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BATERISTAS EN LA SOMBRA XXXV: Antolín Olea Barriga

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 El ilustre músico vallisoletano acumula más de treinta años de experiencia como baterista. Antolín fue aducido en la fase media y la recta final de la década de los ochenta por el elenco de sucedáneos del Air Metal, lo que supuso para el castellano leonés una inyección de adrenalina cautivadora que a modo de impulso, le conduce pocos años más tarde a Madrid para formarse en la disciplina de la batería y la percusión con Pedro López, un baterista que deambulaba por la escena del Jazz de la capital durante los años setenta, hasta llegar a desembocar en otros horizontes sonoros más vanguardistas y arriesgados con los que Pedro López, llegó paulatinamente a ir esfumándose de la escena profesional.  A lo largo de la trayectoria de Antolín como profesional, su férrea apuesta por especializarse en la defensa y la práctica de un género concreto le han convertido en un músico versátil cuyas devociones se engloban en el Jazz clásico y contemporáneo, el Rock expansivo y ¿Cómo no?. ese r...

ED WYNNE & GRE VANDERLOO - Tumbling Through the Floativerse (2022/KSCOPE)

 Segundo álbum en solitario del líder de Ozric Tentacles, Ed Wynne, tras su "Shimmer Into Nature". Ahora con la colaboración del teclista holandés Gre Vanderloo. Que a su vez es líder de su proyecto Gracerooms. Han aportado un miembro de su combo respectivo. Por parte de los holandeses, el bajista Paul Klaessen. Por el lado británico, el sintetista Silas Neptune.



Esperar que algo cambie en un universo creado por Ed Wynne es, además de imposible, poco deseable. En otro universo paralelo, recuérdese qué pasó en los 90 con Steve Hillage......Así que escuchar éste nuevo trip, supone otra inmersión  lisérgica Ozricquiana de manual. Y eso no es malo nunca. Si te gustan, estás en el nirvana canutil.

Etéreas formas paleidólicas nos trae "Oilyvoice" (6'27), de motorik virtual ágil y sintes dominantes, en un mar de sirenas de la síntesis que encandilan con sus cánticos ciber. Bajo hipnotizador y guitarra no tan en primer plano como en la banda madre. Pero el sello es indeleble. Era de esperar, lo dicho. Trance noventero de rave ilegal y libertaria sugiere "See the Sun" (11'41), - eso de "mira el sol" no lo recomiendo conste, y menos con la que está cayendo!-. Con esto en el Monegros Desert Festival a triunfar. Y sin dejar de entregar calidad. Nada fácil. Música orgánica hecha con sintetizadores, llena de recursos, donde la electrónica posee tanta alma como el más tradicional de los instrumentos. Jazz mimético, electro-étnica, prog cambiante, jam completa que agota al atento oyente, con tanto detalle y mimo. "Magnetophoria" (5'49) relaja ánimos,  en un elegante baile de sonidos que sería coreografía perfecta para una exhibición de poder del propio Magneto! Finísima guitarra, por cierto.

Mística absoluta nos envuelve para "Pelmonauts" (6'37), que, siguiendo por temario Marvel, haría de idóneo "hilo musical" (muchos no sabrán qué es eso!), en la mansión - santuario del Dr. Strange. Planeadoras melodías orientales que nos acercan a los sombríos dominios de Dormammu. O a una jungla de simpático Predator,  dispuesto a hacerte lonchas de salami.

Muy Berlín se presenta la intro de "Floating Plates" (7'12), hasta que el dub  (que es otra constante), eleva la cosa al hiperespacio  del weed más proteínico, calorífico y creativo. Space reggae rock para levitar como Santa Teresa y sin tanta mortificación, andevaparar!

En "Infinity Curtains" (6'19) no ocultan su eterna pasión  por (old) Gong. Banda que vampirizaron los propios Ozric Tentacles. A final de año saldrán de gira por primera vez ambas formaciones, (sólo UK), en el bien llamado "Joint Tour 2022". En éste corte se intuye también alguna línea melódica de rock andaluz. Por último "Starseeds" (9'17) nos enseña a dar una vuelta por la urbe cósmica sin necesidad de viajes espaciales turísticos carísimos ni chorradas de rico aburrido.



Porque una propuesta de Ed/Ozric siempre va a ser incluso más divertida, edificante y cultural, que un viaje de esos de la Virgin. Y tanto unos como los otros, lo saben.

J.J. IGLESIAS 


 

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