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JADE WARRIOR - Eclipse (1973 - 2026 / Sommor - Guerssen)

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 Admito que para mí, Jade Warrior fueron unos de los grandes. Con su muy peculiar estilo y entendimiento del progresivo británico,  muy abierto, que los hacía únicos. Es por esto que no eran para todos. Creo recordar que no es éste "Eclipse", el único álbum rechazado a la banda por compañías discográficas. Su música no era entendida. Pero vaticinó cosas cercanas al kraut, la mejor new age, y hasta el post rock, shoegaze o el trip hop. Eran los 70, ojo. Pero si hasta "Tubular Bells" tiene marcada influencia de ellos! Ahí estaba Jon Field a la flauta, miembro de Jade Warrior. Una banda con un cierto poso heavy psych made in Ladbroke Grove al principio. Que supo definir y reinventar su estilo hasta cotas incomparables. Del 71 al 72, caen tres valiosos discos para Vertigo, y decir ése nombre es decirlo todo. Luego, un año en blanco en su discografía,  1973. Hasta su vuelta con Island (otros que tal), con "Floating World" (1974). Ése "año en blanco" e...

MICHAEL LEE FIRKINS - Decomposition (1999, Provogue)

Es curiosa la reacción de la gente al enterarse de que un músico tan reputado como el guitarrista Michael Lee Firkins saca álbumes con cuenta gotas. Pero no, no nos confundamos, ya que desde que en 1990 se pusiera a la labor, no sólo ha buscado un camino en solitario, ya que su participación como mercenario de estudio es realmente extensa y digna de alabar. Sus seis cuerdas han compartido minutos de gloria junto a destacados músicos de la talla de Pat Traves, Jason Becker, Neil Zaza o Little John Chrisley; sin olvidarnos de que también se ha dejado caer por más de un álbum tributo.



En la despedida de la década noventas, y como si de uno de estos últimos trabajos se tratase, Michael Lee Firkins decidía compilar en un mismo CD algunas de las tonadas que más le atraen de la historia de la música. Dichas canciones, pasadas por la trituradora de la casa, encuentran su sitio en una obra que encandilará hasta al más sibarita. De Duke Ellington a Rick Derringer, de Hendrix a Henry Mancini, todo tiene una razón de ser, sobre todo si es este artista el que vuelve a dar tan singular vida a cada composición. Un acertado puñado de versiones que endulza con una composición propia, la impagable “The Window”, soberbia demostración de lo que es sentimiento y emoción aplicados a una creación musical.



En definitiva, otro larga duración en su excelsa línea para este auténtico virtuoso, siempre lejano de la imagen de ese “guitar hero” que se pierde por los laberintos de su mástil sin decir nada al oyente. Una figura siempre a considerar que brilla con luz propia, tanto en sus personalísimos trabajos como en las recopilaciones de su sello. Si no me creéis, sólo tenéis que echar una escucha a la quinta entrega de Where Blues Meets Rock, álbum en el que Micheal Lee Firkins se bate el cobre con maestros en la materia como Paul Gilbert, Michael Katon, Carl Verheyen o Dave Hole.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com










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