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SERGIO KOVAL - Clon (1995 / Icono)

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 Hoy nos vamos a Argentina pero sin salir del país.  Si mis informaciones son ciertas, Sergio Koval es un sintetista argentino afincado desde hace años en Barcelona. Extraordinario compositor de bandas sonoras para televisión,  le sale ésa vena en su material solitario.  "Clon" supuso su primer álbum en 1995. Reuniendo influencias de clásicos sospechosos habituales como Vangelis o Jarre.  Digamos que su intención  era la fusión del symphonic-classic electrónico  con la 70s Berlín School.  En 1999 público "Works 95-98". Y en el 2008, junto al español Sam Vitoulis, "Leonard". Otro sintetista éste último, del que tendremos que hablar por aquí un día de estos. "Introduction" (3'58) hace acto de presencia escénica en un rol muy cinematográfico,  como el comienzo de una peli fantástica.  Incluye majestuoso sinfonismo en un muro de celestial electrónica.  "Clon" (11'35) inicia fase secuencial berlinesa de inevitable símil Tangerine Dre...

CHRIS DUARTE AND BLUESTONE CO. - 396 (2009, Provogue)

 Para 2009, The Savoy Truffle, la agrupación nipona de blues y southern rock, llevaba un tiempo funcionando como Bluestone Company. Ellos, extraños adalides del rock rural yanqui en la Tierra del Sol Naciente, conforman uno de los nombres más seguros en cuanto a música del terruño se refiere. Toshihiro Sumitomo era en ese momento, para muchas revistas especializadas en las seis cuerdas, el clon japonés del personal Warren Haynes. Con esto y un buen fajo de álbumes sobresalientes editados desde 1998, The Savoy Truffle sufre un cambio de chaqueta en nombre, que no en intenciones.



Chris Duarte recibe con los brazos abiertos a una banda que no sólo lo acompaña, igualmente trabaja codo con codo y aporta un cincuenta por ciento. 369 incluye tanto temas compuestos por la agrupación como por el músico tejano, al tiempo que algunos de los cortes se pergeñaron a pachas en esa comprensión que todos poseen dentro de la tradición estadounidense. 



La obra es fácil de resumir en tres vías bien delimitadas: blues rockerizado, funk rock y algo de manduca southern rock en la línea de Gov’t Mule. Sin embargo, este escueto tratado de entendimiento directo con el que catalogar el disco es mera pegatina, si lo que realmente se busca es toparse con la savia del robusto árbol. Duarte y sus nuevos compañeros ofrecen un talento tan desbordado que imposible resulta medirlo con adjetivos superfluos. Esculpen la simpleza de lo bien hecho en un estilo que seguramente no dará para muchos cambios experimentales, aunque sí para inagotables satisfacciones.



Un viaje por la Norteamérica del pasado, de cuando los trabajos discográficos se horneaban con cariño artesanal. Estos instrumentistas le ponen la pimienta de los últimos recursos y Mike Varney una producción a la altura de la casa Mascot. Es hora de enfundarse en los vaqueros desgastados, subirse a un imaginario 1965 Ford Mustang Fastback y apretar el acelerador.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com










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