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QUIVIRA - Quivira (2026 / Melodic Revolution)

Quivira, "la Ciudad del Oro", en idioma nativo. Buscada en su expedición de 1541 por Francisco Vázquez de Coronado. Menuda cuadrilla de cuatreros sin escrúpulos,  los conquistadores españoles. Trump aprendió bien de ellos. Como era de esperar, la jugada les salió mal a los saqueadores españoles, de lo cual me alegro. Y si le sale todo mal al otro, también. 



Pero a nosotros nos ha salido muy bien, visto y oído este sorprendente debut/álbum conceptual. Algunas pistas......

Quivira estaba más o menos por las inmediaciones de Kansas. Y Jake Livgren (voz, multiinstrumentista), es sobrino de Kerry Livgren y ex-Proto Kaw. Completan Quivira, John Baker (guitarras, bajo, voz) y Lisa LaRue (total compositora y teclados). No son unos recién llegados y se nota. Como invitados, Joe Deninzon (violín), que ha estado con los propios Kansas. Y Evan Stanley (guitarras).

Aquí tenemos un festín de puro classic prog-pomp USA con toda la bombástica que puede ofrecer una base musical forjada en los Kansas 70s. Estaba predestinado, claro. 

"(Intro) The Coming of the Spaniards" (3'54) describe ya en su título  la solemnidad de los invasores. Que no iban a traer nada bueno a aquellas gentes que estaban allí,  tan ricamente a su rollo, sin meterse con nadie. La guapa portada da fiel reflejo de la música.  Deslumbrante coral con algún rasgo de guitarra española y un sentido de tragedia inminente en el ambiente.

"The Benefits of Breathing Quietly" (5'56) nos remite inevitablemente a los clásicos Kansas de Steve Walsh. Con una voz similar en tono y ricos arreglos pomp-prog espaciosos, extraordinarios. Con violín y teclados de una magistral belleza expresiva. Sinfonismo made in Topeka con toda su denominación de origen. Batería y piano entrelazan sensaciones que casi no necesitan letra. La elegancia en partitura es clara y muy presente. Estamos ante músicos muy experimentados y con un bagaje ya muy amplio. Que saben lo que quieren, y cómo conseguirlo.

Comprobado desde las primeras notas de "The Plains' Truth" (6'49). Violín a la Robbie Steinhardt como protagonista melódico, que prevalece en un poderoso instrumental, plagado de arreglos y detalles perfectamente estudiados.

Soberbia introducción teclística abre "Quivira Bound" (5'53), y el homenaje al Kansas sound es tan admirativo, como sensacional. Guitarra y violín secundan en otra alargada exposición de exquisitez melódica. Rubricada por los ágiles sintetizadores de Lisa LaRue. Compositora absoluta de la obra y una magnífica teclista, debo añadir.

Paso a paso, van dejando constancia de que esto es serio. De una magnitud más que notable.

"Moving Forward" (6'51) posee un cierto espíritu a la UK en su adn. Instrumentalmente avasalladores, con un solo de guitarra que alucinaría al mismo Steve Vai. La dupla piano-violin ofrece el elemento camerístico que necesita el clásico estilo Kansas. Batería de fuerte encoframiento rítmico, que soporta con dureza hard, un tenso despliegue de virtuosismo grupal de compacta solidez.

"The Turk / Follow the Wind" (5'58) introduce palabras en castellano en la letra, y uno no puede evitar recordar a Steve Walsh en todo su esplendor (y pantalón corto de tenis). Que fue mucho, y con gran influjo en Quivira. Estos han sabido plasmar aquel tremendo vórtice musical de Kansas, para una obra que los representa a todos. Máxime como habitantes actuales de aquellas tierras. Me pregunto cómo no se les ocurrió musicar esta historia a la propia banda de Kerry Livgren.

La gozada es un no parar en sensaciones familiares, pero bienvenidas. Como en la fabulosa "Nothing is Everything" (7'34), intachable  avalancha instrumental de ideas.

Lo mismo para su continuación,  "Carved from the Sun" (8'03). Se diría que tratan de superarse a cada tema. Juegan limpio. Se nota. Quieren ofrecer lo mejor. No es algo que vea habitualmente ahora.

La altura de lo expuesto en todo este despliegue no baja el nivel ni un segundo. Hasta el final, su constante brainstorming es apabullante.



Un álbum que en otro tiempo hubiera sido perfecto para el catálogo de Magna Carta, sello de los 90 que ayudó mucho al Renacimiento Progresivo.

Si lo que buscaban los jodidos conquistadores españoles era oro, aquí lo ofrecen a toneladas.

Oro macizo en forma de pomp-prog espectacular, trabajado, meditado , sorprendente......y con un legítimo pedigrí. 

J.J. IGLESIAS  





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