Entrada destacada

BATERISTAS EN LA SOMBRA XXVIII: COCO ROUSSEL

Imagen
El célebre y distinguido baterista francés Coco Roussel es conocido por  haber trabajado extensamente con Heldon y la Orquesta Sinfónica Clearlight.  Decidió instalarse en USA en 1976, estableciendo su residencia en Washington, donde se convirtió en el baterista de Happy The Man .  Esta asociación dio lugar a una larga colaboración musical creativa con Kit Watkins, el teclista principal de la banda.  En el año 1987, Coco Roussel opta mudarse a Los Ángeles para afrontar proyectos en los que se vieron involucrados artistas como:  Michael Manring, David Arkenstone, Winston Steward, Jeanne Tatum y Carole Diamond. A través de su continua búsqueda de una expresión musical improvisada y abierta,  Coco conoció a dos músicos con ideas afines: Teresa Russell y Bill Breland (alias “Dr. Billi”) en 1996. Al unirse a estos dos, el grupo Teresa.  Russell and Cocobilli se formó como un conjunto de blues-rock agresivo. El grupo interpreta tanto temas propios como versi...

KLAUS SCHULZE - From The Attic (2000 / Serie Poeme) - The Jubilee Edition Box-Set

 Al igual que hicimos la semana pasada con Tangerine Dream, extraemos hoy un álbum procedente de la mega-caja "The Jubilee Edition" de Klaus Schulze, compuesta de......50 cds!!! Aún hubo otra anterior de 25. Que éste hombre no se corta a la hora de ofrecer material a sus seguidores. "From The Attic" era el número 48, y pertenecia a uno de los bonus cds. La formación era la de un dream-team de cosmic kraut. KS (teclados, electrónics, órgano,  percusiones y guitarra), Manuel Gottsching (guitar-synth), Rainer Bloss (sintetizador) y Harald Grosskopf (batería). Algo así como los Cosmic Jokers, pero en sobrio. 



Material que mereció salir como disco oficial doble, con un alto nivel que anda lejos de estar en la categoría de "inédito de desecho". En realidad es un sólo "tema", o sesión más bien, "Just an Old Fashioned Schulze Track" (73'32), -el título lo dice todo-. Aunque termina con el corto "Zooblast" (3'11). Yo lo dividiría en dos álbumes claros. El primero consta hasta el minuto 40 justo. Y el resto en un segundo volumen que en un doble vinilo quedaría simplemente perfecto. Ésa segunda parte la veo más introspectiva que la bombastica primera. Equilibrio de ánimos. Como suele decir Schulze, no sin cierto humor, "siempre hago el mismo tema,  lo que cambia es mi sentimiento hacia él". Y eso que parece un chiste, es muy importante aplicado a éstas músicas. Basadas principalmente en improvisación,  el elemento anímico cuenta como clave para la consecución de un modo u otro de la pieza, o "composición instantánea". 



En el caso que nos ocupa, "Just a Old Fashioned" se podría decir que es un "Timewind" a lo bestia. Al menos en esos primeros 40 minutos. El sentimiento y la manera en que se acomete es similar. Añadase la incorporación de miembros fundamentales en el Germán space rock, y tendremos una oculta obra maestra del género.  Digo oculta porque entre 50 álbumes de golpe, evidentemente pierde protagonismo. Y eso es hasta indignante.



Las capas de factura clásica se van super poniendo una tras otra, guiadas por un seguro carril secuencial que conduce la pieza hacia territorios olvidados, desolados, áridos e incomprensiblemente bellos. Mientras que controla su intensidad, como el experto verdugo controla el dolor que inflige a su víctima.  Para que el sufrimiento (o placer) sea mayor. Klaus Schulze ha sabido cómo "hacer el amor" a su audiencia siempre. Con calma, sin prisas, pausadamente,  con acometidas nada violentas, cuando no cambios de estado imperceptibles.  Pero que suben de intensidad emocional hasta extremos de libido incandescente. Salvaje, y hasta brutal. Y aquí,  además del implacable pulso secuencial, tenemos las artes ' percusivas de Harald Grosskopf y el propio Schulze. Sus sólos son dramáticos,  como una elegiaca   oda a un planeta perdido. Claman por la atención y beneplácito de los dioses,  en una amargura existencial. La oración máxima  de las máquinas pidiendo por su liberación. El trance continúa,  en un ininterrumpido climax de furia cibernética y drama profundo. Fusión de máquina y hombre en un sólo ente. Con resultados sonoros siniestros, oscuros y amenazadores. Como un descenso a los infiernos de Dante o El Bosco. Otro nivel de tortura y desasosiego. Frenetismo poético en repetición y metamorfosis cíclica.  Líneas melódicas urgentes y atmósferas irrespirables. A la velocidad vertiginosa del mismo tiempo que nos esclaviza. Vapuleo auditivo. Neurosis cerebral como parte de un festín orgiastico de los sentidos. Bacanal electrónica que rasga por dentro hasta zombificar al oyente. 



Segunda parte de aparente reflexión introspectiva, con carga descomunal de examen de conciencia. Final breve casi al margen del disco, de ambientación moderna y urbana. Desmesura de sentimientos desbordados, al fin. Sólo el Maestro de las Artes Oscuras de la Síntesis podría llegar a tanto. Y ocultarlo en la jungla de sus propias grabaciones. Como un tesoro a descubrir.....

Claro, es Klaus Schulze. 

J.J. IGLESIAS



Temas
48-01 Just An Old-Fashioned Schulze Track 73:32
48-02 Zooblast 3:11






                     Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias




Comentarios