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Sainte Anthony's Fyre - Sainte Anthony's Fyre (1970)

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 ¡Los años dorados del rock and roll estadounidense! ¡Sí! La segunda mitad de los 60 produjo bandas que conformaron la escena psicodélica estadounidense. Janis Joplin, Grateful Dead, The Doors, entre muchos otros, proclamaron el "flower power" por todo el país y el mundo, expresando su repudio a la guerra de Vietnam, y la música fue su guía. La música experimental y psicodélica reinaba con supremacía. Pero como el buen rock and roll sugiere, o al menos debería sugerir, a menudo subvierte el orden, y algunas bandas —pocas, hay que decirlo— aportaron algo diferente a la época. Algo más contundente, no solo por la relevancia de su historia, sino también por su sonido. En esencia, el sonido revelaba su historia y transmitía la fuerza de ser pioneros, muchos de los cuales no recibieron el reconocimiento que merecían. No recibieron crédito precisamente por traer algo nuevo y difícil de digerir a la industria discográfica, que, admitámoslo, siempre ha sido conservadora, y al público...

AMASEFFER - Exodus: Slaves For Life (2008, InsideOut)

 En 1991 nadie habría sido capaz de pensar que un disco como Streets pudiese tener rival a la vista. Durante muchos años el metal progresivo, tan proceloso como se destapó desde el primer momento, alcanzó notables metas sin jamás calcar el álbum de los norteamericanos Savatage. Cosas mejores o peores, pero sin fotocopias. El paso de la década trajo guiños o pequeños tributos en retazos de otras canciones, en rincones de algún que otro CD que lo utilizaba como anécdota. Con Exodus: Slaves For Life esto se termina. El reto finalmente está sobre el tapete.



Amaseffer, posiblemente en la inconsciencia de sus actos –aunque permitirás que lo dude–, carga en 2008 con un disco compacto de núcleo fundamentado en la obra conceptual. El éxodo, como ya avisa su título, del pueblo hebreo en huida del poder dictatorial egipcio es lo que mueve esta rueda de molino. Bien, te preguntarás dónde está el tan jaleado lazo con las correrías de ese Mesías sin trono adicto al rock y al underground que tan efectivamente sacaba cual semblanza Savatage. En ninguna parte, pues no me he referido a copias en los guiones de esta narración musical. 



Lo que Exodus: Slaves For Life significa es un renacimiento de los planes estilísticos sobre los que construir el metal progresivo. De alguna manera, que sinceramente pareciese labor de alquimista loco, el proyecto Amaseffer recoge el testigo instrumental –con el añadido de percusiones y arreglos del folclore egipcio– y ofrece una concomitancia, ese efecto de cabalgar parejo, que a cualquier persona que sienta familiar el elepé Streets se le erizará el vello de la nuca al terminar de escuchar este lanzamiento.



No hay inventivas mayores ni fusiones a la carta. Si te gustó la obra ya nombrada de los hermanos Oliva, Exodus: Slaves For Life es tu disco. Si eres neófito y quieres disfrutar de ese secreto para entendidos que vivieron los amantes del metal experimental al entrar en el 91, tampoco deberías perderte una buena nueva que Erez Yohanan ha producido como si fuese Paul O’Neill.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com











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