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BATERISTAS EN LA SOMBRA Cap. 50: Jordi Colomer, el pulso elegante de Iceberg y uno de los grandes bateristas olvidados del rock progresivo español.

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 La historia del rock progresivo español no puede comprenderse plenamente sin detenerse en la figura de Jordi Colomer. Aunque su nombre nunca alcanzó la popularidad de otros músicos de su generación, su trabajo con Iceberg constituye una de las aportaciones más refinadas y musicales de la batería progresiva española de los años setenta. Jordi Colomer nació en 1949, en Tarragona, y falleció el 10 de abril de 2025, a los 75 años, en su ciudad natal, tras una larga enfermedad crónica. Su desaparición supuso la pérdida de uno de los bateristas más elegantes, musicales y técnicamente sólidos que ha dado el rock español. Los comienzos Antes de incorporarse a Iceberg, Jordi Colomer ya era un músico profesional. Formó parte de grupos como The Riders y posteriormente trabajó como batería de la banda de acompañamiento de Luis Aguilé, experiencia que le proporcionó una gran disciplina profesional y una extraordinaria capacidad para adaptarse a diferentes estilos. Más tarde coincidió con Max S...

NORDAGUST - In the Mist of Morning (2010/Karisma)

 Totalmente desapercibido se me pasó en su día éste pedazo de disco huérfano, en el ya lejano 2010. Muy activo estaba yo por entonces, así que tengo disculpa.



De los noruegos Ocean (declarados Eloy fans), con un álbum en 1997, "Newborn Ground", saldrá el trío que formará en 1999, Nordagust. Knud J. Strand (bajo), Ketil Berg (batería) y Daniel Solheim (voz solista, guitarra y teclados). Después de tres interesantes demos,  en 2010 consiguen contrato con Karisma, editando su único "In the Mist of Morning". Un álbum de plena herencia escandinava 90s. Esto es, en la tradición oscura y mellotrónica de Anglagard, Landberk, Anekdoten y demás ya íconos del renacer progresivo. Hay que aclarar que el suyo no era un Mellotron, sino un Chamberlin, muy similares en sonido y características. Hacen generoso uso de él,  lo que entra dentro del nirvana prog para cualquier aficionado o freak del "aparatoste". 

Territorio de nieblas y maldiciones inspira "In the Mist of Morning" (5'59), como si de una banda sonora de la Hammer se tratara. Densa espesura crimsoniana y el Chamberlin al rojo (o en estado gélido,  según como lo tomes). Sonora escultura funeraria, donde lo gótico y afterpunk se convierte en musiquilla de Parchís y Torrebruno a su lado. Maravilla, vamos. Que repiten en "Expectations" (5'30), Daniel es un admirador total de Peter Hammill, y aunque no se le parece, sí que teatraliza con el drama y pompa que la ocasión requiere.  Ídem de su expresiva guitarra bajo un manto chamberlino de depresión y apocalipsis zombie. 

Respiración entrecortada de ultratumba nos trae "Mysterious Ways" (7'06), con más paisajista terrorífica de profundo romanticismo beckeriano. Con manantial y pastoral acústica enlaza con "In the Woods" (3'52), pajarillos del bosque maléfico y maldad chunga acechando en plan "Evil Dead". Lo siniestro es bello. Y lo folk oscuro más.  Puede ser de lo más inquietante, sí.  Entrando al panteón early Crimson de "Elegy" (8'59), en gótica progresiva que arrastra el peso de la (in) existencia y lo escupe en notas agónicas, aunque bellísimas.  Morte Macabre estarían  orgullosos de éstos pupilos, vecinos de morgue. El instrumental "Forcing" (5'01) es una inmensa oda épica  entre primeros Rainbow, Hawkwind y Therion. De coral 'trónica y omnipotencia nórdica prog power. "Frozen" (6'20) sigue demostrando cómo hundir en la miseria un party de sábado con música de Poison y Warrant. Pero con clase, eso sí. En "The Tide" (4'46) recuperan su amor por Frank Bornemann, sonando muy Eloy, y ése título. ....



"Make me Believe" (8'31) es otra andanada descriptiva lovecraftiana. Y "Elegy Epilogue" (2'51) el final apropiado a una obra de marcada raíz lúgubre,  pero inmensamente placentera. Mellotron heaven.......and hell!!!

J. J. IGLESIAS


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