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Louisiana "Guitar" Red – Live At The Blues Bouquet (1997)

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The Blues Bouquet fue uno de los clubes nocturnos más representativos de Boise, Idaho. Comenzó siendo una taberna en 1902. En la época de la Prohibición (1916-1933) vendían helados en la parte baja del edificio mientras arriba se escondía el Havana Club. A principios de los 70 se traslada al edificio A. S. Tinner y es adquirido por los músicos Barney Southard, Ken Harris y Phil Garonzik, quienes lo convirtieron en el primer bar de blues de Boise. En 2015 cerró sus puertas y en 2025 volvió a la actividad como el hotel boutique de lujo The Avery Hotel. Hoy escucharemos en su escenario a Louisiana "Guitar" Red, a quien no hay que confundir con el mítico Louisiana Red. Louisiana "Guitar" Red (Cardell Boyette) nació en 1928 en Monroe, Luisiana. Pasó gran parte de su infancia en una comunidad religiosa, comenzando a tocar el piano en los servicios de su iglesia. Con 25 años se trasladó a Los Ángeles, donde cambió el piano por la guitarra. Red se ganó el respeto del circui...

TANGERINE DREAM - The Dominion Concert" - "Pilots of Purple Twilight,1980-1983-Box set" (2020 / Virgin)

 Tras la supercaja del año pasado "In Search of Hades 1973-1979", se pone a la venta ahora una segunda siguiendo la cronología, "Pilots of Purple Twilight 1980-1983", en 10 cds. De los cuales algunos nos traen notables sorpresas. Nos centraremos en los números 6 y 7.



"The Dominion Concert" es ni más ni menos, que "Logos-Live" en su íntegra ejecución.  Si éste duraba oficialmente 50 mts, ahora tenemos el concierto completo en dos cds imprescindibles. Johannes Schmoelling se había incorporado a TD en 1979, tras una exitosa audición para reemplazar a Peter Baumann. Su primer álbum con éstos fue "Tangram", en el que abrazaban líneas melódicas muy concretas. Algo que Edgar Froese estaba introduciendo progresivamente desde "Stratosfear". Schmoelling ya llevaba un buen bagaje con Edgar Froese y Chris Franke cuando apareció "Logos". "Tangram" y "Quichotte-Live" (o "Pergamon") (1980), "Thief" y "Exit" (1981) y "White Eagle" (1982) lo precedían, con gran éxito de crítica y público en esta nueva etapa. 

Fue grabado durante una gira europea con 31 conciertos por Austria, Hungría,  Yugoslavia,  UK, Bélgica y Alemania. Aquel 6 de Noviembre de 1982 hubo magia, (nada sorprendente,  por otro lado), en el Dominion londinense. En su "Part One" (43'28) casi iguala ya en tiempo al álbum oficial. El cual está claro que debió de ser doble. El sonido se había modernizado siguiendo con lo último en tecnología de síntesis. Pero no por ello se pierde el clima enigmático y sobrenatural que capturaba "Encore", por ejemplo. Ciertamente el sonido ha cambiado, pero no el objetivo. El mellotron ya no aparece, pero sí su esencia que intuyo ya iba entre los chips primigenios de algún prototipo de sampler. El Fairlight CMI o el E-Mu de la serie Emulator, estaban haciendo maravillas. Es de resaltar ésas inesperadas "explosiones sinfonicas" que con Baumann no se daban. Se nota que Schmoelling había traído cambios, y no precisamente imperceptibles. A propósito de "Logos", el mismo sintetista dijo que "el concepto en vivo y la transición suave entre una idea y la siguiente son las claves del éxito del álbum". Efectivamente,  ésas ideas se suceden con fluidez y sin ningún tipo de pastiche, corta-y-pega o enlace artificial. La naturalidad melódica de éstos TD es asombrosa. Y su inspiración llega al milagro en el arte de "componer en el momento". 



Aproximadamente a mitad de pieza entra un ritmo secuencial inequívoco en el lenguaje del trío. Pero hasta éste lleva sorpresas de sonido y timbres. Lo digital pronto sería dominante, y quizá fuera la razón principal por la que hoy se ha vuelto, para quedarse, con el formato sonoro analógico.  Digo sonoro, ojo. El nirvana en ésta escucha es completo, no hay ni un momento de duda, vacilación o pasaje anodino. Esas referidas melodías siguen frescas y hasta "modernas". Casi en simbiosis con lo que se escuchaba por entonces en las listas de éxitos,  aunque llevado felizmente a su territorio sagrado. 



"Part 2" (51'03) demuestra en su comienzo que lo experimental no se pierde. Juegan con ritmos y texturas incluso mainstream, aunque innovadoras para esos días. En su desarrollo, nos van a demostrar que aquel concierto fue memorable. Estaba claro que necesitaba de su divulgación completa. Por fín está editado. Un inmenso disfrute esperando a ser descubierto..... Y aún te quedarán 8 cds como "bonus tracks"!!!

J.J. IGLESIAS











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