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Sainte Anthony's Fyre - Sainte Anthony's Fyre (1970)

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 ¡Los años dorados del rock and roll estadounidense! ¡Sí! La segunda mitad de los 60 produjo bandas que conformaron la escena psicodélica estadounidense. Janis Joplin, Grateful Dead, The Doors, entre muchos otros, proclamaron el "flower power" por todo el país y el mundo, expresando su repudio a la guerra de Vietnam, y la música fue su guía. La música experimental y psicodélica reinaba con supremacía. Pero como el buen rock and roll sugiere, o al menos debería sugerir, a menudo subvierte el orden, y algunas bandas —pocas, hay que decirlo— aportaron algo diferente a la época. Algo más contundente, no solo por la relevancia de su historia, sino también por su sonido. En esencia, el sonido revelaba su historia y transmitía la fuerza de ser pioneros, muchos de los cuales no recibieron el reconocimiento que merecían. No recibieron crédito precisamente por traer algo nuevo y difícil de digerir a la industria discográfica, que, admitámoslo, siempre ha sido conservadora, y al público...

SFF – Symphonic Pictures (1976/Brain)

 De las cenizas de los excelentes improvisadores Spektakel, (conciertos de hasta cinco horas!), venían dos de los miembros de SFF. Eduard Schicke (batería y percusión) y Heinz Fröhling (bajo, guitarra y mellotron). El tercero sería el omnipresente teclista, Gerhard Fūhrs. 



Un trío alemán  al servicio de un brillante symphonic prog rock instrumental. Moogs y mellotrones (dos y abundantes), los hizo ser comparados con Shylock o King Crimson. Su debut, éste "Symphonic Pictures", fue grabado y producido por Dieter Dierks en su estudio. En vez del propio Frank Zappa, que era lo previsto. Al parecer estaba ocupado en la grabación de su "Zoot Allures" y no pudo hacerse cargo del proyecto, algo que deseaba. Tanto Fūhrs como Fröhling atacaban sus mellotrones con dedicada atención. Éste último se construyó también una doble mástil que combinaba Les Paul con un bajo Rickenbaker. 

"Tao" (8'37) iniciaba ésta maravilla con cascadas de ideas que se agolpan en la partitura. Rebosaban inspiración.  Otro elemento a destacar son los teclados de cuerda-ensemble, (Logan, Solina....), que añadían más poesía al exquisito modus operandi compositivo de la banda. Un lirismo en las teclas que continúa en "Solution" (2'56), con un recuerdo al más delicado Peter Bardens, además de unas interesantes percusiones "parlantes". Ése acercamiento a Camel se repite en la intro de "Dialog" (5'33), particularmente en su etapa "Moonmadness". Su desarrollo se complica en un laberinto melódico más propio de King Crimson o algunos íconos Canterbury/RIO. La espesura mellotrónica sólo se ve aliviada por una engrasada bisagra rítmica, consiguiendo un tema perfecto. 

Mientras que "Sundrops" (2'29) parece un experimento instrumental de Gentle Giant. Con juego clavinet-mellotron de una muy esponjosa atracción.  Para el final dejan la colosal "Pictures" (16'28), donde una coral peplum procedente del armatoste blanco, da inicio a un tour de force técnico - melódico insuperable. A veces se diría que el siniestrismo de Edgar Froese tiene su influencia. 



Aquí está la MAGIA de la prog music en su estado más fructífero y culminante. Esto se merece un altar. De hecho desencadenó un culto en los posteriores 90. Con bandas escandinavas siguiendo sus mismas directrices : Anglagard, Anekdoten, Landberk, White Willow y todas las que siguieron, se verán reflejadas en su sonido. SFF facturaria dos álbumes más hasta 1979, igual de estupendos. Año éste en que Schicke los deja para unirse a Höelderlin, siguiendo como dúo.  Fūhrs & Fröhling también lanzarán una trilogía de albumes recomendables, entre finales 70 y 1981. Existe un "Live 75" editado en 2002. Así como una vuelta, "Metamorphosen" (2011), de Schicke & Fröhling (Fūhrs falleció en 1992). Otra perspectiva teutona de los teclados, del más alto interés. 

Indispensables.

J.J. IGLESIAS


 

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