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LA ESCENA DE CANTERBURY 14: Gong 2-Steve Hillage

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 Han pasado nada menos que 50 años desde 1976. Medio siglo que siendo exagerado casi denominaría de estancamiento creativo que ya no remontaría el estilo progresivo, sino que se dedicaría a repetir fórmulas para contentar al comprador. Naturalmente aún se hicieron buenos discos y hubo momentos y revivals interesantes. Se llegó lejos en los primeros cinco años de la década de los 70´s. Casi por espejismo y como un sueño incomprensible, la música de esa época consiguió un estatus cultural de calidad. Nunca la música “rock” como generalización global estuvo tan cerca de la “gran música”. Las bandas clásicas progresivas consiguieron incluso cierto estatus de respeto en una pequeña parte del mundo académico (la más aperturista de mente) y eso sí que es realmente “una rareza”. A día de hoy esa connivencia y esa complicidad ya no existe.  Como por arte de magia la espiritualidad cósmica de los pitufos pixies azules se desvanece y la banda reemplazante del planeta Gong, se queda en ti...

MICHAEL LEE FIRKINS - Decomposition (1999, Provogue)

Es curiosa la reacción de la gente al enterarse de que un músico tan reputado como el guitarrista Michael Lee Firkins saca álbumes con cuenta gotas. Pero no, no nos confundamos, ya que desde que en 1990 se pusiera a la labor, no sólo ha buscado un camino en solitario, ya que su participación como mercenario de estudio es realmente extensa y digna de alabar. Sus seis cuerdas han compartido minutos de gloria junto a destacados músicos de la talla de Pat Traves, Jason Becker, Neil Zaza o Little John Chrisley; sin olvidarnos de que también se ha dejado caer por más de un álbum tributo.



En la despedida de la década noventas, y como si de uno de estos últimos trabajos se tratase, Michael Lee Firkins decidía compilar en un mismo CD algunas de las tonadas que más le atraen de la historia de la música. Dichas canciones, pasadas por la trituradora de la casa, encuentran su sitio en una obra que encandilará hasta al más sibarita. De Duke Ellington a Rick Derringer, de Hendrix a Henry Mancini, todo tiene una razón de ser, sobre todo si es este artista el que vuelve a dar tan singular vida a cada composición. Un acertado puñado de versiones que endulza con una composición propia, la impagable “The Window”, soberbia demostración de lo que es sentimiento y emoción aplicados a una creación musical.



En definitiva, otro larga duración en su excelsa línea para este auténtico virtuoso, siempre lejano de la imagen de ese “guitar hero” que se pierde por los laberintos de su mástil sin decir nada al oyente. Una figura siempre a considerar que brilla con luz propia, tanto en sus personalísimos trabajos como en las recopilaciones de su sello. Si no me creéis, sólo tenéis que echar una escucha a la quinta entrega de Where Blues Meets Rock, álbum en el que Micheal Lee Firkins se bate el cobre con maestros en la materia como Paul Gilbert, Michael Katon, Carl Verheyen o Dave Hole.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com










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