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Jenghiz Khan – Well Cut (1971 / Barclay)

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 El estallido mundial de fenómenos músico-sociales como Deep Purple o Uriah Heep dieron pie para que cada país tuviera su propio reflejo autóctono.  Aquí claramente tuvimos (y tenemos!) a los sevillanos The Storm . En Bélgica,  Irish Coffee o los que hoy traemos, Jenghiz Khan. Ambas formaciones con un único álbum de 1971. De espectacular y comiquera portada, el álbum de Jenghiz Khan, al igual que sus directos inspiradores, basculaba entre el hard rock y el prog del momento.  Y ha pasado la barrera del tiempo tan alegremente, que hoy existen bandas recién creadas con un estilo muy similar. Basement Saints, sin ir más lejos. El grupo belga era un cuarteto en los que todos aportaban voces, aunque no se especifica quién es el solista. Puede que su bajista, Peter Raepsaet, de cierto renombre local. Aunque el más activo compositivamente era el teclista, Tim Brean. Me decanto por él como voz solista. Completaban al temido guerrero, Chris Tick (batería) y Big Frisma (guita...

DAVID + DAVID - Boomtown (1986, A&M Records)

 David + David es uno de esos duetos que puede recuerde algún norteamericano nostálgico y con morriña ochentas dado al rock maduro –que no necesariamente al adult oriented rock–; a esa vertiente que, como bien ejemplificó Tom Petty, no debe hacer ascos al pop elegante y correctamente tratado. Los hoy olvidados David Baerwald y David Ricketts, reputados mercenarios de Los Ángeles, quisieron dejar su impronta sin tener que figurar tras alguna estrellita en ciernes. Así se comprende un alumbramiento cual Boomtown, LP que siente las pulsaciones, los latidos de ese hogar del estadounidense medio. No son hijos de la fábrica y el barrio obrero a lo Springsteen, lo suyo es más delicado aunque no por ello menos sincero.


Su sapiencia en cuanto a estudios de grabación y nuevas tecnologías se refiere les lleva a tantear arreglos de electrónica o algo de programación, mientras sus miras están entre el John Mellencamp de bar nocturno y un Bob Seger sin la incorruptible crudeza de los grandes estadios. “Welcome To Boomtown” apareció coronado como sencillo estrella cuando la funk-pop “Swimming In The Ocean” la superaba en originalidad de largo, con bases que cualquier acólito de King Crimson reconocería como herederas de esos progresivos que se tendían ante la comercialidad creciente con un vinilo titulado Beat (1982).


“Swallowed By The Cracks” y “Ain’t So Easy” hacen el resto, aunque un fugaz imperio no les dio para reinar ni en los coletazos de su década. Incomprensible. A día de hoy son referenciados por aparecer en los créditos del Tuesday Night Music Club de Sheryl Crow, en lugar de buscar en los estantes de las añejas tiendas de discos y gastarse unos dólares –euros en nuestro caso– para revivir un pedacito de 1986.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com




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