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Jenghiz Khan – Well Cut (1971 / Barclay)

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 El estallido mundial de fenómenos músico-sociales como Deep Purple o Uriah Heep dieron pie para que cada país tuviera su propio reflejo autóctono.  Aquí claramente tuvimos (y tenemos!) a los sevillanos The Storm . En Bélgica,  Irish Coffee o los que hoy traemos, Jenghiz Khan. Ambas formaciones con un único álbum de 1971. De espectacular y comiquera portada, el álbum de Jenghiz Khan, al igual que sus directos inspiradores, basculaba entre el hard rock y el prog del momento.  Y ha pasado la barrera del tiempo tan alegremente, que hoy existen bandas recién creadas con un estilo muy similar. Basement Saints, sin ir más lejos. El grupo belga era un cuarteto en los que todos aportaban voces, aunque no se especifica quién es el solista. Puede que su bajista, Peter Raepsaet, de cierto renombre local. Aunque el más activo compositivamente era el teclista, Tim Brean. Me decanto por él como voz solista. Completaban al temido guerrero, Chris Tick (batería) y Big Frisma (guita...

PAU RIBA - Electroccid Áccid Alquimístic Xoc (1975 / Movieplay-Gong)

 Se reedita por primera vez en vinilo en más de cuatro décadas, vía Munster Records. Como para no celebrarlo. Impredecible Pau Riba. Único. 




Después de experimentos psicodélicos como "Dioptría" (69-70), con OM. O fragilidades hippies acid folk con "Jo, la donya i el gripau" (1971).

Al Pau le apetece cambio, algo más duro. Y ve que en aquella Barcelona intelectual y jazzística, no lo iba a encontrar. Demasiado virtuosismo y Miles Davis. Zeleste no era sitio para buscar macarras rockeros. Curioso, porque en la siguiente década,  será una ciudad puntera del metal más extremo. Siempre adelantado.

Así que se va a buscar la vida y una banda de rock a Valencia. Y entre los Paranoia Deia y el grupo de Eduardo Bort, consigue su combo cañero.

Aunque Pau nunca estuvo realmente satisfecho del resultado. "Yo quería un disco mucho más heavy y más sucio de lo que salió". Siempre con razón,  el amigo. No, esto no es hard. Ni mucho menos, "heavy".

Reúne a Marino Hernández  (bajo, guitarras eléctricas), Pepe Dougan (Rhodes, piano acústico,  Mellotron, Moog, espineta), Vicente Alcañiz (batería, guitarra acústica y vibráfono) y Eduardo Bort echará un cable a la slide en un tema. Pau Riba compone, canta, divaga, elucubra y toca guitarra española.

"Sol Soley" (1'26) suena directamente a sinfo-prog de aquel momento, con predominio ambiental de teclados e intensidad eléctrica,  si se quiere.

La enlazará con "Es Fa Llarg Es Fa Llarg Esperar" (6'12), que es el sentimiento de un pueblo en 1975. Más claro agua. Puede que se advierta una banda compacta, pero más progresiva que otra cosa. Con la marca personal indisoluble del jefe y su expresiva manera de contar historias.

Equiparable a un Kevin Ayers de las Ramblas, si se quiere. La banda brilla en cada uno de sus instrumentos,  aunque decir que esto es "rock duro", sería mucho decir. Genuino progresivo hispano de 1975. Lo que no es poco.

Piano eléctrico como intro para "Cuatre Barres Blanc i Negre" (7' 02), uno encuentra en sus letras aparentemente costumbristas, un inconformismo palpable en aquellos grises días.  Que describe con todo detalle en esta estupenda oda a la mediocridad social y contagioso embrutecimiento social. Parece que esté hablando del presente. Asusta pensarlo y oírlo.

La guitarra se eleva libre y majestuosa, y el ritmo marca con lírica melodiosa. Los teclados adornan reflexiones amargas y sinceras de un tiempo de mierda que se resiste a morir. Una canción para abrir ojos de despistada juventud actual.

"Brian a Clown" (1'10) profetiza el punk, en su brevedad. Acaso lo más cercano a lo intentado aquí por Pau, que no le salió. Aunque casi que mejor.

Como si Notting Hill hablara en catalán,  "Lluna Robada" (4'33) remite a la Edgar Broughton Band o Pink Fairies, en protestón rock urbano.

Letras rebeldes a la vez que llenas de poesía  y dobles sentidos. Arropadas por psych rock de nervio inquieto.

Teclas naif y entrada noqueante trae "Maria" (8'22), prog de sexo guarro que en manos de Riba torna en delicadeza poética. Pocos se manejaban ahí como él. Si esto era "rock duro" por entonces, Spock's Beard son Slayer ahora. Pero dejémoslo así. Tal como fue. No necesitaba ni más velocidad, ni watios, ni histrionismos gratuitos. Tiene un delicioso reclamo arty que lo hace encantador. Recuerdo a Roderick Falconer o Metro / Duncan Browne. O a Seventh Wave, o Stackridge...... Arrollador Art Rock de estampa culturista.

En "Occident (Recepte de Cuina)" (3'50) tenemos a Eduardo Bort en un tema que roza al Zappa en todo su trastorno de personalidad múltiple. Y ésa guitarra filtrada casi de sabor Howe,  arropada por un canterburyano Fender Rhodes. Sencillamente irresistible, rebasando sensaciones y sentimientos de toda percepción. Divinos tesoros casi perdidos.

La luna,  elemento recurrente en el universo Riba, de nuevo en "Lluna Estimada" (6'27). Más conexiones Canterbury, de miembros de Soft Machine por libre. Que va a detonar en el próximo y monstruoso "Licors" (1977), junto a Daevid Allen. Himno expansivo, como todo el álbum,  psicoprog de tacto experto y detallista, e instrumentación excepcional. Una maravilla.

Que en "Estrella de la Fortuna" (2'33) acercaba riff con el "Vicious" de Lou Reed, pero llevado a su terreno majareta. Con un solo de guitarra que es casi rock sureño.




Nombra el manicomio de Sant Boi en una letra, y procede. Loco genial, qué cabrito, el Pau! Siempre a su bola. Aquí en un disco, para nada "duro". Robusto y sólido. De ideas claras, dentro de su esperado y nada desordenado surrealismo. Música psicoactiva de eterna firma Pau Riba.

Nada menos.

J.J. IGLESIAS 


Temas
Sol Solet 1:26
Es Fa Llarg Es Fa Llarg Esperar 6:12
Cuatre Barres Blanc I Negre 7:02
Brian A Clown 1:10
Lluna Robada 4:33
María 8:22
Occident (Recepte De Cuina) 3:50
Lluna Estimada 6:27
Estrella De La Fortuna 2:34


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