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LA ESCENA DE CANTERBURY 10: Gilgamesh - National Health

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 Disueltos los Hatfield existía otra banda llamada Gilgamesh que solían coincidir a menudo en actuaciones y eventos. La relación entre ambos integrantes estuvo de alguna manera asociada al movimiento y había puntos en contacto en la compleja línea jazz avant garde que ambas bandas presentaban. A pesar de que el estilo de su líder el teclista Alan Gowen era mucho más free-jazz rock, poco dado a emociones melódicas y menos cálido, solían abrir conciertos para los Hatfield y por consiguiente no es raro que surgiese la amistad entre ambas formaciones.   En 1975 el movimiento entre los diversos músicos del panorama seguía como siempre en una constante de… bueno mañana si acaso ya veremos si me apetece… Como es fácil de suponer era raro conseguir un contrato discográfico y mucho menos un manager que normalmente son vampiros que solo buscan pasta y si a eso añadimos que los conciertos eran bastante minoritarios en asistencia, podemos convenir que literalmente “se buscaban la vida” ca...

PALLAS - The Wedge (1986 / EMI-Harvest)

 Tras el pelotazo mundial de Marillion con "Misplaced Childhood" en 1985, todos los cercanos al pequeño movimiento UK Neo prog, entraron en contacto con majors y managements de postín. Lo que supuso un inevitable paso al mainstream. En casos como el de Pendragon con "Kowtow" (1988), sin necesidad de multinacional que los "pervirtiera". IQ con "Nomzamo" (1987) y "Are you Sitting Comfortably?" (1989). Twelfht Night con "X" (a.k.a "The Virgin Album") en 1986.  O It Bites con su debut "The Big  Lad in The Windmill" (1986). .....Fue curioso ver cómo se adaptaban a las pretensiones de mercado sin perder su esencia progresiva. Y todos lo lograron con bastante éxito creativo.



 Quizá los menos favorecidos precisamente,  fueron Pendragon, los que estaban sin fichar por ningún sello importante! Con Pallas pasó exactamente igual. Tras el moderado éxito de "The Sentinel", el cambio estilístico fue notable en "The Wedge". La producción de Mick Glossop se acerca  a patrones hi-tech, cuando no al synth pop que dominaba las ondas. Pero Pallas siempre habían sido sólidos como banda de rock, con un componente hard muy acusado. Niall Mathewson no estaba dispuesto a que se enterrara su guitarra en un mar cibernético. Ídem por su batería, Derek Forman, que aunque usa parte de kit electrónico,  suena orgánico y convincente. Digamos que salvaron el bache. Y lo hicieron con canciones redondas. "Dance Through The Fire" era una tremenda oda pomp digna de los mejores Magnum. Sin embargo en "Throwing Stones at the Wind", Allan Reed se nos convierte en un joven Peter Gabriel. Con un art rock de arreglos synth-pop muy inteligentes. Recuerda, era 1986 y estaban en EMI.El rítmico bajo de Graeme Murray casi emula a Sting, y la etérea perseverancia proggy salva un pedazo de tema, a base de guitarras gilmourianas y arreglados genéticos mid-80s. 



Con trazos de single y dardos a la Saga, "Win  or Lose" da pleno en la diana. En "The Executioner" vuelven los gabrielismos cerca de "II" / "III", con algo más que simple mimetismo. Con rodeos pomp de musculosos riffs,  repartiendo protagonismo con el arsenal sintético de Ronnie Brown. En el otro lado, "A Million Miles away" resuelve con AOR pomper de sabiduría Asia. "Ratracing" es la pieza más larga con casi 9 mts, y la más conectada con "The Sentinel". Finalizan con "Just a Memory", llenándodolo todo con art synth rock de diseño, puesto al día.  Demasiado puesto al día. Tanto que hasta 1999 con "Beat The Drum" no volverán a levantar cabeza con un disco. Ahora sí,  libres de yugos e imposiciones. Pero qué bien supieron resolverlo en "The Wedge", de todas formas!

J.J.IGLESIAS










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