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Black Zé – Só Para Loucos... Só Para Os Raros (1975)

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 En tiempos tan difíciles y sombríos, elogiar los "productos" brasileños puede ser bastante arriesgado. No porque dichos productos sean malos o de dudosa calidad, sino porque podría acarrear acusaciones de chovinismo y una avalancha de adjetivos desagradables como fascista, ultraconservador, etc. Por supuesto, la definición de "contenido" también es algo subjetiva, pero valorar o tratar de valorar lo que es nuestro puede convertirse en un riesgo, o tal vez porque vivimos de esta manera, nos han condicionado a creer que no hay nada bueno en este mundo. Pero últimamente, con la experiencia de la vida y una mínima capacidad para tomar postura y mostrar indignación ante algo que me molesta, no me han importado mucho las opiniones de los demás, especialmente cuando vienen cargadas de frustraciones y no aportan nada constructivo a mi desarrollo personal. Y este humilde blog que usted, querido y distinguido lector, está leyendo, me ha enseñado mucho, no solo en la difusión...

Marty Friedman ‎– Dragon's Kiss (1991)

 El olfato de Mike Varney fue diseñado exclusivamente para rastrear el talento aromático, posteriormente congregado en un botánico sello como Shrapnel Records, en cuyo amplio jardín, los laberintos de la extensión iban desde Greg Howe, Chastain, pasando por Joey Tafolla, Ritchie Kotzen hasta Steeler con Yngwie Malmsteen y largo etcétera de representantes de las seis cuerdas de acero. 



Todos ellos fueron sumisos de la disciplina en su persistente búsqueda de progreso a la hora de llevar la guitarra del Heavy Metal, hacia minifundios cercados por la innovación, la fuerza y en el caso de Marty Friedman, lo exótico. 

Friedman es algo más que un guitarrista empírico contra el pronóstico de la improvisación y reconocido por fusionar la música oriental con estilos musicales de occidente, tales como el metal neoclásico, thrash metal y más adelante el rock progresivo, J-pop, jazz, new age y similares. Yendo más allá de las escalas tradicionales, Friedman frecuentemente usa arpegios en las escalas con las que toca, utilizando una técnica poco convencional de tocar las cuerdas, favoreciendo los movimientos hacia arriba. También es conocido por su uso frecuente de vibratos melódicos y extensos.

Aquella primera obra en solitario del musico de Washington: Dragons's Kiss, vio la luz el 8 de Agosto de 1988, en la que colaboraron Jason Becker y el insaciable y omnipresente en todo álbum de guitarra instrumental de Rock, Deen Castronovo, un baterista imprescindible para este tipo convulsiones instrumentales.



En Japon, país en que reside, Friedman apadrina su propio espacio de televisión, Rock Fujiyama y de Jukebox English en la televisión nipona.

Luis Arnaldo Álvarez









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