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Chris Neal – Winds Of Isis (1974 / M7)

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 Para 1974, la fiebre mooger y el síndrome del teclista alquímico, del multiinstrumentista druida, se había extendido por todo el mundo. El año anterior Rick Wakeman había editado "The Six Wives of Henry VIII", álbum para mí nunca superado. Y Mike Oldfield su "Tubular Bells", al que le pasa lo mismo. Demasiado todo de golpe. Eso creó afición,  lo que es siempre positivo. En Australia, Chris Neal editó su "Winds of Isis". Tan desconocido por éstas latitudes como magnífico trabajo. No todo fueron borrachuzos rockers pendencieros  por aquellas áridas tierras. Neal creaba una mezcla apropiada de los dos "vacos sagrados" referidos. Con omnipotente tecladina a base de sintes, Mellotron generoso ,  Hammond B3 persistente, Celeste, Clavinet, Leslie Wah pedal y demás parafernalia. También le daba muy bien a las guitarras con y sin enchufe, percusiones, batería,  bajo, glockenspiel, bells  (cómo no!), mandolina, bottleneck o armónica. Invitados había en do

ASHA - Emotional Intelligence (2014, Eagle Pass & Co. Records / Blue Dolphin) (Rockliquias Bandas)

 A veces se nos olvida la carrera del padre de Asha, el camino que ha arado con mano firme y cuerdas excelsas el músico Kike G. Caamaño. Ahí estaban su First & Second Journey Through Time & Space para recordarnos que desde finales de los años 80 este impecable intérprete ha grabado algunas de las canciones más originales y brillantes que ha dado el rock duro de nuestro país. Algo que, atendiendo a esta grabación que ahora analizo, parecía querer seguir haciendo en 2014.

 


Hard rock sorpresivo, apabullante, es lo que golpea al oyente a lo largo del primer corte de Emotional Intelligence; un “Dogwalker” que no es rara avis en el elepé, ya que el siguiente “The Last Letter” se mantiene en esa pertinaz manera de querer hacer que tu corazón se mueva cual bola de pinball por dentro de tu carcasa de huesos, todo gracias a unos tempos acelerados a la par que cambiantes, siempre mutando. En estos primeros lances del álbum, el single “She Did Something New” es lo más tranquilo que parece que pueda ponerse Kike –que ya es decir, pues hablamos de un corte rockero de una agresividad incuestionable–. Y en este esperar lo inesperado sigue un disco compacto en el que Caamaño ha grabado todos los instrumentos, mientras Jacob A. Poulsen se doctora con honores como vocalista de recursos y perfecto compañero del multiinstrumentista.

 


Emotional Intelligence entretiene tanto como un trabajo de Mattias “IA” Eklundh, al igual que emociona de similar manera por su ejercicio de vanguardia, de eliminar ataduras sin sentido, mostrando un hard rock metalizado virtuoso pero sin escatimar en sentimiento. Kike lo ha vuelto a hacer, y desde aquí le aplaudo por ello.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com










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