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Sainte Anthony's Fyre - Sainte Anthony's Fyre (1970)

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 ¡Los años dorados del rock and roll estadounidense! ¡Sí! La segunda mitad de los 60 produjo bandas que conformaron la escena psicodélica estadounidense. Janis Joplin, Grateful Dead, The Doors, entre muchos otros, proclamaron el "flower power" por todo el país y el mundo, expresando su repudio a la guerra de Vietnam, y la música fue su guía. La música experimental y psicodélica reinaba con supremacía. Pero como el buen rock and roll sugiere, o al menos debería sugerir, a menudo subvierte el orden, y algunas bandas —pocas, hay que decirlo— aportaron algo diferente a la época. Algo más contundente, no solo por la relevancia de su historia, sino también por su sonido. En esencia, el sonido revelaba su historia y transmitía la fuerza de ser pioneros, muchos de los cuales no recibieron el reconocimiento que merecían. No recibieron crédito precisamente por traer algo nuevo y difícil de digerir a la industria discográfica, que, admitámoslo, siempre ha sido conservadora, y al público...

TRIOXYDE - Hey Carlos (2010, Unicorn Digital)

 El conjunto de Montreal Trioxyde se estrenaba en 2010 junto al sello Unicorn Digital con el que en realidad era tercer larga duración del proyecto. Banda en comunión con el jazz y el funk, Hey Carlos significa en su carrera oficial ese homenaje a un Carlos Santana que también supo sonar experimental cuando la situación lo requería. Trioxyde no ejercita las versiones, ya que su anhelo se encuentra entonado con esa querencia por dejar aquí o allí una pincelada instrumental que pueda sintonizar con lo grabado por el hombre que triunfó en el festival de Woodstock de 1969 interpretando su vibrante “Soul Sacrifice”. 



La apertura que se puede comprender al comenzar a rodar los primeros segundos de “Shanghai D'Hélène” se acerca al nu-jazz de los nacionales Zem, con unos arreglos tímbricos muy característicos. El free jazz latinizante con suave funk reside en los minutos de “Hey Carlos”, mientas el relajo de unos Focus haciendo sonar su “Red Sky At Night”, aliñado con fracturas ligeras a la batería, aflora en la segunda mitad de “Chemises Déchirées”. “Prépuee À L'oreille” resulta de inspiración santanera aunque más jazzy; eso sí, no con mucha profundidad. Paseos de lo etéreo (“Comme Des Loups”) al divertimento a medias distancias entre Frank Zappa y Samla Mammas Manna (“Sermon D'hypocrite”).

 


Aun así, esto no quiere decir que el álbum sea un ejercicio de ascensión a altas cotas, ya que puede descender sin excesivas sorpresas a un funk insustancial que no lleva a ninguna parte (“Bas Du Building II”). Esos momentos son los tomados a la postre para intentar de manera forzosa el alzamiento por medio de un tour de force que no logra salir de su limitación. Obra entretenida pero seguramente no la mejor de lo editado por Unicorn Digital.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com








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