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BESOMBES & RIZET - Pôle (1975 / Pôle)

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 Francia fue, en mi opinión, el segundo país de la prog-electrónica europea de los 70. Un bastión que incluso se hizo más irreductible, cual pueblecito galo de Goscinni y Uderzo, en los finales de ésa década.  El sello Pôle fue una especie de respuesta francesa al alemán Cosmic Courier. Esto es, un colectivo de músicos que entregaron durante un par de años,  un puñado de interesantes discos avant rock. Philippe Besombes, pionero sintetista underground francés, une sus fuerzas creativas con Jean-Louis Rizet. Ingeniero y multiinstrumentista,  que hizo en los primeros 80 la banda sonora de "Subway", film de Luc Besson. Armados hasta los dientes con una impresionante colección-museo de teclados de época, (VCS3 AKS, ARP 2600, Mellotron 400, Fender Rhodes, Solina, Synthorchestra Farfisa, Oberheim.......). Además de sonidos de flauta, trompeta, saxo o guitarra por parte de Rizet, y sus electronics. O la batería de Jacky Vander (relación con Magma?...). El álbum fue doble, e...

MORUS - El Ser o el Ente (2022/ Morus)

 Éste mismo año dábamos cumplida cobertura al "mini-álbum" de homenaje a Klaus Schulze, por el sintetista chileno Morus. Una pequeña joya. Al parecer ya estaba trabajando en éste segundo larga duración (tercero si contamos "From Schulze"). Morus está destacando en el panorama de estilo berlinés en los últimos años. Y aquí lo hemos seguido desde el principio. Así que andábamos deseosos de chequear su nuevo "El Ser o el Ente". 



Que comienza en esa línea secuencial, ya desde "Energía Estelar" (3'58). De impronta majestuosa y que me sugiere una intro de lujo hacia un todo desarrollado a lo largo de 50 espectaculares minutos. "Étnica" (5'03) produce intensa y profunda solemnidad tribal. Es como asistir a un viaje temporal, a un ritual en un centro ceremonial Maya, en Palenque. Ecos de mil arcanas preguntas de un remoto pasado. Las musas de Morus lo llevan ahora a "Oriente" (7'30), con preciosas y realistas percusiones y misteriosa melodía de corte fílmico,  que transmite hacia enigmas egiptológicos. Al menos a mí. Su construcción es tan mágica como la de una pirámide.  No anda lejos de la saga Ozric, Ed Wynne en solitario, Nodens Ictus o Silas Neptune. El maquinal bucle secuencial de "Occidente" (9'30) nos devuelve a la Berlin School más pura, como era de esperar. Y es un sueño electrónico de buen gusto entre los Tangerine Dream de los 80 y los de ahora mismo. Distintos, pero compatibles. Reflejados en luminosas ideas que brotan sin descanso de los dedos y máquinas de éste sintetista. Realmente sensacional.

Mística voluptuosidad  en inmensas capas drónicas,  describen "Un Ser" (6'53). Con una visión - homenaje a Vangelis que no resulta un caso aislado. Inspira melancolía y reflexión sobre lo efímero de la existencia. También de su grandeza. Sorprende la dinámica utilizada para "Un Ente" (3'22). Lejos de presentarla en etéreas y algodonosas volutas trónicas, aparece casi como una fotografía urbana con sus prisas, stress,  traumas y urgencia. Sin embargo posee corazón y espíritu. Lo principal. Cambio drástico casi a la synthwave en "Un Sentido" (8'29). Maquinal, robótica, pretendidamente fría,  alegato tecnológico deshumanizado. Industrial,  oscura y siniestra. Pero a mitad de tema tiene que exponer su humanidad y esperanza en ella. El más inspirado Jean-Michel Jarre firmaría esto. Desconcierta y magnetiza al mismo tiempo. Es otro gran logro. Finaliza con "Transmutación" (5'11), donde erige un zigurat babilónico de una majestuosidad melódica colosal.

Ya no hay excusa.  Morus es un sintetista al que hay que seguir por obligación. "El Ser o el Ente"  es su álbum más intenso, rico en matices y trabajado. Completo en todo.

J.J. IGLESIAS 


 

 
 
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