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Big Gilson With Bruce Ewan & The Solid Senders – Live At The Blue Note (2000)

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El rey del blues, B. B. King, tuvo la oportunidad de ver a nuestro protagonista de hoy, Big Gilson, y declaró lo siguiente: " Cuando veo a un joven tocando blues tan bien y tan lejos de Estados Unidos, siento que mi misión en la vida se ha cumplido ". Con estas referencias, merece toda la atención de Rockliquias. Big Gilson (Gilson Szrajbman) nació en 1959 en Río de Janeiro, Brasil. Su vocación blusera le llegó al escuchar a Johnny Winter. Durante algún tiempo estuvo vendiendo revistas para comprarse su primera guitarra, una Giannini con cuerdas de nailon. Le cambió las cuerdas por unas de acero, de tal forma que dobló un poco el mástil y la guitarra adquirió una acción (altura de cuerdas) descabelladamente alta, lo que solo sirvió para endurecer las manos de Gilson. Con 15 años ya lo tenemos aprendiendo a tocar de forma autodidacta. En los 70, en Brasil, el blues era prácticamente inexistente, por lo cual formó varios grupos de rock. Durante su juventud, y tras contraer matr...

Trettioåriga Kriget – Krigssång (1975, CBS)

 Natural de Saltsjöbaden, Estocolmo, este conjunto, cuyo nombre no es otro que La Guerra De Los Treinta Años, definió su hard progresivo desde los primeros LPs. Tan es así que, escuchando Krigssång, el oyente puede visualizar la línea de su posterior carrera. El cuarteto maneja con soltura las atmósferas, aunque tiende a exaltar los cambios en el tempo imperante buscando la respuesta del oído más que el enrevesado camino de un laberinto. 



Se producen encontronazos entre la voz de Robert Zima y la guitarra acústica de Christer Åkerberg, tanto buscando el enfrentamiento que dote a la composición de contrasentidos estudiados como emparejándose en pos de la ternura sónica claramente melancólica, el caso de “Jag Och Jag Och ‘Jag’”. “Mitt Mirakel” sepulta esquejes de jazz por los que nutrirse y crecer en un hard rock experimental puntero. Si la escena pide ser carne de jam session, algo queda en Krigssång (“Murar”); y para las odas inagotables en minutos que regresan beodas al hogar con opuestas puntas de lanza influenciables, “Krigssång II” transita del progresivo italiano a la crudeza germana. Como quinto componente tenían al letrista Olle Thörnvall, una pieza fundamental para inyectar un peso sustancial en cada texto que acompañase a los retos instrumentales de Trettioåriga Kriget. 



Un año después de grabar este “canto de guerra”, y tras actuar para media Suecia, los cuatro artistas saltan a Inglaterra para una extensa gira. Su valor como músicos queda reflejado en la publicación fundamental Melody Maker, espacio en el que se les expone cual una de las bandas más prometedoras que pisarán 1977. Los años 80 no fue la década esperada, y poco lograron rascar. Aun así, cuando se le daba finiquito a los 90 su estrella brilla nuevamente, inaugurando ya en 2008, en nuestro país y como cabezas de cartel el evento progresivo Madrid Art Music Fest.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 
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