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MIENTRAS LAS ABEJAS DUERMEN - MLAD (2026 / Kozmik Artifactz)

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 Desde Sierra de Cádiz, nos lanzan una andanada radioactiva de destrucción masiva heavy psych, prog, desert , stoner y lo que caiga.  Son Mientras las Abejas Duermen. Trío de power fuerza en su primer paso a la dominación planetaria. Manuel Pérez Morales (guitarra, voz solista), Fernando Fernández Sánchez (bajo, synts) y Juan Manuel Román García (batería).  Si un sello alemán como Kozmik Artifactz se ha fijado en ellos, por algo será. Yo también lo sé.  Empieza a sonar "Huellas y Rumores" (8'41) y sabes que algo especial te depara el destino. Ese bajo amenazante, batería en paso de Santa Compaña y guitarra en feedback chirriante, que rejuvenece el kraut con riffs aplastantes.  Mezclan a Can con Pentagram en obscena simbiosis, mientras entra la stoned voice, desde la ultratumba del underground más creativo y convincente.  Iommi se relame. Acústicas y disparos floydianos space penetran en "Cruz de Benalfil" (1'30). Un intermezzo hacia "Los Hijos Perdidos ...

ATMOSPHERES featuring CLIVE STEVENS & FRIENDS - Voyage to Uranus (1974 / Capitol)

 En 1973, el saxofonista Clive Stevens reunió un dream-team sólo posible para poseedores de artes místicas propias del Dr. Strange. Era el boom del jazz rock. Y atrapar en pleno cénit de la Mahavishnu Orchestra, a su sección rítmica, fue una hazaña imposible para un mortal normal. Sí,  me estoy refiriendo a Billy Cobham y Rick Laird. Por si fuera poco, se trajo (con artes hipnóticas,  no cabe duda), a tres prodigios del mástil: John Abercrombie, Steve Khan y Ralph Towner. Bien es cierto que éste último se dedicó al teclado. Rol no tan conocido en él, pero de efectividad garantizada.



Aquel homónimo álbum, como no podía ser de otro modo, resultó ser un disco apocalíptico. De hecho siempre se menciona éste,  cuando el siguiente estuvo a la altura, si no incluso fue más completo.

Mantener aquella banda no podía durar mucho. Al año siguiente, sólo John Abercrombie (guitarra) y Ralph Towner (piano eléctrico,  clavinet, 12 string guitar), quedarán del anterior equipo de ensueño.

Stevens salva el obstáculo con gente de alta cualificación,  aunque menos estrellas. Otro colaborador de John McLaughlin, Stu Woods (bajo), entra en nómina.  Michael Thabo Carvin (batería inmenso) y David Earl Johnson (congas, percusión) completarán una abrasadora sección de ritmo.

Clive Stevens gusta de toda gama de saxos, además de flauta travesera. Y no contento con eso, les suministraba inventos sonoros tales como el Echoplex o el Wah Wah. Miles Davis había revolucionado la escena jazzística una vez más,  hacia territorios avant y altamente progresivos. El resultado de su influencia fue otro brutal vapuleo sónico, "Voyage to Uranus" (1974). Disco a reivindicar, sin duda.

Rompía el silencio con la inicial "Shifting Phases" (6'55). De inmediato asistimos a un paraíso jazz rock proggy de alta intensidad davisiana. Rítmica implacable y texturas inquietantes, investigadoras e infatigables. Abercrombie se desata. Towner se muestra detallista. Y Stevens lleva con pulso firme la batuta, pero sin agobiar a la banda y dejándoles hacer a su libre albedrío. Por lo menos, da ésa impresión. Demencialmente bueno, en su delirio jazz rock casi heavy. Siempre vi paralelismos en ambos géneros. 

Sin un segundo de relajación,  entramos en "Culture Release" (6'50), de avanzada progresión y clavinet en desmelene. Salvajismo jazzístico caníbal,  que recuerda a Nucleus, Isotope o la misma Mahavishnu, sin ningún complejo. Jimmy Ienner se marca una producción vitamínica  en los neoyorquinos Record Plant Studios. Y la batería lo rubrica aquí , sin echar para nada de menos a Cobham. Posesión diabólica en trance de abracadabrante jazz rock. De locura.

Un frenético palpitar urbano, el de la Gran Manzana, que continúa en "Inner Spaces and Outer Places" (5'15). Imagina a Iceberg en psicotrópica jam con la Orquestra Mirasol y Música Urbana. "Vibraciones zelestiales" surgidas a propósito de discos tan monstruosos como éste. 

Se apiadan del oyente en la introvertida reflexión de "Un Jour Dans le Monde" (4'43). Stevens usa su saxo como refugio coltraniano para un sentido más acogedor. Y se está de maravilla.

Cara B con "Voyage to Uranus" (5'52), en una línea similar a la anterior. Diálogo Stevens-Abercrombie  y piano Rhodes conciliador de Towner. Excelente discurso melódico de apoyo rítmico groove-galore al gotelé. Muy bonito, masajista y de final feliz.

"Electric Impulse from the Heart" (4'15) lleva en su hipnótico cauce un aura Canterbury....Podría pasar por Soft Machine del "6" ó "7". Y lo mismo se puede decir de "Water Rhythms" (8'44). Su crescendo grupal es magnífico,  Towner se sale al Fender Rhodes, con una rítmica (acuática) de submarino nuclear. Imposible mejorarlo.



Cierran ésta felicidad vinílica con "Return to the Earth" (5'15), donde la flauta se empeña en que no sea así. No regresamos a la Tierra porque estamos encantados de seguir en éstas olvidadas Atmósferas, que ya no tuvieron continuación. A pesar de la total hegemonía de Clive Stevens, (todo el material arreglado y compuesto por él), poco se sabrá de su actividad hasta bastante tiempo después. 

Y es que con semejante par de discos, se quedó descansado, el pajarito.

Increíble viaje asilvestrado a un planeta jazz rock de frondosa imaginación e irresistible poderío. Uranus debe ser visitado.

J.J. IGLESIAS


Temas
Side 1
   
A1 - Shifting Phases                  00:00
A2 - Culture Release                  06:45
A3 - Inner Spaces And Outer Places  13:35
A4 - Un Jour Dans Le Monde          18:47

Side 2

B1 - Voyage To Uranus                  23:29
B2 - Electric Impulse From The Heart  29:19
B3 - Water Rhythms                  32:44
B4 - Return To The Earth          40:29

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