Entrada destacada

Michael Quatro - In Collaboration with the Gods (1975 / UA)

Imagen
 Nacido en la salvaje Detroit y en el seno de una familia llena de hermanas rockeras, Michael Quatro salió "el rarito" de la prole. Mientras Suzi, Patti, Nancy y Arlene Quatro se despendolaban por escenarios, a base de garage y proto-punk con Pleasure Seekers o Cradle, Michael ingresaba en la Detroit Symphony Orchestra. Pero el rock también corría por sus venas, aunque bajo otra perspectiva más sofisticada. Así comienza una carrera prog rock de cercanías estilísticas ELP, Rick Wakeman o Argent.  Alguna de sus hermanas suele aparecer en sus discos, así como colegas del circuito, como el mismo Ted Nugent, en piezas más rockeras.  Para este tercer álbum,  "In Collaboration with the Gods", Nugent le cede el puesto a Rick Derringer. Otro que estaba haciendo bramar a las masas.  Además,  Flo & Eddie aportan voces, desde la Zappa Band. Esto en el apartado de invitados. La banda será Teddy Hale (guitarras), Kirk Trachsel (batería) y Dave Kiswiney (bajo, voz sol...

MICHEL POLNAREFF - Polnareff’s (1971, Universal)

 Pretérito inclasificable de la corriente francesa, emulador de la chanson por los derroteros ye-yés y amerizando en 1974 entre el oleaje glam culto, Michel Polnareff no fue precisamente un niño mimado por los adictos al pan de baguette. El sencillo sesentas “La Poupée Qui Fait Non” le consiguió impagables fanatismos entre la juventud gala, no así su cambio de década sin ataduras con las que frenarse. 



Michel no estaba dispuesto a ocultar su homosexualidad para contentar a unos pacatos conservadores que le empezaron a censurar desde el primer momento que se echaron al monóculo la portada del elepé en directo Polnarévolution, con el vocal e instrumentista luciendo femenina pamela y broche a juego –carpeta que se potenció con un desplegable en el que levantando un leve blusón, Polnareff enseñaba sus posaderas a la crítica malencarada–. Entre medias de todo el canto a sus principios que terminó por obligarle a un temporal traslado hacia Norteamérica para grabar sin tapujos o vendas estúpidas, el joven de Nérac (Francia) asaltó su país con un álbum tremebundo que desprendía por cada surco el talento cual genio pianista atesorado en su infancia más precoz y superdotada para las teclas. 



Con permitir el rodaje a “Voyages” podrás convencerte de que únicamente Michel Polnareff es capaz de avanzar en pocos minutos del arreglo sinfónico para orquesta a un pop funky que no amargaría a cualquiera de los capitostes de la blaxploitation. “Né Dans Un Ice-Cream” tiende a aunar el rock con pasajes relajados de flauta y coros envolventes, aunque en “Petite Petite” entronque con el “It’s Too Late” de Carole King. La descarga caliente dotada del sabor chicano de El Barrio neoyorquino se inyecta en “Computer’s Dream” y el recuerdo francófono con estribillos a lo The Mamas And The Papas florece entre los pétalos de “Qui A Tué Grand’ Maman”. Se inunda de power pop optimista en “Monsieur L’abbé” para al siguiente zapatazo materializar un soul vital anclado en San Francisco –“Hey! You Woman”–. Chardonnay. 

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 







                     Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias





Comentarios