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LA ESCENA DE CANTERBURY 2 (Soft Machine)

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 1970 sería el año clave y probablemente el más imaginativo dentro de la historia de la música. Tuve la suerte de crecer con ello y vivirlo. Con 16 años todo era música, sorpresas y experiencias nuevas. La adolescencia marca los gustos mucho más de lo que creemos, porque es el recuerdo de las puertas que se abren y el pico ilusionante de la sensibilidad y la emoción en todos los aspectos. Son los últimos atisbos de la inocencia y la ingenuidad. La mente asimila todo sin filtro con entusiasmo. Las primeras hostias serias de la vida están todavía por llegar y no van a tardar para empezar a alegrarnos la existencia. En definitiva, la creatividad y el gusto de ésa época va a marcarnos de por vida.  Sin embargo y como ya os comenté en la semana anterior, la música creada en ese año no llegaría a España hasta pasado un tiempo y solo algunas cosas. Recuerdo un doble LP que se editó en 1971, precisamente con el escueto título “Rock 71”. La horrible portada de ese vinilo abierto la ocu...

AMASEFFER - Exodus: Slaves For Life (2008, InsideOut)

 En 1991 nadie habría sido capaz de pensar que un disco como Streets pudiese tener rival a la vista. Durante muchos años el metal progresivo, tan proceloso como se destapó desde el primer momento, alcanzó notables metas sin jamás calcar el álbum de los norteamericanos Savatage. Cosas mejores o peores, pero sin fotocopias. El paso de la década trajo guiños o pequeños tributos en retazos de otras canciones, en rincones de algún que otro CD que lo utilizaba como anécdota. Con Exodus: Slaves For Life esto se termina. El reto finalmente está sobre el tapete.



Amaseffer, posiblemente en la inconsciencia de sus actos –aunque permitirás que lo dude–, carga en 2008 con un disco compacto de núcleo fundamentado en la obra conceptual. El éxodo, como ya avisa su título, del pueblo hebreo en huida del poder dictatorial egipcio es lo que mueve esta rueda de molino. Bien, te preguntarás dónde está el tan jaleado lazo con las correrías de ese Mesías sin trono adicto al rock y al underground que tan efectivamente sacaba cual semblanza Savatage. En ninguna parte, pues no me he referido a copias en los guiones de esta narración musical. 



Lo que Exodus: Slaves For Life significa es un renacimiento de los planes estilísticos sobre los que construir el metal progresivo. De alguna manera, que sinceramente pareciese labor de alquimista loco, el proyecto Amaseffer recoge el testigo instrumental –con el añadido de percusiones y arreglos del folclore egipcio– y ofrece una concomitancia, ese efecto de cabalgar parejo, que a cualquier persona que sienta familiar el elepé Streets se le erizará el vello de la nuca al terminar de escuchar este lanzamiento.



No hay inventivas mayores ni fusiones a la carta. Si te gustó la obra ya nombrada de los hermanos Oliva, Exodus: Slaves For Life es tu disco. Si eres neófito y quieres disfrutar de ese secreto para entendidos que vivieron los amantes del metal experimental al entrar en el 91, tampoco deberías perderte una buena nueva que Erez Yohanan ha producido como si fuese Paul O’Neill.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com











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