Continúan los de 5 Lunas dándonos alegrías. Y descubriendo tesoros ocultos de nuestro rico pasado progresivo. Cuánto están aportando a la historia del género en nuestro país. Ahora nos descubren a Exodo. Banda formada en Málaga en 1977, que llegaría a actuar bastante en los finales 70 y primeros 80 ( con Tabletom, Barón Rojo.....). Cuatro años mágicos que sin embargo y por avatares de la vida, los llevó a un silencio prolongado hasta 1992. Fecha en la que se reúnen los miembros originales para grabar su antiguo repertorio y componer nuevo material, hasta 1994. Así tenemos que éste cd contiene seis temas del período comprendido entre 1978 - 1980. Cinco de 1992 y dos de 1993. Exodo son aquí Augusto Jurado (teclados), Juan A. Anillo (guitarra, grabación y mezcla), Antonio Ávila (flauta, quizá algún saxo?), José A. Bravo (bajo) y Carlos Durán (batería). Nos plantamos en 1978, año mágico para el progresivo español, con "La Mora" (7'18). Que refleja al instante s...
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GENTLE GIANT - In A Glass House (1973, Vertigo/WWA Records)
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El grupo británico Simon Dupree & The Big Sound, que paría maridajes entre la psicodelia y el r&b, verá la emancipación de su núcleo fundamental cuando los hermanos Shulman conformen Gentle Giant, un nuevo estilo de proceder en el estirón del rock progresivo. De 1970 a 1973 publican cinco LPs, cinco discos de estudio considerados como picos de corona dentro de la carrera del combo, al igual que final de su inspiración. No fue así, pues tras tanta matrícula de honor musical aún quedarían álbumes como The Power And The Glory (74), Free Hand (75) e Interview (76), ediciones que mantenían la inteligencia y unas ocurrencias sonoras tan características como las ya aparecidas en anteriores marcas.
Sin embargo, In A Glass House fue un giro de timón, un replanteamiento vista la salida de Philip Shulman, quedando Raymond y Derek en el puesto de mando. El ruido de cristales rotos que presentan los primeros segundos de reproducción, tornando en su evolución a un ritmo de suspiro mecánico, avisa que todo es nuevo, y a la postre nada cambia. “The Runaway” con sus guiños sincopados que tienden a la estructura renacida cada paso de nota, acompañados del baterista John Weathers que ilusiona pegada tras otra, se las arregla para no echar de menos aquel saxo que hasta hacía un año tendía una mano en las digestiones.
“An Inmates Lullaby” les queda experimental, llena de laberintos, mientras “Way Of Life”, “Experience” y “Reunion” maceran de lo medieval a lo medianamente barroco para, en el caso de la primera del trío, cargar la bala de cañón en un artilugio de art pop frenético y de bajo funk. La canción que titula el vinilo es la más acorde con el paso de Octopus a esta definitiva manera de no irse por las ramas tras la deserción de Phil, logrando así continuar con su promesa de cambio y de oleadas rejuvenecedoras para los oídos sinfónicos.
El por entonces quinteto se adapta a la falta de esa sexta pieza, destacando un Derek Shulman que no reniega de su saxofón alto, al menos para pincelar algún recuerdo a los desarrollos calculados por su hermano, y un Ray que sigue tan a gusto doblándose cual violinista excéntrico y bajista titánico.
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