Entrada destacada

PROGRESIVO DEL SIGLO XXI - 22: El Santuario de Robert Reed

Imagen
 Ya hablé en diferentes ocasiones y artículos sobre este músico británico nacido en Gales y de sus diferentes proyectos que van desde sus bandas progresivas como Cyan o Magenta hasta sus incursiones en cine y publicidad, así como sus numerosas colaboraciones con otras gentes en líneas musicales un tanto dispares. El señor Reed es un multistrumentista y compositor inquieto. Un verdadero amante de su oficio. Prácticamente de los que ya apenas quedan en el mundo de la música. Creo recordar ya hará unos 8 años que me enzarcé en una discusión con algún fan acérrimo del señor Mike Oldfield todo por cargarme el “Return To Ommadawn” y decir simplemente que los “Sanctuary” del señor Reed eran superiores a la falta de ganas compositivas del famoso compositor de Reading. Ni que decir tiene que la cosa acabó bastante tensa y no hay nada peor que llevarle la corriente a un fan iluminado de cualquier cosa porque al final todo acaba en el insulto personal y en perder los papeles.  Hoy ya no ...

DIRTY TRICKS - Up and the Nine Count (2009 / DT)

 En los 70 se marcaron una trilogía de álbumes que a mí se me hacen inolvidables. El primero es una obra maestra en su simbiosis hard, prog, psych, blues & doom. Giraron abriendo para Streetwalkers, Cheap Trick, BOC o Bob Seger. 



Cometieron la hombrada de ser los únicos hard rockers en tocar en el CBGB, meca punk neoyorkina, ocupada además por una banda británica! Un récord. Pero a la separación tuvieron que buscarse la vida tan duramente como tocaban. Sin su cantante, los tres miembros restantes fueron el primer Blizzard of Oz de Ozzy Osbourne. Pero los utilizó sólo como sparring, el muy ladino, para ponerse en forma. Buscando luego sustitutos de más pedigrí. La NWOBHM los acogió en su seno. Terry Horbury (bajo) iría a Vardis. John Fraser-Binnie ( guitarra) a Rogue Male. Y Andy Beirne (batería), -que sustituyó en el último álbum al australiano John Lee (Dingoes, Blackfeather, Ariel)-, fue a Praying Mantis y Grand Prix. Kenny Stewart haría cosas en USA con Stuart Smith, como Informer. Con los años, bandazos. El más relevante (y difícil de asumir), ser una tribute band de su propia competencia : Stairway to Zeppelin reunió a Stewart, Binnie y Horbury. Cuando ellos mismos debieran ser una banda a homenajear. Cruel destino. Ya los daba por perdidos. 

Pero en una de ésas inmersiones de internet, descubro que en el 2009 graban un nuevo álbum como....Dirty Tricks!!! Con la incomparable voz de Kenny Stewart y la clase magistral de John Fraser-Binnie a la guitarra. Completan Fingerthumbs al bajo y dos baterías,  Richard Marcanjelo y Reuben O'Donoghue. Ni siquiera lo editan en formato físico alguno, qué tristeza. Ni sé si llegan a promocionar una cosa, que está colgada en "la nube" de la incomprensión de los tiempos. Hasta usan la portada de su tremendo primero......dirty trick! Con éstos pobres mimbres, lo normal hubiera sido que "Up and the Nine Count" fuera el típico truñaco nostálgico. Con un par de cortes recordando tiempos mejores y un montón de relleno. Pues no. 10 temas especiales y fantásticos. Dirty Tricks se resisten a arrastrar su nombre con grabaciones mediocres. Producción y planteamiento más actual, arreglos más recientes, inclusión de teclados y cercanías prog. Classic hard puesto al día. Como ellos. La voz de Stewart se mantiene intacta. Y la guitarra psicópata de John Fraser-Binnie es tan magnífica como siempre. Y se atreven con temas largos. 

Tras la inicial "Wrecking Ball" en fogoso alarde Purple, desfila un classic hard rock de primera. "A Soldier and a Son" (6'02) se sitúa entre lo más prog de los Zep entre "Phisical / Presence". Con intro acústica,  teclados de fondo y continuación a medio tiempo. Lleno de solidez y valor interpretativo. Sofisticación proggy impensable en otros tiempos. Madurez sin perder la visión. Más elegancia (si cabe) a sumar en sus virtudes. No está lejos del Ozzy sinfo  de "The Ultimate Sin ". Siguen los teclados imprimiendo oscuros decorados en "Act of God" (6'17), y ahora los situaría  entre la cosecha Sabbath 80s con Tony Martin. O entre los más filmicos de la NWOBHM. Pienso en Demon,  Saracen o los mismos Diamond Head. Lo que está claro es que el estilo y la garra no se han perdido. Han evolucionado con cabeza. Y ésa voz de Stewart que no puede dejar impasible,  no si tienes sangre en las venas. Su estado de forma es sensacional. Otra que juguetea con el hard prog es "Down Came The Dominoes" (5'58), con un gancho imparable. Yes mataría por un tema como "Bruised", lo juro! Esto suena a clásico. Como hecho en el puente entre los 70 y 80. Como el verdadero cuarto disco que debió de ser en su momento. Esto es brutal, familia. Arreglos inesperados y pensados, fuerza e ideas que salen a borbotones......rebosan creatividad. Van sobrados. 

El resto del material acorta el minutaje, pero no la intensidad ni el estado de gracia mariana. Que esto éste flotando en la jodida nube no es destino para éste pedazo de álbum. Que alguien lo rescate y lo edite un poco dignamente, aunque sea en cd guarro. Porque es un vinilo obligatorio. Y un más que digno, disco de vuelta. Mucho más. 

J.J. IGLESIAS









                     Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias




Comentarios