La música siempre ha servido a grandes rasgos generalmente para dos cosas y es importante captar la sutil diferencia en ambas. Por una parte, está principalmente “para llenar el tiempo” y por la otra “para usar ese tiempo” porque se supone que todos entendemos lo que es decorativo visual y aquello que abriendo sus puertas nos ofrece un mundo dentro de sí mismo. Por lo general toda la música y el arte en concreto ha ido perdiendo ese “mundo interior” para cambiarlo por ese objeto funcional “que está ahí” pero no tiene ninguna función aparte de llenar un espacio vacío. Al igual ocurre con la música actual que solo tiene el propósito de romper el silencio y molestar lo más posible para evitar toda respiración y calma. Porque un mundo sin ansiedad ni estrés no es bueno para ningún negocio. A poco que uno use la “atalaya” que llevamos encima de los hombros se habrá dado cuenta que todo está pensado y orientado para “no pensar” “no sentir” y por supuesto no “cuestionar” porq...
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FRANCK DERVIEUX - Dimensión M (1972 / COLUMBIA)
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No se sabe porqué, pero el área francófona de Canadá fue especialmente predispuesta al rock progresivo en los 70. En el caso que nos ocupa, en un formato entre clásica y a veces rozando el Canterbury, de la mano del teclista Franck Dervieux (piano, electric piano, órgano y productor).
Había sido el encargado de las teclas del cantautor Jean Pierre Ferland. Y a la que pudo, se encaró con éste nuevo y prometedor proyecto titulado "Dimension M", en toda una disquera como Columbia. Le acompañaban Michel Robidoux (guitarras), Yves Laferriere (bajo), Christian St. Roach (batería), Michel Seguin (percusión), Terry King (violín eléctrico) y Christiane Robichaud (voz). La mayoría de ellos formarían poco después la banda Ville Emard Blues Band.
El inicio del álbum de hoy es con "Dimensión M (Pour Moebius)" (6'37), que imagino irá dedicada a los mundos fantásticos del visionario dibujante francés de cómics, y no al experimentalista alemán. La voz femenina es requerida como otro instrumento más (en toda la grabación), y la asociamos a la corriente Canterbury o la vanguardia surgida en la factoría Virgin en sus inicios. Las percusiones juegan un papel primordial, que junto al piano, se enzarzan en una especie de música cinemática de suspense, donde el órgano también cumple un papel importante. Cerca de Egg podría estar su naturaleza descriptiva surreal. Hasta que una tremenda batería rompe el tema en una segunda fase de tensa electricidad.
"Atlantide (-15000)" (6'11) es una composición de Franz Listz que adaptan al estilo de Dervieux. No muy alejado de Françoise Breant o Cyrille Verdeaux. El piano es preponderante, como no podía ser de otro modo, en una composición de Listz, y con la trascendencia que cabía esperar. La voz de la Robichaud recuerda al final del tema a un theremin, con curioso resultado.
En "Hyperboree, Civilisation "Un" (6'12), un órgano a lo Mike Ratledge se fusiona con técnica más de Tony Banks. De hecho parece un outtake instrumental de Genesis a mitad 70s. Nuevamente el piano toma un papel decisivo, mientras es contestado por toda la banda, con el violín en cabeza. Bajo y órgano crean un momento Canterbury de gran belleza.
En la segunda cara se nos presenta el "Concerto Pour Des Mondes Disparus" (9'00) en dos partes, "Ba'albek" y "Machu Pichu". Es música que juega con la contemporánea, minimalista o modal, para formar un concepto progresivo de original enjundia. Muy del siglo XIX en su raíz y con un romanticismo claramente definido. Instrumentalmente toda la banda se muestra exquisita, y cuando entra el violín como solista, la similitud con Atoll o David Rose es inevitable.
"Orejona, Mater" (5'37) vuelve a usar la voz femenina a la Bárbara Gaskin / Amanda Parsons, pero el ambiente de la pieza casi tiene reminiscencias de Focus. Terminando con "Present De Futur" (5'00) en una majestuosa pieza al órgano de tubos, piano chopinesco y prog feel casi de factura Wakeman, con un uso del Hammond muy similar a éste. No anda esto muy lejos de las alegrías que nos daría en los 90, Pär Lindh Project.
Desgraciadamente, lo que prometía ser el debut de una carrera brillante, se quedó en eso. Pues Franck Dervieux falleceria poco después. Una lástima ante tan claro talento. "Dimension M" queda como su efímero legado, aunque de magnitud considerable.
J.J. IGLESIAS
Temas
0:00 Dimension "M" (Pour Moebius)
6:35 Atlantide (-15,000)
12:44 Hyperborée, Civilisation "Un"
17:53 Concerto Pour Des Mondes Disparus: a) 1ère partie - Ba'albek 20:42 b) 2ème partie - Machu Pichu
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