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Sainte Anthony's Fyre - Sainte Anthony's Fyre (1970)

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 ¡Los años dorados del rock and roll estadounidense! ¡Sí! La segunda mitad de los 60 produjo bandas que conformaron la escena psicodélica estadounidense. Janis Joplin, Grateful Dead, The Doors, entre muchos otros, proclamaron el "flower power" por todo el país y el mundo, expresando su repudio a la guerra de Vietnam, y la música fue su guía. La música experimental y psicodélica reinaba con supremacía. Pero como el buen rock and roll sugiere, o al menos debería sugerir, a menudo subvierte el orden, y algunas bandas —pocas, hay que decirlo— aportaron algo diferente a la época. Algo más contundente, no solo por la relevancia de su historia, sino también por su sonido. En esencia, el sonido revelaba su historia y transmitía la fuerza de ser pioneros, muchos de los cuales no recibieron el reconocimiento que merecían. No recibieron crédito precisamente por traer algo nuevo y difícil de digerir a la industria discográfica, que, admitámoslo, siempre ha sido conservadora, y al público...

K. MARKOV - Visitors (2020 / Exosphere)

 Uno se pregunta si no habrá acaso cientos de sintetistas excelentes, en la antigua Unión Soviética. Tal es la tradición electrónica que conservan, y de la que poco se conoce. Desde Zagreb, Croacia, K. Markov lanza material por todos ellos! Sólo en 2020 editó 7 trabajos situables en la más pura Berlín School!!! "Asteroid Field" o "Visitors" son algunos muy recomendables. Aunque todo lo que escucho del artista antes conocido como Phrulex, me parece más que interesante. A ése ritmo de trabajo, no me extraña haber contabilizado una discografía cercana a los 50 álbumes. 



Comienza "Visitors" (8'54) como un fidedigno retrato raypunk, una foto sonora en sepia, de una llegada extraterrestre. Ahora que se comprueba que una nave fantasma a la deriva estuvo surcando nuestra galaxia, la cosa tiene su momento. Enseguida advertimos uno de los puntos característicos de K. Markov, la secuenciación 70s. Y más concretamente, la que corresponde al período Virgin de Tangerine Dream. Curioso que una Cadena de Markov sea un proceso estocástico, un modelo matemático por el cual una probabilidad ocurre solo inmediatamente y a consecuencia de la anterior. O algo así creí entender, porque hasta me metí en tutoriales matemáticos para intentar entenderlo. Lo cierto es que eso mismo se podría describir en la música secuenciada de nuestro Markov sintetista. Fino tejedor de secuencias cósmicas con un hilo conductor lógico. 

Un vetusto órgano nos trae "Close Encounter" (8'06), con más melodía secuenciada en influencia fluida de AshRa, realmente expresiva y original. La línea siguiente es amor eterno por Edgar Froese del "Epsilon/Aqua", con un fuerte componente descriptivo en lo enigmático. "Fluid Emotions" (7'15) parte de una nebulosa en ingravidas capas de misteriosos drones. Tiene su lírica,  delicadeza sentimental que manifiesta que las máquinas son el reflejo del que las maneja. Bellos delays crean crucetas ciberneticas de admirable composición pictórica. Vuelve la sensación de lo inexplicable en "Gone Too Far" (8'37). Podría usarse a la perfección para alguna secuencia de "Forbidden Planet" o "Invasion of the Saucer-Men". Continúa nuestra particular "Cadena de Markov", que nos lleva a un pulsante pasaje secuenciado digno de "Phaedra". Y a su nivel. Apasionante profundidad de síntesis y experta creación de apropiadas melodías. 

El título de "Exotic Landscapes" (7'55) lo dice todo. Nuestro hombre no deja la palpitación secuencial ni por un segundo, aquí hasta con reminiscencias Dusseldorf. Su precisa línea melódica de corte Ralf & Florian resulta fascinante. Experimental modulación aparece con "Alien Plant" (8'21), donde incide en su gusto por un atrayente entorno melódico. No se perciben muchas dificultades para conseguir extraer cualquier situación o pasaje. Y siempre sale victorioso de sus jardines. Finaliza el viaje "Dream Creatures" (9'07), de nuevo con clara fascinación Froese, que no desentonaría en un "Sorcerer", dada su perfecta naturaleza fílmica. 

K. Markov se erige como un cualificado tradicionalista berlinés,  que atrapa al oyente en todo momento. No es casualidad,  "Visitors". Cuanto más profundizo en su obra menos baja el listón de calidad. Abrumadoramente bueno.

J.J. IGLESIAS








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