS ("Centre de Recherche et d'Etudes"), en los primeros 80. Tuvo continuación con "III Hymne" para el mismo sello en 1985. Luego le pierdo la pista. Si bien he visto obras pictóricas de un tal Jean Hoyoux que muy bien podría ser él. 



Un profundo trabajo electrónico, "Planetes", que en su edición doble original ronda ya los 400 pavos. Está reeditado.

Iniciaba la aventura cósmica  con "Les Saturnales" (12'51) en pura fantasmagoría kosmische de etérea analogía FM y corales sintéticos del más allá.  Símiles con el primer Florián Fricke pueden ser adecuados. Plasma con fidelidad el misticismo universal y su inmensa grandeza en ése tremendo interrogante que es...."todo ésto". El órgano imprime majestuosidad, que es de lo que se trata en éste conceptualismo cósmico. Mágico minimalismo ambiental de innegable a veces, sabor a Library Music, en su más acertada descripción. 

"Zeus" (9'44) se presenta muy kraut en su modalidad más cosmic. Entre Wolfgang Duren o Eroc. Con portales sinfonizantes y melodías naif de sintetizador solista, (hechas con toda la intención), a lo Conrad Schnitzler.

Y hablando del ex-Tangerine Dream, en "La Marssivité" (7'56) encontramos estratégicos parecidos,  con pinceladas de Irmin Schmidt (ése pseudo-tango...) o Hans-Joachim Roedelius. De ingeniosa elección de sonidos y con conexiones con las primeras obras electrónicas de los 60. Muy original y detallista. Volvemos a la introspectiva espacial casi sacra, (procede), para "La Blancheur Ouverture" (10'15) en la línea de la inicial "Les Saturnales" :Musique Planante en su más pura expresión.  La sombra de Klaus Schulze es pronunciada en ésa melodía. 

Pasamos al segundo disco con "Ballade A Venus" (8'18), en otro bello onirismo levitatorio delicado y de fragilidad melódica intensa. Una irresistible mezcla de Kitaro, Deuter, Wolfgang Riechmann o Isao Tomita. Un muy bonito paseo sideral. De Venus a Mercurio con "Le Mercurial" (14'16), de exploración sonora dadaista y ensayo a la Cluster. El Solina o el Crumar de cuerdas se muestra esplendoroso y muy visitado en todo el álbum. Hoyoux demuestra no necesitar un gran despliegue en equipamiento teclístico para plasmar su alta creatividad. 



La cara D está íntegramente dedicada para "L' Hymne Au Soleil" (23'48). Una suite en oda al astro rey con referencias cercanas a Jean Guillou, Pierre Henry, Arnold Schoenberg o Igor Stravinsky. Grandioso.

J.J. IGLESIAS



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