Entrada destacada

BATERISTAS EN LA SOMBRA Cap. 52: DANIEL DENIS, el arquitecto oscuro del Rock in Opposition

Imagen
 "La batería no debe limitarse a marcar el pulso. Debe respirar con la música y, cuando es necesario, convertirse en silencio." Pocas figuras dentro del rock progresivo europeo representan con tanta fidelidad el espíritu del Rock in Opposition (RIO) como Daniel Denis. Mientras muchos bateristas construían su reputación a partir de la velocidad, la espectacularidad o la complejidad técnica, Denis eligió un camino completamente distinto: convertir la batería en un elemento dramático, casi cinematográfico, capaz de generar tensión, misterio y profundidad emocional. Su nombre permanece relativamente desconocido fuera de los círculos especializados. Sin embargo, entre músicos, compositores y aficionados al progresivo de vanguardia, Daniel Denis ocupa un lugar de auténtico culto. Su trabajo al frente de Univers Zero redefinió el papel de la batería dentro del rock experimental y abrió un territorio en el que convivían la música de cámara, el jazz contemporáneo, el rock progresivo y...

GENTLE GIANT - In A Glass House (1973, Vertigo/WWA Records)

El grupo británico Simon Dupree & The Big Sound, que paría maridajes entre la psicodelia y el r&b, verá la emancipación de su núcleo fundamental cuando los hermanos Shulman conformen Gentle Giant, un nuevo estilo de proceder en el estirón del rock progresivo. De 1970 a 1973 publican cinco LPs, cinco discos de estudio considerados como picos de corona dentro de la carrera del combo, al igual que final de su inspiración. No fue así, pues tras tanta matrícula de honor musical aún quedarían álbumes como The Power And The Glory (74), Free Hand (75) e Interview (76), ediciones que mantenían la inteligencia y unas ocurrencias sonoras tan características como las ya aparecidas en anteriores marcas. 


Sin embargo, In A Glass House fue un giro de timón, un replanteamiento vista la salida de Philip Shulman, quedando Raymond y Derek en el puesto de mando. El ruido de cristales rotos que presentan los primeros segundos de reproducción, tornando en su evolución a un ritmo de suspiro mecánico, avisa que todo es nuevo, y a la postre nada cambia. “The Runaway” con sus guiños sincopados que tienden a la estructura renacida cada paso de nota, acompañados del baterista John Weathers que ilusiona pegada tras otra, se las arregla para no echar de menos aquel saxo que hasta hacía un año tendía una mano en las digestiones. 

“An Inmates Lullaby” les queda experimental, llena de laberintos, mientras “Way Of Life”, “Experience” y “Reunion” maceran de lo medieval a lo medianamente barroco para, en el caso de la primera del trío, cargar la bala de cañón en un artilugio de art pop frenético y de bajo funk. La canción que titula el vinilo es la más acorde con el paso de Octopus a esta definitiva manera de no irse por las ramas tras la deserción de Phil, logrando así continuar con su promesa de cambio y de oleadas rejuvenecedoras para los oídos sinfónicos. 


El por entonces quinteto se adapta a la falta de esa sexta pieza, destacando un Derek Shulman que no reniega de su saxofón alto, al menos para pincelar algún recuerdo a los desarrollos calculados por su hermano, y un Ray que sigue tan a gusto doblándose cual violinista excéntrico y bajista titánico.
por Sergio Guillén
 








Nota: si te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                      







que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

Comentarios

anuncios multiplex