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JADE WARRIOR - Eclipse (1973 - 2026 / Sommor - Guerssen)

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 Admito que para mí, Jade Warrior fueron unos de los grandes. Con su muy peculiar estilo y entendimiento del progresivo británico,  muy abierto, que los hacía únicos. Es por esto que no eran para todos. Creo recordar que no es éste "Eclipse", el único álbum rechazado a la banda por compañías discográficas. Su música no era entendida. Pero vaticinó cosas cercanas al kraut, la mejor new age, y hasta el post rock, shoegaze o el trip hop. Eran los 70, ojo. Pero si hasta "Tubular Bells" tiene marcada influencia de ellos! Ahí estaba Jon Field a la flauta, miembro de Jade Warrior. Una banda con un cierto poso heavy psych made in Ladbroke Grove al principio. Que supo definir y reinventar su estilo hasta cotas incomparables. Del 71 al 72, caen tres valiosos discos para Vertigo, y decir ése nombre es decirlo todo. Luego, un año en blanco en su discografía,  1973. Hasta su vuelta con Island (otros que tal), con "Floating World" (1974). Ése "año en blanco" e...

Trettioåriga Kriget – Krigssång (1975, CBS)

 Natural de Saltsjöbaden, Estocolmo, este conjunto, cuyo nombre no es otro que La Guerra De Los Treinta Años, definió su hard progresivo desde los primeros LPs. Tan es así que, escuchando Krigssång, el oyente puede visualizar la línea de su posterior carrera. El cuarteto maneja con soltura las atmósferas, aunque tiende a exaltar los cambios en el tempo imperante buscando la respuesta del oído más que el enrevesado camino de un laberinto. 



Se producen encontronazos entre la voz de Robert Zima y la guitarra acústica de Christer Åkerberg, tanto buscando el enfrentamiento que dote a la composición de contrasentidos estudiados como emparejándose en pos de la ternura sónica claramente melancólica, el caso de “Jag Och Jag Och ‘Jag’”. “Mitt Mirakel” sepulta esquejes de jazz por los que nutrirse y crecer en un hard rock experimental puntero. Si la escena pide ser carne de jam session, algo queda en Krigssång (“Murar”); y para las odas inagotables en minutos que regresan beodas al hogar con opuestas puntas de lanza influenciables, “Krigssång II” transita del progresivo italiano a la crudeza germana. Como quinto componente tenían al letrista Olle Thörnvall, una pieza fundamental para inyectar un peso sustancial en cada texto que acompañase a los retos instrumentales de Trettioåriga Kriget. 



Un año después de grabar este “canto de guerra”, y tras actuar para media Suecia, los cuatro artistas saltan a Inglaterra para una extensa gira. Su valor como músicos queda reflejado en la publicación fundamental Melody Maker, espacio en el que se les expone cual una de las bandas más prometedoras que pisarán 1977. Los años 80 no fue la década esperada, y poco lograron rascar. Aun así, cuando se le daba finiquito a los 90 su estrella brilla nuevamente, inaugurando ya en 2008, en nuestro país y como cabezas de cartel el evento progresivo Madrid Art Music Fest.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 
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