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HERBA D'HAMELÍ: Retorciendo la imagen sonora (Entrevista realizada el año 2010)

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 Se dice que Herba D'Hamelí ve su parto al encontrarse cuatro instrumentistas amantes de bandas como Jethro Tull, King Crimson, Camel o las diabluras del irresistible Frank Zappa. Los primeros ensayos comienzan en septiembre de 2001. Casi diez años después, ya ampliadas sus filas a quinteto estable, y con varios lanzamientos a sus espaldas, Inversa Visual es la obra discográfica con la que congratularse. Y, orgullosos ellos de su vástago, así me lo cuentan. Antes de acercarnos a Inversa Visual me gustaría que me contaseis los vericuetos que pudieron ocultarse tras grabaciones como La Dansa De Les Rates o Cançons De Casa Sons De Carrer. ¿Fue un desarrollo lógico y sencillo? Se trata de los dos primeros discos del grupo que corresponden con la inicial época más folk rock. El primer trabajo, a pesar de ser folk medieval, se trata de un disco conceptual basado en la historia del Flautista de Hamelín. Como curiosidad a destacar, el disco contiene un fragmento extraído directamente del

CUAC! - Cuac! (2009, Miedito Records/Disconsonancia)

 En 2009 la agrupación asturiana Senogul presenta Disconsonancia, una iniciativa con forma de sello privado al que vincular los diversos proyectos paralelos pergeñados por sus cinco componentes. El trabajo que estrenó la apuesta de casa abierta con diversas habitaciones resulta el disco compacto homónimo de la banda Cuac! El conjunto no es realmente invento pasajero, ya que su historia se remonta a diferentes años, nombres, etapas y componentes. El guitarrista treintañero Pedro A. Menchaca, de hecho, se vinculó a la apuesta cuando aún era un adolescente y todavía no se les conocía con la onomatopeya anátida. 



Finalmente, y tras evolucionar el pop hacia unos horizontes despejados, el álbum representa el punto más brillante de unos creadores exquisitos. Una auténtica extravaganza musical que aletea entre sirenas luciendo mostacho, infantas antropófagas y juegos con red y pelota para mayores de la edad temprana. Por ello la lógica impera cuando las atmósferas envolventes del relajo calmo se ven interrumpidas por un pseudo funk experimental de taquicardia (“No te conocía ese jersey”). La bossa pop patina sobre lounge saltarín en “Anika Pistophen” y “Voleybol para adultos” quisiera ser reggae si no fuese por la inquietud de unos instrumentistas que le inyectan de todo y por su orden, aunque en pequeñas dosis esquizofrénicas. Michel Camilo pareciese personificarse en el arranque de “Tumbaos”, para en pocos compases untar pop con calypso y tropicalismos varios. 




Y para las delicatessens minimalistas incluyen “Marlene”, un regusto afrancesado para una mujer que vivió a caballo entre Berlín, Hollywood y París –la Dietrich estaría orgullosa–. Los rangos de Dagmar Krause (Slapp Happy, Henry Cow), Petronella Nettermalm (Paatos) o Ute Lemper se marcan a fuego en la voz de Laura Pire, sublimando cualquier vago intento de nombres como Marlango. Lo más excéntrico y genial es que la cantante aborda una lengua inventada para escribir cada uno de los textos, dotando al resultado final de esa aura mágica que convierte la grabación en única. Cuatro músicos, Eduardo G. Salueña, Luis Miguel García Con, Pedro y Laura, que conjugan el verbo entretener con la sapiencia de un académico.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com



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