Entrada destacada

BATERISTAS EN LA SOMBRA Cap. 54: Harald Grosskopf: el baterista que hizo respirar a la Escuela de Berlín

Imagen
 Dentro de la inmensa historia del rock progresivo europeo existen músicos cuya influencia resulta desproporcionadamente mayor que su popularidad. Son artistas que no ocuparon portadas de revistas, no llenaron estadios ni se convirtieron en iconos mediáticos, pero cuya aportación cambió silenciosamente la forma de entender la música contemporánea. Uno de esos nombres es Harald Grosskopf. Para muchos aficionados al rock progresivo, su nombre está inevitablemente asociado a la escena berlinesa de los años setenta, a Ash Ra Tempel y a sus colaboraciones con Klaus Schulze. Sin embargo, reducir su carrera a esos proyectos sería simplificar enormemente la trayectoria de uno de los bateristas más personales surgidos en Europa. Harald Grosskopf nació el 23 de octubre de 1949 en Hildesheim, Baja Sajonia (Alemania). Creció en una Alemania todavía marcada por las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, en un contexto social que favorecía la aparición de una nueva generación de artistas de...

Aksak Maboul – Figures (2020/Crammed Discs)

 Parece mentira que ésta verdadera joya avant-prog fuera diseñada en el año/zona cero de todo el mogollón pandémico. Es una venganza en toda regla. Ríanse en el circo. Es una bonita y definitiva ironía. Porque su sitio sería 1977, que es cuando Aksak Maboul tomó forma. Dos discos entre ése año y 1980, vieron a los belgas como activistas pioneros del Rock In Opposition movement, en 1979. El auténtico punk del prog. 



En su segundo álbum contaron con Chris Cutler y Fred Frith, ordeñadores homologados de vacas Henry que pude ver por entonces. Mats Hollander, teclista superviviente de aquella primera formación,  inició nueva actividad con Aksak Maboul en 2010, sin descuidar su mimado sello explorador,  Crammed Discs, en todos esos años de silencio.

Hoy, junto a la cantante (y dibujante-pintora-artes plásticas), Veronique Vincent, siguen sorprendiendo junto a Faustine Hollander (bajo, teclados), Lucien Fraipont (guitarra) y Erik Heestermans (batería y percusión). Desde su vuelta, llevan tres nuevas incursiones paranormales, siendo "Figures" la última y en formato doble. Hay contribuciones de numerosos invitados, instrumentos como el clarinete, glockenspiel, vibráfono o bassoon. Incluyendo a su viejo amigo Fred Frith en guitarra y viola. Pude ver recientemente éste fabuloso y atemporal álbum presentado en vivo.......al lado de mi casa!!!!! Más,  en un Centro Cívico donde yo emitía "Las Puertas del Delirio", mi programa de radio sobre éstas músicas,  hasta el 2003. Fue como una invocación a un dios extraterrestre escuchada 25 años después!  Un premio de gratitud.

Bélgica es tierra fecunda en éste tipo de riesgos sonoros. Y Aksak Maboul, que son pioneros del tema, saben mejor que nadie cómo sortear peligros melódicos de veneno mortal investigador. Moldean ambientes dentro de su cáustica realidad informativa. Deberían ser el telediario. El bueno. Con música de riesgo y alto standing instrumental. Aquí hay tomate. Mucho. Rechace advenedizos, apuntados, posturetas,  modernos reciclados, prog- posers y demás falsedades promulgadas por amarillos tabloides disfrazados de sesudos elitistas. ESTO ES REAL.

"Figures" lo veo como un inmenso laberinto fraccionado en 11 piezas por disco, de diversas duraciones  (de 1 a 7 mts). Que se disfrutan como un todo enorme. Y en directo ni te cuento. Con el Rhodes y vintage keys de Mats  Hollander y su ocasional saxo. Una sección de ritmo que funciona como un Cubo de Rubik. Perfecta en su aparente albedrío de libertad ilimitada. La guitarra inmensamente original a cada intervención. Y ésa voz solista de la Vincent, con su tono de eterna Lolita cantando en francés "inocentes" acideces de la vida y la muerte. Nada abstracto o difícil. Fluye. En sinuosa y casi erótica de lo surreal, directamente heredada de Hatfield & the North o National Health. De Henry Cow a Soft Machine. Con ocasionales sopapos de tensión oscura, merodeando mundos siniestros de Art  Zoyd,  Etron Fou Leloublan, Eskaton, Magma o Univers Zero. Sympho-chamber rock. Prog del de verdad no clasificado por grandes corporaciones mimetizadas de indie label. Esto se les escapa porque no entra en sus estudios y análisis de mercado. Resulta que el R. I. O tenía razón en su protesta frontal contra todo lo establecido. Es música incorruptible.



Y Aksak Maboul son la prueba viviente (doy fe!) de que estar al margen puede resultar una solución perfecta. Quizá no la única. Aunque yo creo que sí. 

J.J. IGLESIAS


 

Comentarios

anuncios multiplex