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AURORA CLARA - Seven Hills (2026 / Youkali)

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 Realmente es un honor y un orgullo poder decir que Aurora Clara es una banda de Madrid. Una banda internacional,  pero de aquí.  Pocas verás en el panorama actual, donde toda su discografía sea aclamada unánimemente. Disco tras disco, desde 2019, se han hecho con un nombre y un respeto totalmente merecidos. Cinco trabajos intachables. Unos directos extraordinarios. Falta el empujón  de la suerte para que sean más conocidos. Merecen todos los éxitos venideros. Para este nuevo "Seven Hills" continúan el flautista Juan Carlos Aracil, el bajo de Nill Oliveira, Denis Bilanin al teclado y por supuesto, la suprema guitarra, eléctrica y acústica,  de Raul Mannola. Hay un nuevo batería,  Miguel Díaz. Producen Mannola/ Aracil/ Bilanin en los FJR Studios de Granada. Fernando Romero hace un gran trabajo en la mesa, mezclaje y masterización Toda la música de Raul Mannola.Y entramos en materia. El título "Seven Hills" (9'56) hace referencia, como bien dice el texto de ...

Aksak Maboul – Figures (2020/Crammed Discs)

 Parece mentira que ésta verdadera joya avant-prog fuera diseñada en el año/zona cero de todo el mogollón pandémico. Es una venganza en toda regla. Ríanse en el circo. Es una bonita y definitiva ironía. Porque su sitio sería 1977, que es cuando Aksak Maboul tomó forma. Dos discos entre ése año y 1980, vieron a los belgas como activistas pioneros del Rock In Opposition movement, en 1979. El auténtico punk del prog. 



En su segundo álbum contaron con Chris Cutler y Fred Frith, ordeñadores homologados de vacas Henry que pude ver por entonces. Mats Hollander, teclista superviviente de aquella primera formación,  inició nueva actividad con Aksak Maboul en 2010, sin descuidar su mimado sello explorador,  Crammed Discs, en todos esos años de silencio.

Hoy, junto a la cantante (y dibujante-pintora-artes plásticas), Veronique Vincent, siguen sorprendiendo junto a Faustine Hollander (bajo, teclados), Lucien Fraipont (guitarra) y Erik Heestermans (batería y percusión). Desde su vuelta, llevan tres nuevas incursiones paranormales, siendo "Figures" la última y en formato doble. Hay contribuciones de numerosos invitados, instrumentos como el clarinete, glockenspiel, vibráfono o bassoon. Incluyendo a su viejo amigo Fred Frith en guitarra y viola. Pude ver recientemente éste fabuloso y atemporal álbum presentado en vivo.......al lado de mi casa!!!!! Más,  en un Centro Cívico donde yo emitía "Las Puertas del Delirio", mi programa de radio sobre éstas músicas,  hasta el 2003. Fue como una invocación a un dios extraterrestre escuchada 25 años después!  Un premio de gratitud.

Bélgica es tierra fecunda en éste tipo de riesgos sonoros. Y Aksak Maboul, que son pioneros del tema, saben mejor que nadie cómo sortear peligros melódicos de veneno mortal investigador. Moldean ambientes dentro de su cáustica realidad informativa. Deberían ser el telediario. El bueno. Con música de riesgo y alto standing instrumental. Aquí hay tomate. Mucho. Rechace advenedizos, apuntados, posturetas,  modernos reciclados, prog- posers y demás falsedades promulgadas por amarillos tabloides disfrazados de sesudos elitistas. ESTO ES REAL.

"Figures" lo veo como un inmenso laberinto fraccionado en 11 piezas por disco, de diversas duraciones  (de 1 a 7 mts). Que se disfrutan como un todo enorme. Y en directo ni te cuento. Con el Rhodes y vintage keys de Mats  Hollander y su ocasional saxo. Una sección de ritmo que funciona como un Cubo de Rubik. Perfecta en su aparente albedrío de libertad ilimitada. La guitarra inmensamente original a cada intervención. Y ésa voz solista de la Vincent, con su tono de eterna Lolita cantando en francés "inocentes" acideces de la vida y la muerte. Nada abstracto o difícil. Fluye. En sinuosa y casi erótica de lo surreal, directamente heredada de Hatfield & the North o National Health. De Henry Cow a Soft Machine. Con ocasionales sopapos de tensión oscura, merodeando mundos siniestros de Art  Zoyd,  Etron Fou Leloublan, Eskaton, Magma o Univers Zero. Sympho-chamber rock. Prog del de verdad no clasificado por grandes corporaciones mimetizadas de indie label. Esto se les escapa porque no entra en sus estudios y análisis de mercado. Resulta que el R. I. O tenía razón en su protesta frontal contra todo lo establecido. Es música incorruptible.



Y Aksak Maboul son la prueba viviente (doy fe!) de que estar al margen puede resultar una solución perfecta. Quizá no la única. Aunque yo creo que sí. 

J.J. IGLESIAS


 

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