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Loch Ness - Prologue (1991)

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 No se dejen engañar, Brasil no es solo la tierra de la samba, las mulatas y el fútbol. También tenemos rock and roll, ¡y es suficiente para dejar a los extranjeros sin palabras! Es una pena que, a pesar de producir grandes bandas, carezca de un sólido apoyo, especialmente de los medios de comunicación y la industria discográfica, para darles la visibilidad necesaria para difundir su trabajo y su música. Históricamente, el rock progresivo, por ejemplo, siempre ha sufrido esta difamación por parte de las discográficas y los grandes medios de comunicación, luchando con estructuras precarias en la producción de sus álbumes, una logística peligrosa para viajar de ciudad en ciudad para realizar espectáculos, cuando los tienen, siendo relegados a la condición de banda oscura, olvidada y marginada por quienes deberían brindarles apoyo. Pero todavía hay algunos individuos valientes y desinteresados ​​que difunden las historias de estas bandas, los fanáticos y apreciadores de la buena músic...

Michael de Albuquerque – We May Be Cattle But We've All Got Names (1973 / RCA)

 Este 2025 ya terminado trajo una de las mejores reediciones que recuerdo. El "First Wind" (1971) de Ricotti & Albuquerque. Por gentileza del sello Think Like A Key, que ya comentamos en estas mismas páginas. Aquel fue un único disco, por el apresurado ingreso de Mike de Albuquerque en los primeros (y mejores), Electric Light Orchestra. Del 72 al 74 estuvo con ellos como bajista y voces. Pero llega 1973 y a nuestro hombre le pica el gusanillo solitario, y se hace una escapada del pelotón. 




Llama a su viejo amigo Frank Ricotti (percusiones) y monta un debut sencillamente apabullante. Cuando lo escuché por primera vez, sin créditos,  fue escuchar al guitarra solista y saltar del sillón al instante. "Qué me aspen si ese no es el grandioso Ollie Halsall!", pensé. No me equivocaba,  también aportaba voces. Y no queda ahí la lista de estrellas. BJ Cole (dobro, guitarras), Gerry Conway y Brian Bennet (baterías), Chris Lawrence (bajista de "First Wind"), Gordon Beck (electric & acoustic piano)......

Michael de Albuquerque compone, canta solista y aún mete guitarra o piano.

Se grabó en los históricos De Lane Lea Studios y es un debut a la altura de "First Wind", aunque de una (leve) diferente naturaleza. Por cierto, también fue reeditado por los samaritanos de Think Like A Key Music.

Se agudizan las orejas en plan perruno con las primeras notas de "Dribble Dribble" (5'22). Voz afunkada-negroide, con Rhodes juguetón y jazzy-groove pegajoso. Luego entra el Halsall como Miura a la plaza, y aquello da gloria oírlo. Imagina un cruce entre Patto y Supertramp. La imaginación solista del tío Ollie desborda previsiones. Doy fe, que pude verlo en vivo junto a Kevin Ayers hace muchas lunas.

De textura acústica-blues se presenta "Oh Woman" (6'12). Si llevara flauta travesera diría que es cosa de Mark-Almond. Por ahí andan las elegantes vibraciones, muy sofisticadas.  Steely Dan del comienzo tampoco se escapan a una prudente aproximación. El mástil vuelve a hacer estragos, como sólo este hombre era capaz de hacer. Quizá Ray Russell, o Allan Holdsworth en Igginbottom's Wrench. Ojo que el piano eléctrico acerca posturas Canterbury sin mucho esfuerzo.

BJ Cole aporta su toque country rock en "Occasion" (5'04), aunque pronto sofistican melodía hacia un pub rock de bonito adorno Help Yourself / Brinsley Schwarz. Que nunca pierde su halo progresivo. De tal modo que el Halsall se nos pone Steve Howe en cerocoma.

El tema-título (me da pereza, que es muy largo), son cuatro minutos y pico deliciosos, de ensayo proggy a lo Laurel Canyon. Vuelven a recordarme a Supertramp de mediados 70. Incluso Albuquerque falsetea a la Roger Hodgson, dejando la cosa en la onda del "Crime of the Century", pero antes que ellos. Entran en acción Moogs retozones y chulos cambios de genuino british prog. Y hasta aquí la primera e irreprochable cara.

Omnipresente Rhodes abre la segunda con "Do Right" (4'54), con algún leve arreglo de horns que aportan cierta americanización Blood, Sweat & Tears.

Un buen single, si no lo fue. Con un delicioso break teclístico y los vientos sonando con un tórrido feeling.

"My Darling Girl" (4'07) mira al próximo soft californiano antes que el resto. Hasta diría que Jackson Browne le copió descaradamente la portada para su "The Pretender". Ricotti hace de las suyas y todo huele a lujoso terciopelo en esta golosina, que vuelve a recordarme a Mark-Almond.

Las dos últimas piezas se nos van a los seis minutos sin desperdicio alguno. "Sweet Mirth" (5'57) exhibe la privilegiada garganta del autor, que se siente cómodo entre algodonoso y progresivo jazz funk vocal de instrumentación exuberante. Halsall alucina una vez más,  en complicidad con los silencios teclísticos de Gordon Beck. Maravilla de banda, brothers.

Finalizan canterburyzando felices. "Catharsis" (6'26) pone el broche de oro con esencias Michael Franks y mobiliario jazz rock prog USA frondoso, lleno de sensuales curvas y sudor lujurioso, culpa de un saxofonista invitado. Pone palote, advierto. 



El cd lleva un regalo no existente en el original, "Lonely" (3'29). Un tema que está entre Osibisa y Tony Joe White. No está mal, quizá un poco comercial y fuera de contexto, pero es que es un bonus.

Claramente la cara A tiende a UK. Mientras que la B sugiere más al mercado USA. En cualquier caso es un pedazo de álbum que dejará saciado al más exigente de los frikis de la "cosa nostra".

Un día de estos me pongo con "Stalking the Sleepers" (1976), segundo y último  de este excepcional artista de apellido Mosquetero.

J.J. IGLESIAS 


Temas
1. Dribble Dribble - 0:00

2. Oh Woman - 5:21

3. Occasion - 11:33

4. We May Be Cattle But We've All Got Names - 16:38

5. Do Right - 21:01

6. My Darling Girl - 25:55

7. Sweet Mirth - 30:02

8. Catharsis - 36:01

9. Lonely - 42:27


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