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BATERISTAS EN LA SOMBRA XXXV: Antolín Olea Barriga

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 El ilustre músico vallisoletano acumula más de treinta años de experiencia como baterista. Antolín fue aducido en la fase media y la recta final de la década de los ochenta por el elenco de sucedáneos del Air Metal, lo que supuso para el castellano leonés una inyección de adrenalina cautivadora que a modo de impulso, le conduce pocos años más tarde a Madrid para formarse en la disciplina de la batería y la percusión con Pedro López, un baterista que deambulaba por la escena del Jazz de la capital durante los años setenta, hasta llegar a desembocar en otros horizontes sonoros más vanguardistas y arriesgados con los que Pedro López, llegó paulatinamente a ir esfumándose de la escena profesional.  A lo largo de la trayectoria de Antolín como profesional, su férrea apuesta por especializarse en la defensa y la práctica de un género concreto le han convertido en un músico versátil cuyas devociones se engloban en el Jazz clásico y contemporáneo, el Rock expansivo y ¿Cómo no?. ese r...

IGGINBOTTOM - Igginbottom's Wrench (1969 / DERAM)

Se nos fue. El gran Allan Holdsworth ha sido el siguiente en la lista. El hombre al que le copiaba los trucos guitarristicos en su adolescencia John Mclaughlin. El empedernido saboreador de cerveza. El músico de los solos imposibles. Con él sí que se puede aplicar el cliché  de que era único. Imitado por toda la legión de neo-classical shreders de los 80. Su forma de expresión con el solo como vehículo se convirtió en su marca registrada.



Su guitarra fue requerida por Nucleus, Tempest, Soft Machine, UK, Bruford, Sunship, Jean Luc Ponty, Tony Williams Lifetime, Stanley Clarke, Herbie Hancock, Gong, Level 42 , Johansson Brothers o.....Krokus (apareció como invitado en uno de sus discos). La carrera de Holdsworth abarca una colección de álbumes de exquisito gusto.

Su primera aventura discográfica conocida fue en el 69, para la filial progresiva de Decca, Deram, con el único álbum de Igginbottom. Dave Freeman (batería ), Mick Skelly (bajo), Steven Robinson (guitarra,  voz) y Allan Holdsworth (guitarra y voz solista).

Una banda de efímera existencia, habitual en los circuitos blues y jazz londinenses, que sin embargo tuvieron tiempo de plasmar ésta delicia.

El cálido aroma jazzy /prog  de "The Castle" exhibe un aire casi canterburyano. Que resume muy bien el estilo del cuarteto. La voz de Holdsworth es acogedora y agradable, sorprende que no volviera a cantar en toda su extensa carrera. 

"Out of Confusión " llega a la psicodelia por medio del jazz. "Sweet Dry Biscuits" juega a dos guitarras en progresión jazzistica,  generando uno de los primeros artefactos británicos de prog -jazz. La sección rítmica es todo un placer auditivo. 

La magia continúa en "Golden Lakes", los arreglos son valientes e imaginativos, y Allan enamora con un tono de voz entre Sting y un joven Wetton. 

Los detalles rítmicos de "Not so Sweet Dreams" colorean con gracia el entramado guitarrístico lleno de astucia, y un sabio aprovechamiento de los silencios. Llegando a una ensoñación bucólica psych/jazz/proggy de primer nivel. 

Cerrando la cara está "Is she just a Dream?", con una estrategia que mezcla agilisimos sprints de mástil y forcejeos con una sección de ritmo fuera de lo común. 

Damos la vuelta al vinilo y "California Dreamin" es presentada en una irreconocible versión instrumental de preciosa ejecución orientada al jazz. 

Otro ejemplo de originalidad en estado neto es "The Witch". No podemos comparar a Igginbottom con nadie de ésa época. Lo que demuestra que Holdsworth, ya en sus inicios, iba por libre. Quizá el acercarlos al Canterbury sound fuera lo razonable, por cálidas voces y parecido mobiliario estilístico. Aún así,  no tienen competencia. 

"Blind Girl" es otro "caramelo amargo", que es como veo yo las canciones de Igginbottom. Cálidas pero con escozor nostálgico

. Terminamos con la más extensa del disco, "The Donkey" (10'13). Tremenda exhibición de Freeman a los platos y posterior desarrollo instrumental con derroche de reflejos y buen gusto a palas. Holdsworth ya suena a él,  en aquellos finales 60. Su manera de construir un sólo,  al modo de un instrumento de viento, le viene de su confesada admiración por John Coltrane. 

"Igginbottom's Wrench" es un excelente disco de primer progresivo orientado al jazz. Difícil de encontrar y de alta valoración coleccionista.

Una bonita manera de recordar al maestro desde sus acertados inicios. Holdsworth rules!

J.J. IGLESIAS



Temas

The Castle 2:55
Out Of Confusion 2:09
The Witch 3:03
Sweet Dry Biscuits 2:52
California Dreamin' 4:00
Golden Lakes 5:12
Not So Sweet Dreams 5:00
Is She Just A Dream 4:33
Blind Girl 3:46
The Donkey 10:42




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Comentarios

  1. Excelente disco y excelente artículo,como de costumbre.Solo un detalle : malamente le podía copiar trucos John Mclaughlin cuando resulta que es 4 años más viejo que Allan.

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    1. Esto es lo que ha dicho el propio Mclaughlin. No me invento nada.

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  2. Ciertamente Allan es algo más joven, pero eso no quiere decir que no sea más precoz y empezase antes incluso que John. Lo cierto es que Maclaughlin lo tenía como a uno de sus guitarristas favoritos. John Maclaughlin solía comentar que aprendía mucho de gente más joven que él, lo cual no me parece raro que hiciese este comentario.

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  3. Hola. ¿Podrías publicar lyrics de algunas canciones? curiosamente no las encuentro.

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