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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: Camel Live Royal Albert Hall 2018

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 La música siempre ha servido a grandes rasgos generalmente para dos cosas y es importante captar la sutil diferencia en ambas.  Por una parte, está principalmente “para llenar el tiempo” y por la otra “para usar ese tiempo” porque se supone que todos entendemos lo que es decorativo visual y aquello que abriendo sus puertas nos ofrece un mundo dentro de sí mismo. Por lo general toda la música y el arte en concreto ha ido perdiendo ese “mundo interior” para cambiarlo por ese objeto funcional “que está ahí” pero no tiene ninguna función aparte de llenar un espacio vacío. Al igual ocurre con la música actual que solo tiene el propósito de romper el silencio y molestar lo más posible para evitar toda respiración y calma. Porque un mundo sin ansiedad ni estrés no es bueno para ningún negocio.  A poco que uno use la “atalaya” que llevamos encima de los hombros se habrá dado cuenta que todo está pensado y orientado para “no pensar” “no sentir” y por supuesto no “cuestionar” porq...

MORUS - El Ser o el Ente (2022/ Morus)

 Éste mismo año dábamos cumplida cobertura al "mini-álbum" de homenaje a Klaus Schulze, por el sintetista chileno Morus. Una pequeña joya. Al parecer ya estaba trabajando en éste segundo larga duración (tercero si contamos "From Schulze"). Morus está destacando en el panorama de estilo berlinés en los últimos años. Y aquí lo hemos seguido desde el principio. Así que andábamos deseosos de chequear su nuevo "El Ser o el Ente". 



Que comienza en esa línea secuencial, ya desde "Energía Estelar" (3'58). De impronta majestuosa y que me sugiere una intro de lujo hacia un todo desarrollado a lo largo de 50 espectaculares minutos. "Étnica" (5'03) produce intensa y profunda solemnidad tribal. Es como asistir a un viaje temporal, a un ritual en un centro ceremonial Maya, en Palenque. Ecos de mil arcanas preguntas de un remoto pasado. Las musas de Morus lo llevan ahora a "Oriente" (7'30), con preciosas y realistas percusiones y misteriosa melodía de corte fílmico,  que transmite hacia enigmas egiptológicos. Al menos a mí. Su construcción es tan mágica como la de una pirámide.  No anda lejos de la saga Ozric, Ed Wynne en solitario, Nodens Ictus o Silas Neptune. El maquinal bucle secuencial de "Occidente" (9'30) nos devuelve a la Berlin School más pura, como era de esperar. Y es un sueño electrónico de buen gusto entre los Tangerine Dream de los 80 y los de ahora mismo. Distintos, pero compatibles. Reflejados en luminosas ideas que brotan sin descanso de los dedos y máquinas de éste sintetista. Realmente sensacional.

Mística voluptuosidad  en inmensas capas drónicas,  describen "Un Ser" (6'53). Con una visión - homenaje a Vangelis que no resulta un caso aislado. Inspira melancolía y reflexión sobre lo efímero de la existencia. También de su grandeza. Sorprende la dinámica utilizada para "Un Ente" (3'22). Lejos de presentarla en etéreas y algodonosas volutas trónicas, aparece casi como una fotografía urbana con sus prisas, stress,  traumas y urgencia. Sin embargo posee corazón y espíritu. Lo principal. Cambio drástico casi a la synthwave en "Un Sentido" (8'29). Maquinal, robótica, pretendidamente fría,  alegato tecnológico deshumanizado. Industrial,  oscura y siniestra. Pero a mitad de tema tiene que exponer su humanidad y esperanza en ella. El más inspirado Jean-Michel Jarre firmaría esto. Desconcierta y magnetiza al mismo tiempo. Es otro gran logro. Finaliza con "Transmutación" (5'11), donde erige un zigurat babilónico de una majestuosidad melódica colosal.

Ya no hay excusa.  Morus es un sintetista al que hay que seguir por obligación. "El Ser o el Ente"  es su álbum más intenso, rico en matices y trabajado. Completo en todo.

J.J. IGLESIAS 


 

 
 
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