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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: Solstice: Clann Live The Colchester Gathering (2025)

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Bandas como esta me hace sentir que todavía se puede ser “normal” y albergar algún pequeño atisbo de confianza en algunos seres humanos y de tener una actitud agradable y positiva a pesar de todo. A veces envidio el aguante y la resiliencia de algunos que pese al “mal tiempo” y oscuros presagios mantienen cierta dignidad en unos tiempos donde lo de “paz y amor” parece un chiste de mal gusto. La historia en el mundo de la música y de las artes en general está lleno de personajes arrogantes y soberbios. Siempre fue así porque la actitud de engreimiento ya viene de serie desde que nacemos y aunque uno se acostumbra por agotamiento y acaba en la indiferencia es difícil tener aguante y tolerancia al respecto. También es paradójico como durante años creemos que lo sabemos todo antes de que una especie de lucidez que solo llega (y no siempre) cuando acumulamos años y experiencia, nos haga comprender que en realidad no sabemos nada. Por alguna extraña razón próxima sin duda a alguna pato...

Marty Friedman ‎– Dragon's Kiss (1991)

 El olfato de Mike Varney fue diseñado exclusivamente para rastrear el talento aromático, posteriormente congregado en un botánico sello como Shrapnel Records, en cuyo amplio jardín, los laberintos de la extensión iban desde Greg Howe, Chastain, pasando por Joey Tafolla, Ritchie Kotzen hasta Steeler con Yngwie Malmsteen y largo etcétera de representantes de las seis cuerdas de acero. 



Todos ellos fueron sumisos de la disciplina en su persistente búsqueda de progreso a la hora de llevar la guitarra del Heavy Metal, hacia minifundios cercados por la innovación, la fuerza y en el caso de Marty Friedman, lo exótico. 

Friedman es algo más que un guitarrista empírico contra el pronóstico de la improvisación y reconocido por fusionar la música oriental con estilos musicales de occidente, tales como el metal neoclásico, thrash metal y más adelante el rock progresivo, J-pop, jazz, new age y similares. Yendo más allá de las escalas tradicionales, Friedman frecuentemente usa arpegios en las escalas con las que toca, utilizando una técnica poco convencional de tocar las cuerdas, favoreciendo los movimientos hacia arriba. También es conocido por su uso frecuente de vibratos melódicos y extensos.

Aquella primera obra en solitario del musico de Washington: Dragons's Kiss, vio la luz el 8 de Agosto de 1988, en la que colaboraron Jason Becker y el insaciable y omnipresente en todo álbum de guitarra instrumental de Rock, Deen Castronovo, un baterista imprescindible para este tipo convulsiones instrumentales.



En Japon, país en que reside, Friedman apadrina su propio espacio de televisión, Rock Fujiyama y de Jukebox English en la televisión nipona.

Luis Arnaldo Álvarez









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