Entrada destacada

Hookfoot – Communication (1972-73 / DJM)

Imagen
 Puede que el llamado pub rock, corriente musical británica algo ambigua y cul de sac, orientada mayormente al rock USA, no fuera una rama pura del árbol genealógico progresivo. Si juzgamos sus posteriores resultados. O sí.  Teniendo en cuenta su directo pasado, en donde casi todos sus músicos provenían del prog rock. Por lo que mi hipótesis incomodará a mucho punk y new waver, al chocar de frente con sus (infantiles) ideologías. Ajo y agua. Suele decirse. La historia está ahí, para ser descubierta tal como fue.  Hookfoot fueron una banda en nómina sesionera para el sello DJM. Implicados muy de cerca en aquello del pub rock. En los primeros discos de Elton John aparecía ya el grupo. Otra respuesta a su fuerte influencia Laurel Canyon, en aquellas grabaciones. También estuvieron con gente tan injustamente olvidada como John Kongos. Por citar algunos. Desde luego, ni Bob Kulick (?!), Mick Grabham o Peter Ross tuvieron nada que ver con la banda. Algo que han filtrado en bio...

TANGERINE DREAM - Recurring Dreams (2020 / Kscope)

Soy de los que piensa que con los actuales Tangerine Dream "de pega", hemos salido ganando. El gran Edgar Froese había perdido "flow" en los últimos años. Y con el beneplácito de su viuda, el grupo que dejó al morir en 2015, continúa. 


En su actual etapa "Quantum Years", dan la impresión  de querer demostrar, casi con desesperación,  la autenticidad  de su música. Sus tres miembros, la violinista Hoshiko Yamane y los sintetistas, Thorsten Quaeschning y Ulrich Schnauss, no necesitan disculparse. Con lo que llevan hecho hasta ahora, no me tienen que convencer de que su actitud es la adecuada. Volver a reconducir la locomotora TD por los raíles que nunca debió dejar. Su razón de ser berlinesa. Lo que no implica un constante estancamiento  vintage. Se puede hacer Berlín School del 2020. No me cabe ninguna duda. Por eso han decidido reconstruir viejos "temas", (y entrecomillo porque en muchos casos no lo fueron, más bien partes de gloriosas sesiones improvisadas). Han utilizado la más avanzada tecnología, (aunque no renieguen del mellotron y otros sonidos vetustos imprescindibles), y la han dispuesto para un viaje al pasado, que nos lleva a un presente-futuro. 

"Sequent C" (2'26) de "Phaedra", con melancolía arrancando la carne a lo "Hellraiser"del violín de la Yamane, es un original comienzo de álbum. Menuda cenobita está hecha. El recordado "Encore" y su "Monolight (Yellow Part)" (7'41), es una orgía secuencial donde se intercambian fluidos cibernéticos lujuriosos de última hornada. Una masa galopante de pulsaciones electrónicas que vuelven a la vida tras estar aletargadas largo tiempo. Y sus resucitadores son expertos nigromantes. Von Frankensteins de la planante,  que cobra nueva dimensión y serpentea la ciudad fantasmal tomada por la paranoia covid,  luciendo orgullosa su inmortalidad y regreso a la vida. Con repaso "stratosferico" incluido.

Abrazan deliciosas melodías de "Tangram" (5"45), del disco de igual nombre. En un juego synthwave que volverá locos a los fans de "Stranger Things" o Zombi.......los veteranos sonreimos con una mueca de condescendencia. Aún así, se celebra escuchar de nuevo éstas revividas tonadas. Demuestran su eterna perdurabilidad. Los 20 minutos del original "Horizon" de "Poland", se quedan ahora en 14" , en dos partes definidas. No sé porqué,  pero me suena como una versión futurista floydiana del "Welcome to the Machine". El futuro es ahora, así que sí. La secuenciación es una fiesta berlinesa, (la cerveza la pones tú), y los "Quantum boys" ponen de su parte. Dándole otro aire que no desentona, a la vez que respeta. La parte segunda es hasta casi bailable.No me sorprende que llegara al puesto # 85 de las listas del Reino Unido. Si lo coge esto un "Chunda-Chunda King", lo veo como banda sonora en los autos de choque de las fiestas de mi barrio.....Ah! Que ya no hay autos de choque. Ni fiestas de barrio. Bienvenidos a un futuro de mierda con tanga en la boca. Mejor será refugiarnos en "Phaedra" (8'16) para recordar viejos tiempos. Una auténtica gozada de sonido "pasa-bafles" 70s style......pero con tecnología Stark. Y aquí me planto.


Lo que sigue también es excelente, reconfortante, acogedor, como una buena conversación con un viejo amigo. Recuerdos de "Le Parc", "Stratosfear" o rarezas como la banda sonora de "Lord of Chaos". No quisiera reiterarme y menos con material ya conocido. Espera! No todo. La final "Der Mond Ist Aufgegangen Parts 1 & 2" (9'07) es una pieza inédita con la que nos quieren decir que confiemos en ellos. Que saben lo que nos gusta y que en ello están. Aquí se toman una pequeña licencia Vangelis, la mar de afortunada.
Era necesario éste álbum? No. Quizá sí para sus conciencias. Lo que puedo asegurar es que se escucha con absoluto placer y no, no es un álbum de covers. Reinterpretan a su modo y manera. El siglo XXI necesita a éstos Tangerine Dream.
J.J. IGLESIAS 





  






Nota: si te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en








que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

Comentarios

  1. Estoy de acuerdo con tu idea. Realmente Tangerine Dream había llegado a un punto en que necesitaba reinventarse. La pena es que haya tenido que morir Froese, para que esto llegara. Pero realmente es una vuelta a otra época del grupo, de los años más intensos posiblemente, aire renovado que viene genial. Podían hacer un pensamiento y venirse por España a hacer algunos conciertos. Me encantaría volver a verlos como si retrocedieramos unos añitos atrás. Ojala!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

anuncios multiplex