Santiago - Walking the Voodoo Nights (1978 / EMI Electrola)
Unos chilenos en la Alemania 70s, codeándose con la creme del kraut autóctono? Se llamaban Santiago, por aquello de no olvidar sus raíces.
Su base de operaciones estaba en Colonia y publican su primer álbum, "New Guitar" (1974 / Basf), con producción y mecenazgo nada menos que de Dieter Dierks. Y con invitados tan legendarios como Ringo Funk (Atlantis, Frumpy, Jeronimo, Karthago) o Rainer Marz (Wyoming, Atlantis, Jeronimo, Supermax, Schoenherz, Epsilon). Nada mal. Con una fuerte querencia vocal en armonías Laurel Canyon / CSNY que hace del disco, del todo recomendable.
Graban otro que no llega a salir, pero me figuro que será ese posterior "Lost Tapes" que circula ahora por ahí. Y después de algunos cambios en la formación, fichan con toda una EMI para el excelente "Walking the Voodoo Nights" de 1978.
Mantienen la banda los fundadores Tato Gómez (bajo, voz, ex-Embrujo) y Mario Argandoña (batería, voz). Entran John Parsons (guitarra solista, voz), Serge Maillard (guitarra, voz), - ambos de la banda británica She's French -, y Paco Leiva Saval (piano eléctrico). También en esta ocasión contarán con ilustres invitados : Steve Porcaro (Toto) y Thijs Van Leer (Focus).
El lector perspicaz se habrá percatado de que tanto Gómez, como Argandoña, Parsons y Van Leer, formarán en la posterior banda del "Rock & Rios", de Miguel Ríos. Y aún habría que añadir a un quinto elemento, el productor Carlos Narea, también miembro fundador de Santiago. Mucho peso histórico, como se puede ver.
Para más deslumbre, "Walking the Voodoo Nights" fue mezclado en los Sunset Sound Studios de Los Angeles por Humberto Gatica. Todo es aquí de primera división. Y se va a notar, claro.
Abre el tema-título, "Walking...." y comprobamos que la onda hippie Laurel Canyon anterior ha evolucionado hacia un West Coast del 78, de plena actualidad. Suenan tan fantásticos como Doobie Brothers o Steely Dan. Con un factor jazz funk rock de fino calado vocal y guitarras incendiarias a lo Larry Carlton, Denny Dias o Jeff "Skunk" Baxter.
"Berangere" podría ser cosa de Gino Vannelli sin problema. O Toto, que para eso está Steve Porcaro al Yamaha CS-80. Soft rock californiano desde Colonia. Los mierdosos snobs que ahora beben los vientos por el apestoso nombre de "Yacht rock", deberían escuchar esto y avergonzarse. Porque en su día eran de los que se reían ante esta música. Gilipollas con gurú, que esperan a que el tuerto dé la orden a los ciegos. Un caso parecido al del prog rock. Apestan.
En fin, pedazo de tema que es seguido por "Feeling Alive". Otro corte uptempo de positivo buen rollo. Coros a lo Ambrosia / Player y el Vocoder y piano de Thijs Van Leer, para más rematadera fabulosa. Posee ritmos calientes cuasi-latinos que suben la temperatura. Perfecta para el verano del 78.
El holandés líder de Focus repite para "Sleeping" al sintetizador. Corales paradisíacas y regusto claro a Toto, Stephen Bishop o Rupert Holmes. Preciosa envoltura de lujosa calidad para presentar al mainstream. Se llama tener clase y conocimientos elevados para conseguir ésa fórmula.
"I Love You Babe" retoma el teclado de Steve Porcaro y el resultado es tan soleado como cualquier producción cali-rock de su banda. Bronceador de alta protección. Que aquí hay también ecos de Christopher Cross, Felix Cavaliere, Alessi......
Segunda cara con "Get Her on the Line", donde las vibras optimistas persisten, como buen disco del gremio. El solo de John Parsons no envidiaría a Steve Lukather o Michael Landau. Está inmenso, este hombre.
Aterciopelada lujuria nocturna desprende "Just Another Night Flight", muy al estilo jazzy-sexy de Tommy Bolin en solitario. Y con ésos mismos pellizcos latin-rock jazz que le dan el picante necesario. Delicioso manjar.
Y si de latinismos hablamos, aquí llega "Vaso de Vino". Todo un himno para una celebración de la vida en buena compañía, en un chiringuito costero y con sangría bien fría. Airplay o Larsen/ Feiten como sonido cercano, mientras cantan el estribillo....."Vamos a tomaaaar, un vaso de vino"..... De tan kitsch 70s, me parece una rola encantadora. Y embriagadora.
"Sleezy Mama" podría ser del mejor repertorio de Little Feat o Boz Scaggs. Y hasta a Zappa le funcionaría. Santiago estaba a ése nivel, sin complejos.
Mientras que la despedida la hace "Love is a Boomerang", en una exquisita línea cercana a Bobbidazzler, Baby Grand, Stanky Brown, China o Starbuck.
Esto es, soft rock West Coast de la mejor cosecha imaginable.
Creación de unos chilenos en Alemania, que pronto triunfarán en las arenas españolas. Miguel Ríos sabía lo que hacía.
J.J. IGLESIAS
¿Te gusta Rockliquias?
Suscríbete a nuestro boletín para no perderte ninguna joya musical.
Suscripción

Comentarios
Publicar un comentario