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Roy Buchanan – Roy Buchanan (1972)

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 Después de negarse a participar en los Stones para suplantar a Brian Jones, el mejor guitarrista desconocido del mundo entró a Polydor para registrar, su álbum debut del que tanto se le venía privando. Sin adornos y abundante sencillez Roy Buchanan refleja un disco excelso de principio a fin en donde el blues y el country van acoplados de una manera casi desgarradora, producto de esos supremos destellos emanados de su Telecaster.  Nacido en Arkansas en el 39, durante su juventud ya dictaba clases y su estilo impactó a la leyenda del rockabilly Dale Hawkins, quien lo invitó a formar filas en su banda. De una personalidad introvertida y con una fuerte adicción al alcohol y las drogas, infinitas veces tuvo que soportar la presión de su discográfica, que le imponía reglas a su creatividad; una exigencia que lo mantendría alejado de los estudios de grabación por muchos años. Volviendo a su masterpiece del 72, encontramos en ella dos gemas instrumentales como "Sweet Dreams" y ...

Trettioåriga Kriget – Krigssång (1975, CBS)

 Natural de Saltsjöbaden, Estocolmo, este conjunto, cuyo nombre no es otro que La Guerra De Los Treinta Años, definió su hard progresivo desde los primeros LPs. Tan es así que, escuchando Krigssång, el oyente puede visualizar la línea de su posterior carrera. El cuarteto maneja con soltura las atmósferas, aunque tiende a exaltar los cambios en el tempo imperante buscando la respuesta del oído más que el enrevesado camino de un laberinto. 



Se producen encontronazos entre la voz de Robert Zima y la guitarra acústica de Christer Åkerberg, tanto buscando el enfrentamiento que dote a la composición de contrasentidos estudiados como emparejándose en pos de la ternura sónica claramente melancólica, el caso de “Jag Och Jag Och ‘Jag’”. “Mitt Mirakel” sepulta esquejes de jazz por los que nutrirse y crecer en un hard rock experimental puntero. Si la escena pide ser carne de jam session, algo queda en Krigssång (“Murar”); y para las odas inagotables en minutos que regresan beodas al hogar con opuestas puntas de lanza influenciables, “Krigssång II” transita del progresivo italiano a la crudeza germana. Como quinto componente tenían al letrista Olle Thörnvall, una pieza fundamental para inyectar un peso sustancial en cada texto que acompañase a los retos instrumentales de Trettioåriga Kriget. 



Un año después de grabar este “canto de guerra”, y tras actuar para media Suecia, los cuatro artistas saltan a Inglaterra para una extensa gira. Su valor como músicos queda reflejado en la publicación fundamental Melody Maker, espacio en el que se les expone cual una de las bandas más prometedoras que pisarán 1977. Los años 80 no fue la década esperada, y poco lograron rascar. Aun así, cuando se le daba finiquito a los 90 su estrella brilla nuevamente, inaugurando ya en 2008, en nuestro país y como cabezas de cartel el evento progresivo Madrid Art Music Fest.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 
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