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OLIVER WAKEMAN (Parte 2 de 2): OLIVER WAKEMAN & STEVE HOWE - The 3 Ages of Magick (2001/ Esoteric)

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 Segunda parte dedicada a Oliver Wakeman. O algunas reflexiones sobre ese "From a Page", que primero fue EP de cuatro temas de venta por correo, y ahora es un flamante doble álbum de ensueño. Fruto de nuestras más locas plegarias, para nada esperadas que fueran oídas.  En el generoso texto que incluye el propio Oliver, deja constancia del buen rollo colaborativo entre Steve Howe y él en aquellos días. Lo que hace todavía más inaudito el hecho de prescindir del teclista, en favor de Geoff Downes. Si se buscaba un miembro "histórico", no veo mejor apellido que el de un Wakeman en las filas de Yes. Recuerdo aquel "In the Present: Live from Lyon", como uno de los mejores directos en la dilatada carrera de la banda. "From a Page" ratifica todo esto. Y lo hace, además,  con sobrantes. Va a quedar como prueba definitiva del craso error que cometieron destruyendo aquella formación.  Aviso a navegantes, durará poco en el mercado. Como "Fly from Here...

CITY BOY - The Day The Earth Caught Fire (1979, Vertigo / Atlantic Records)

 En 1978 el single “5-7-0-5” de los ingleses City Boy se convierte en todo un éxito. El Top 10 de las listas británicas recibe el tema con los brazos abiertos y el grupo aparece en el reputado espacio televisivo Top Of The Pops para presentar la canción. En los medios se afirma que en Book Early, el álbum al que pertenece la pieza, el grupo ha logrado desarrollar todo su potencial. Era éste su cuarto vinilo tras su obra homónima de presentación (1975), Dinner At The Ritz (1976) y Young Men Gone West (1977). 



Como en aquel momento la industria discográfica exprimía con premura a sus pupilos, los City Boy siguen fieles a la cláusula del contrato que exige un larga duración por año. Así que si Book Early era el exitoso asalto de 1978, el siguiente movimiento de la banda debía posicionarse a iguales alturas. La calidad de The Day The Earth Caught Fire quedó más que demostrada en sus ocho cortes –uno de ellos, “Ambition”, consistía en una suite de cuatro partes–, pero las ventas fueron a medio gas.

Con Robert John Lange “Mutt” Lange a la producción, City Boy completan un redondo original como pocos donde hay influencias de los primeros Queen, 10CC y hasta de la Electric Light Orchestra, pero de igual manera con asientos para un pomp rock que podría rivalizar con el de popes norteamericanos como los Styx de aquellos días. El tema título se clava en la imaginación del oyente y lo hace volar de una manera realmente especial. Ellos, músicos que venían de la escena del british folk, al formar esta banda dieron el necesario golpe en la mesa para hacerse oír. Con tres cantantes que se turnaban frente al micrófono principal y se acompañaban a los coros (Lol Mason, Steve Broughton y Roy Ward) y un guitarrista del talento e ingenio de Mike Slamer, siempre sabedor del gancho con forma de riff que mejor le va a cada composición, el sexteto City Boy era en 1979 una auténtica fuerza de la naturaleza.



En alguna que otra entrevista se prometió una actualización del sonido del combo, un cambio de chaqueta; paparruchas, que diría Ebenezer Scrooge. Seguramente todo aquello era cebo en el anzuelo para plumillas a la última moda que ansiaban que todo grupo que sonase en la FM británica se adscribiese a la new wave. Lo cierto es que City Boy no se salieron de sus firmes estatutos, ordenamiento que los obligaba a ser libres cual creadores de ese tipo de canciones que siempre terminaban por descolocar al neófito, pero que encantaban a los que de verdad sabían lo que era el pomp rock y el auténtico rock melódico de segunda mitad de los 70.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com



 

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