Entrada destacada

LA ESCENA DE CANTERBURY 15: Clearlight

Imagen
 Una de las bandas asociadas al círculo de Steve Hillage Gong fueron sin duda los franceses Clearlight y curiosamente casi nadie los incluye con el movimiento. En realidad, todos los implicados formaban una especie de asociación de músicos y como dije ya en las primeras páginas la situación geográfica británica solo fue el punto de partida porque los realmente autóctonos de Kent fueron unos pocos. La leyenda tomó esa denominación más por familiaridad que por un estilo si bien es cierto que todos incluso los más alejados comparten algunas líneas compositivas y desarrollos afines al movimiento. Esta banda fue creada en 1973 por el teclista y compositor francés Cyrille Verdeaux y aunque estuvo siempre en las proximidades del círculo asociativo de los músicos de Gong, desgraciadamente no gozó de la fama y reconocimiento de ese ambiente creativo tan sugestivo de la época. Evidentemente no son una banda que compartiese demasiado los principios anárquicos y de locura patafísica del lado m...

DAVID + DAVID - Boomtown (1986, A&M Records)

 David + David es uno de esos duetos que puede recuerde algún norteamericano nostálgico y con morriña ochentas dado al rock maduro –que no necesariamente al adult oriented rock–; a esa vertiente que, como bien ejemplificó Tom Petty, no debe hacer ascos al pop elegante y correctamente tratado. Los hoy olvidados David Baerwald y David Ricketts, reputados mercenarios de Los Ángeles, quisieron dejar su impronta sin tener que figurar tras alguna estrellita en ciernes. Así se comprende un alumbramiento cual Boomtown, LP que siente las pulsaciones, los latidos de ese hogar del estadounidense medio. No son hijos de la fábrica y el barrio obrero a lo Springsteen, lo suyo es más delicado aunque no por ello menos sincero.


Su sapiencia en cuanto a estudios de grabación y nuevas tecnologías se refiere les lleva a tantear arreglos de electrónica o algo de programación, mientras sus miras están entre el John Mellencamp de bar nocturno y un Bob Seger sin la incorruptible crudeza de los grandes estadios. “Welcome To Boomtown” apareció coronado como sencillo estrella cuando la funk-pop “Swimming In The Ocean” la superaba en originalidad de largo, con bases que cualquier acólito de King Crimson reconocería como herederas de esos progresivos que se tendían ante la comercialidad creciente con un vinilo titulado Beat (1982).


“Swallowed By The Cracks” y “Ain’t So Easy” hacen el resto, aunque un fugaz imperio no les dio para reinar ni en los coletazos de su década. Incomprensible. A día de hoy son referenciados por aparecer en los créditos del Tuesday Night Music Club de Sheryl Crow, en lugar de buscar en los estantes de las añejas tiendas de discos y gastarse unos dólares –euros en nuestro caso– para revivir un pedacito de 1986.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com




¿Te gustó el artículo? No te pierdas de los próximos artículos 



Vuestros comentarios son nuestra energía







Comentarios