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EN MEMORIA DE DOS GRANDES: RAYMOND GÓMEZ / EDUARDO RODRIGUEZ RODWAY

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 Tan triste como inevitable. No paran los decesos de leyendas de la música. Y en nuestro país, tampoco somos ajenos a un hecho que por desgracia, es ley de vida. El 29 de Julio nos dejaba el gran guitarrista Ray Gómez. Nacido en Casablanca pero viviendo en España desde muy joven. Antes de cumplir los 20 años, ya había estado con Pekenikes y Pop Tops. Con éstos últimos llegando al número 1 en varios países. En 1970 forma en La Mosca, con un notable álbum,  " Fly ", inmerso en el rock progresivo del momento. Amigo de George Harrison, se traslada a Londres. Donde es habitual verlo con Keith Emerson, Patrick Moraz, Jon Anderson, Mike Ratledge o Bob Tench. En 1974 viaja a USA y graba una sesión para John Lennon.  Por mediación de Will Lee, entra en el círculo jazz rock norteamericano. Colabora con Stanley Clarke, Deodato, Narada Michael Walden o Herbie Hancock. En 1976 graba "School Days" con Stanley Clarke. Y entra en el Olimpo de los grandes guitarristas del circuito....

PALLAS - The Wedge (1986 / EMI-Harvest)

 Tras el pelotazo mundial de Marillion con "Misplaced Childhood" en 1985, todos los cercanos al pequeño movimiento UK Neo prog, entraron en contacto con majors y managements de postín. Lo que supuso un inevitable paso al mainstream. En casos como el de Pendragon con "Kowtow" (1988), sin necesidad de multinacional que los "pervirtiera". IQ con "Nomzamo" (1987) y "Are you Sitting Comfortably?" (1989). Twelfht Night con "X" (a.k.a "The Virgin Album") en 1986.  O It Bites con su debut "The Big  Lad in The Windmill" (1986). .....Fue curioso ver cómo se adaptaban a las pretensiones de mercado sin perder su esencia progresiva. Y todos lo lograron con bastante éxito creativo.



 Quizá los menos favorecidos precisamente,  fueron Pendragon, los que estaban sin fichar por ningún sello importante! Con Pallas pasó exactamente igual. Tras el moderado éxito de "The Sentinel", el cambio estilístico fue notable en "The Wedge". La producción de Mick Glossop se acerca  a patrones hi-tech, cuando no al synth pop que dominaba las ondas. Pero Pallas siempre habían sido sólidos como banda de rock, con un componente hard muy acusado. Niall Mathewson no estaba dispuesto a que se enterrara su guitarra en un mar cibernético. Ídem por su batería, Derek Forman, que aunque usa parte de kit electrónico,  suena orgánico y convincente. Digamos que salvaron el bache. Y lo hicieron con canciones redondas. "Dance Through The Fire" era una tremenda oda pomp digna de los mejores Magnum. Sin embargo en "Throwing Stones at the Wind", Allan Reed se nos convierte en un joven Peter Gabriel. Con un art rock de arreglos synth-pop muy inteligentes. Recuerda, era 1986 y estaban en EMI.El rítmico bajo de Graeme Murray casi emula a Sting, y la etérea perseverancia proggy salva un pedazo de tema, a base de guitarras gilmourianas y arreglados genéticos mid-80s. 



Con trazos de single y dardos a la Saga, "Win  or Lose" da pleno en la diana. En "The Executioner" vuelven los gabrielismos cerca de "II" / "III", con algo más que simple mimetismo. Con rodeos pomp de musculosos riffs,  repartiendo protagonismo con el arsenal sintético de Ronnie Brown. En el otro lado, "A Million Miles away" resuelve con AOR pomper de sabiduría Asia. "Ratracing" es la pieza más larga con casi 9 mts, y la más conectada con "The Sentinel". Finalizan con "Just a Memory", llenándodolo todo con art synth rock de diseño, puesto al día.  Demasiado puesto al día. Tanto que hasta 1999 con "Beat The Drum" no volverán a levantar cabeza con un disco. Ahora sí,  libres de yugos e imposiciones. Pero qué bien supieron resolverlo en "The Wedge", de todas formas!

J.J.IGLESIAS










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