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David Gilmour - Luck and Strange (2024)

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 Reconocido merecidamente como un verdadero maestro de la melodía, David Gilmour puede considerarse una paradoja en sí mismo, un virtuoso que transita con maestría entre lo sutil y lo grandioso. El guitarrista es ampliamente aclamado por un estilo que lo convierte en un auténtico arquitecto de las catedrales sonoras más bellas, que existen en una dualidad donde lo simple se vuelve grandioso y lo grandioso se disuelve en la simplicidad.  A sus 78 años, David Gilmour sigue demostrando que su genialidad no reside necesariamente en el virtuosismo técnico, sino en su capacidad para crear composiciones que conmueven profundamente a quienes las escuchan. Cada nota y acorde se eligen con esmero para crear una experiencia intensa e inmersiva, donde cada detalle, por pequeño que sea, contribuye a una atmósfera capaz de transportar al oyente a un espacio de introspección y conexión emocional. Luck and Strange, el quinto álbum de estudio de Gilmour, con una musicalidad delicada y caracter...

WINGER - Better Days Comin’ (2014, Frontiers Records)

Aunque Kip Winger, Reb Beach y Rod Morgenstein, tres de los cuatro miembros que grabasen el LP de debut del conjunto Winger, siguen en este Better Days Comin’, el sonido resultante de sus nuevas composiciones poco tiene que ver con lo que interpretasen en 1988. Este último disco compacto, publicado bajo Frontiers Records, hace el número seis en cuanto a álbumes de estudio se refiere para la banda; y el hard perfectamente edulcorado, melódico, estiloso y acorde con aquellos días es ahora un hard metalizado, más experimental, buscando el estallido de los instrumentos por medio de pasajes explosivos, llenos de vitalidad.

 


El anterior Karma y canciones como “Deal With The Devil” o “Stone Cold Killer” ya avisaban de que la transformación que comenzó a partir de principios de los 90 había llegado a su fin. Los Winger del nuevo milenio vienen con los machos bien agarrados, supurando necesidad por la inmediatez de un motor sobrealimentado (“Rat Race”). Kip está dispuesto a dejarse la piel en el pellejo –o mejor dicho la garganta– con tal de dotar a cada una de las canciones más potentes de una crudeza a la altura; y lo hace con técnica, conociendo bien los límites y firmando un trabajo frente al micrófono sobresaliente. 

Eso no quiere decir que no descubra el oyente recodos somnolientos, ya sea por vendernos pasajes melódicos pero sin anzuelo con carne en la punta (“Ever Wonder”) como por querer hacer de los casi seis minutos de “Be Who You Are Now” un penúltimo escalón a la altura del grueso del álbum –que no lo es... no si lo comparamos con maravillas como “Queen Babylon” o “Midnight Driver Of A Love Machine”–.

 


Kip y los suyos fueron memorables tanto con Winger como con In The Heart Of The Young, obras más que necesarias para la corriente melódica del rock, y ahora pueden llegar a serlo nuevamente con álbumes como Better Days Comin’. Sólo tienen que limar una o dos asperezas, ya que el resto de su nuevo material nos los trae en una forma totalmente atlética y lista para grabar los discos que les echen.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com

 

 








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