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Liquify – Voyage To The Outer Worlds (2026 / Black Throne)

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 No todo fueron malos augurios para el 2020. O tal vez por mediación de ellos, se consiguieron algunos efectos óptimos. Ésas cosas tan contradictorias, que tiene el ser humano. Tanner Ratcliffe decidió desde Washington, poner en marcha ése año su proyecto Liquify. One Man band que ya lleva siete discos editados. El último,  este "Voyage to the Outer Worlds". Al que le mete condimentos stoner a una más que depurada lección de space rock.  En realidad, es un fino guitarrista de blues que gusta de otros estilos, y los combina con efectividad. Sin hacer grandes cábalas alquimistas. A veces lo más simple es lo más efectivo. Cuidado, que es un arreglista de nivel. Y lo demuestra a cada disco.  Pinchamos "Rays from Andromeda" (9'39) y asistimos a una recuperación kosmische desde un más actual escenario sonoro. Ingrávidas cuerdas disparadas desde un mástil de genuina configuración bluesy. Que igual pueden evocar a Achim Reichel, Manuel Gŏttsching que Peter Green o Kim S...

Marty Friedman ‎– Dragon's Kiss (1991)

 El olfato de Mike Varney fue diseñado exclusivamente para rastrear el talento aromático, posteriormente congregado en un botánico sello como Shrapnel Records, en cuyo amplio jardín, los laberintos de la extensión iban desde Greg Howe, Chastain, pasando por Joey Tafolla, Ritchie Kotzen hasta Steeler con Yngwie Malmsteen y largo etcétera de representantes de las seis cuerdas de acero. 



Todos ellos fueron sumisos de la disciplina en su persistente búsqueda de progreso a la hora de llevar la guitarra del Heavy Metal, hacia minifundios cercados por la innovación, la fuerza y en el caso de Marty Friedman, lo exótico. 

Friedman es algo más que un guitarrista empírico contra el pronóstico de la improvisación y reconocido por fusionar la música oriental con estilos musicales de occidente, tales como el metal neoclásico, thrash metal y más adelante el rock progresivo, J-pop, jazz, new age y similares. Yendo más allá de las escalas tradicionales, Friedman frecuentemente usa arpegios en las escalas con las que toca, utilizando una técnica poco convencional de tocar las cuerdas, favoreciendo los movimientos hacia arriba. También es conocido por su uso frecuente de vibratos melódicos y extensos.

Aquella primera obra en solitario del musico de Washington: Dragons's Kiss, vio la luz el 8 de Agosto de 1988, en la que colaboraron Jason Becker y el insaciable y omnipresente en todo álbum de guitarra instrumental de Rock, Deen Castronovo, un baterista imprescindible para este tipo convulsiones instrumentales.



En Japon, país en que reside, Friedman apadrina su propio espacio de televisión, Rock Fujiyama y de Jukebox English en la televisión nipona.

Luis Arnaldo Álvarez









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