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VANILLA FUDGE - Renaissance (1968, ATCO Records)

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 Mark Stein And The Pigeons, o lo que es lo mismo, Mark Stein, Tim Bogert, Vince Martell y Joey Brennan, poseían un elepé psicotrópico conocido como While The Whole World Was Eating Vanilla Fudge. Cuando toman las dos últimas palabras del título para nombrar a su futuro proyecto, otro cuarteto en el que mueven ficha contratando al explosivo baterista Carmine Appice en sustitución de Brennan, el caldero de ideas se transforma en un guiso psicodélico de enjundia.  Tras revisar éxitos de aquella década sesentera en decenas de institutos, pubes y variopintos bares, estos instrumentistas con más recursos que una navaja suiza toman canciones de The Supremes, Sonny Bono o The Beatles, entre otros, para extenderlas y reinventarlas en el apabullante álbum homónimo que les haría debutar en oficialidad. Cuando abandonan 1967 y se visten de 68, el productor Shadow Morton les mete en The Beat Goes On, un vinilo tan delirante como desafortunado. Pero esto no hunde el talento ahora herido de Vanilla

SAMSARA BLUES EXPERIMENT - End of Forever (2020 / Electric Magic)

 En el top del "stoner desarrollado", ése que no se conforma con el puto riff de Black Sabbath repetido ad nauseam, están los berlineses Samsara Blues Experiment. 



Desde el 2007 llevan funcionando, primero como trío,  luego cuarteto y de nuevo tres músicos  que abarcan heavy psych, raga music, hard blues y en los últimos envíos, cada vez más prog. Los teclados se han abierto paso en el estilo amplio de los alemanes, y no podía ser mejor noticia. La lástima es que con éste disco anuncian su separación inminente. Y uno piensa que los tiempos tan mierdosos en que nos han metido sólo pueden traer éste tipo de desastres culturales. Christian Peters (voz, guitarras y teclados), Thomas Vedder (batería y percusión) y Hans Eiselt (bajo, voces) suelen ser habituales en emblemáticos festivales del gremio como el Desertfest, Austin Psych o el Roadburn. Y con sus ya siete álbumes,  se han creado una más que sólida discografía y denso repertorio.

El comienzo de "Second Birth" (10'58) es una buena forma de resumir en pocas notas, el actual estado compositivo (y anímico) de SBE. Levitatorio bajo sobre fondo electrónico cosmic y cuerdas casi mellotronicas en trágico y lento avance hacia el abismo de la autodestrucción. Algo así como un "quememos todos los barcos, pero con elegancia". Eufórico cosmic-kraut retro que en un disco de Brain o Bellaphon estaría que ni pintado. Guitarra blues, voz stoned de aptitud 70s, y manejo experto de todo el armazón musical. Extraordinario modo de terminar una carrera. Éste entremes ya valdría el álbum.  Pero hay más.

"Massive Passive" (6'00) teje ritmos que enredan al cerebro, mientras la guitarra corroe todo sistema neuronal, desde la astucia psico de lo retro actualizado. Desde el primer Jethro Tull, a Armageddon, Steamhammer o Culpeper's Orchard. Vibraciones similares. Más Santana en sus comienzos se presenta "Southern Sunset" (6'46), y a uno le parece estar  escuchando esto en el Fillmore o el Winterland sin ningún problema. Con algo más de cilindrada watiosa, pero cercano a los días en que Quicksilver Messenger Service alegraban trips de largas cabelleras. La sección de ritmo sigue fascinando.  Cambio de rumbo inesperado para "Lovage  Leaves" (4'17), que parece british downer mid-70s, con mellotron omnipresente,  acústicas folk y cierto tufillo "Phisical Graffitti" también. Aunque la escapada mini-moog del pelotón,  es puro prog dream tan necesario para creer en que existe buena música actual, y en éste caso, instrumental. 

Para "End of Forever" (7'55) se permiten uno de sus fuertes como es el raga-psych rock espacial con denominación de origen....con carga hard, pero cargado de luces psico. A mitad de camino la teclada es importante, seguida de un sólo acid blues digno de Krokodil, Jane o Amón Duul II. Finísimo y gilmouriano paseo por el mástil en la intro de "Orchid Annie" (8'24), con volantazo  hacia "More" u "Obscured by Clouds", ése "lado heavy" floydiano,  con alucinado órgano inclusive, siempre desde un pausado limbo dimensional. Se te lleva sin remedio ésta cadencia, como una salvaje corriente en riada indomable. 



Lejanos ya los tiempos del dominio cd, nos presentan un bonus-track como entonces, "Jumbo Mumbo Jumbo" (6'47), y es lo más stoner que podrás encontrar aquí. Y aún así,  tiene su fuerte carga prog a mitad. Un instrumental que pone fin a una Inmaculada carrera. Para colocar junto al último de Kadavar. Y esperar que cambien de opinión sobre su retirada. 

J.J. IGLESIAS 




Temas
01. Second Birth (00:00)
02. Massive Passive (10:59)
03. Southern Sunset  (16:59)
04. Lovage Leaves  (22:46)
05. End Of Forever (27:04)
06. Orchid Annie (35:00)
07. Jumbo Mumbo Jumbo (Bonustrack) (43:24)








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Comentarios

  1. Excelente reseña brother, estoy viajando con esta banda que apenas conozco.

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