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LA ESCENA DE CANTERBURY 5 (Caravan 2)

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 Es muy probable que la pieza musical que más veces he escuchado en mi vida sean esos 22 mtos de “Nine Feet Underground” del teclista Dave Sinclair. A la par irían “The Cinema Show” de Genesis, “Song Of Scheherezade” de Renaissance o la suite de “Tarkus” de ELP. Hay muchísimas más claro y más concretamente en la clásica porque no puedo imaginarme un mundo sin “The Lark Ascending” de Vaughan Williams o “El Jardín Mágico” de Maurice Ravel, en definitiva, hay músicas que se pegan a ti de tal manera que ya resultan indivisibles de uno mismo. Todo aquello que nos hace individualmente mejores y nos recarga las pilas para continuar “a salvo” en un mundo adaptado a la “medida” de uno menos contaminado y más lúcido. Que además no nos deprima y estrese más de lo normal y a ser posible que esté completamente aislado del exterior y de la opinión ajena. Casi nada. Hay muchas otras músicas que son un camino estrecho, angosto, pesado y agresivo lleno de gente apretujada. Eso pasa con la mayoría d...

Marty Friedman ‎– Dragon's Kiss (1991)

 El olfato de Mike Varney fue diseñado exclusivamente para rastrear el talento aromático, posteriormente congregado en un botánico sello como Shrapnel Records, en cuyo amplio jardín, los laberintos de la extensión iban desde Greg Howe, Chastain, pasando por Joey Tafolla, Ritchie Kotzen hasta Steeler con Yngwie Malmsteen y largo etcétera de representantes de las seis cuerdas de acero. 



Todos ellos fueron sumisos de la disciplina en su persistente búsqueda de progreso a la hora de llevar la guitarra del Heavy Metal, hacia minifundios cercados por la innovación, la fuerza y en el caso de Marty Friedman, lo exótico. 

Friedman es algo más que un guitarrista empírico contra el pronóstico de la improvisación y reconocido por fusionar la música oriental con estilos musicales de occidente, tales como el metal neoclásico, thrash metal y más adelante el rock progresivo, J-pop, jazz, new age y similares. Yendo más allá de las escalas tradicionales, Friedman frecuentemente usa arpegios en las escalas con las que toca, utilizando una técnica poco convencional de tocar las cuerdas, favoreciendo los movimientos hacia arriba. También es conocido por su uso frecuente de vibratos melódicos y extensos.

Aquella primera obra en solitario del musico de Washington: Dragons's Kiss, vio la luz el 8 de Agosto de 1988, en la que colaboraron Jason Becker y el insaciable y omnipresente en todo álbum de guitarra instrumental de Rock, Deen Castronovo, un baterista imprescindible para este tipo convulsiones instrumentales.



En Japon, país en que reside, Friedman apadrina su propio espacio de televisión, Rock Fujiyama y de Jukebox English en la televisión nipona.

Luis Arnaldo Álvarez









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