Existen bateristas capaces de marcar el tempo. Otros poseen una técnica tan deslumbrante que convierten cada interpretación en una exhibición de virtuosismo. Y luego están aquellos músicos que consiguen algo mucho más difícil: transformar la batería en un instrumento narrativo. Barriemore Barlow pertenece a esta última categoría. Nacido como Barrie Barlow el 10 de septiembre de 1949, en Birmingham (Inglaterra), fue rebautizado por Ian Anderson como "Barriemore", un nombre que encajaba con el humor surrealista y la estética teatral de Jethro Tull. Aquel pequeño cambio de nombre acabaría formando parte de la mitología del grupo. Aunque nació en Birmingham, pasó buena parte de su juventud en Blackpool, donde conoció a quienes acabarían siendo compañeros fundamentales de su carrera: Ian Anderson, John Evan y Jeffrey Hammond. Aquellos años estuvieron marcados por la explosión del beat británico y el nacimiento de la llamada British Invasion. Como muchos jóvenes de su generación, ...
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DIDIER LOCKWOOD - Live in Montreux (1980 / JMS)
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Stöht Malawëlëkaahm por fín ha tomado el vuelo definitivo a Kobaïa. O dicho de otro modo más terriblemente realista, Didier Lockwood nos ha dejado a la injusta edad de 62 años. Nombrado por la crítica francesa como nieto de Stephane Grappelli e hijo de Jean-Luc Ponty, por su inigualable técnica al violín. De formación clásica, pronto se pasará al jazz por dos nombres determinantes en su vida : John Coltrane y Jean-Luc Ponty. Y al igual que éste último, siempre gustó de probar cosas nuevas y excitantes en un tiempo en que lo experimental era norma habitual, si no motivo de orgullo. Entró en la nave Magma en el 74, al lado del comandante Christian Vander, en los mejores tiempos. También en Zao, derivación magmática, por lo que el Zeuhl nunca tuvo secretos para él. Y colaboró con Pierre Moerlen's Gong en tiempos jazz-rock para ésta formación. Eso por lo que respecta a sus devaneos progresivos más significativos. Pero su lista de aportaciones a grandes de la música es inmensa. Por nombrar a unos pocos, Wolfgang Dauner, Miles Davis, Herbie Hancock, Billy Cobham, Dave Brubeck, Michel Petrucciani, Mike Stern, David Sancious, Allan Holdsworth o Jack Bruce, contaron con sus servicios. Y más de 30 álbumes propios avalan a uno de los gigantes del jazz, que disfrutó investigando y fusionando con otros estilos, notablemente con el rock de los 70.
Mi primera elección para homenajear a Lockwood iba a ser el album "Fusion" que hiciera junto a Vander - Top - Widemann (o sea, Magma pero "sin serlo"). Pero lo dejaré para la saga que está llevando a cabo mi compañero de armas, Alberto Torro. Así que he elegido un disco de un año antes que ése, grabado en vivo en el Festival de Montreux de 1980. La compañía era superlativa : Gerry Brown (batería), Bo Stief (bajo), Marc Perru (guitarra), Bob Malach (saxo tenor) y Jan Hammer (sintetizador polifonico). Didier Lockwood por supuesto, a su virtuoso violín. "Fast Travel" (6'59) abre a modo de presentación de músicos, con incomparables entradas de Hammer al sinte y Malach al saxo, mientras la sección de ritmo deja sin respiración nada más comenzar. Hasta que Lockwood se presenta de la mejor manera posible, con su violín eléctrico y toda la brillantez improvisativa de la que hacía gala. Magnífico entrante. "Flyin' Kitten" (6'26) nos lleva a terrenos fusión de inevitable comparación con Weather Report, con un Bob Malach extraordinario y secundado por una wah wah funk guitar astuta en todo momento por parte de Perru. A Malach le sucede en el sólo Lockwood con inmensa elegancia y energía de líder, insertando subliminalmente notas de música clásica. "Ballade des Fees (Quartet without drums)" (4'45) es un etéreo tema con parloteo de Stief al bajo y capas de teclado de Hammer. El violín conduce por ambientes nostálgicos, respondido por el saxo tenor en un modo expresivo típico en Jan Garbarek. Precioso final de cara.
Damos la vuelta y nos topamos con "Zebulon Dance" (3'37), en un corte que podría venir firmado por nuestros Pegasus. El violín de Lockwood hubiera hecho diabluras con ellos, no me cabe duda. Marc Perru tiene su momento solista a las seis cuerdas. La alegre "ADGC" (5'46) es otro exponente fusión lleno de clase y corazón. Todavía no ha sido polucionado por esa corriente blanda de Smooth Jazz que lo invadirá todo a lo largo de los 80s. "Four Strings Bitch" (3'45) es un breve solo - solo de Lockwood donde, en un "menos es muchísimo", nos deja atónitos con su delicadeza y sentimiento, conjugados con impresionante técnica de perfección intachable. Como un guitarrista de heavy metal, suma efectos en un golpe de mano que lo hace parecer el solo de un greñudo hacha del momento....Pero sin pasarse, todo en poco más de tres minutos. El final con "Turtle Shuffle" (7'25) tiene connotaciones Dixie Dregs, y explosivas intervenciones de Perru, Hammer y el jefe, en el único tema no compuesto por Lockwood, (corresponde su autoria al finísimo guitarrista francés, Jean-Michel Kajdan). Un live que derrocha técnica y elegancia a partes iguales. Y que me ha servido para despedir con honores en Rockliquias a otro grande desaparecido. Au Revoir, mon ami. J.J. IGLESIAS
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