Entrada destacada

BATERISTAS EN LA SOMBRA XXIX: Ronnie Tutt

Imagen
 Es de sobradamente conocido que Ronnie Tutt se popularizó con su integración a la banda de Elvis Presley prácticamente hasta la muerte de éste en el año 1977.  Posteriormente colaboró con el músico Jerry Garcia entre los años 1974 y 1977, antes de unirse a la banda de Neil Diamond, tanto en estudio como en directo hasta el retiro de los escenarios de Diamond por motivos de salud en 2018. Pero si en la personalidad y el carácter interpretativo de Tutt destacaba algo, era su sentido de la humildad y el respeto por la interpretación en su contexto musical.  Nacido en Dallas el doce de Marzo de 1938, Ron Tutt fue un baterista tan preciso y contundente en sus días mozos junto a Presley, pero con un sentido muy trabajado en el desarrollado y la consecuente aplicación de las dinámicas y los paradiddles simples.  Su misión no era otra más que la de acompañar cada contexto sonoro con elegantes discursos de musicalidad encorsetada al tempo preciso, sumado a una de las facetas...

The Tangerine Zoo – The Tangerine Zoo (1970)

Billete directo a un viaje psicotrópico es lo que nos ofrece esta banda poco conocida, compuesta por miembros con una media de 20 años, pero que demuestran un temple, profesionalidad y madurez envidiables. Originarios de Boston conseguirían mantenerse apenas 3 años, en los que aportaron 2 lp's. Los dos han sido reeditados, perdurando su interés gracias a la calidad que encierran.



Las tendencias en las que se mueve la banda serán el garaje, el pop, y por encima de todo la psicodelia que fluye por los cuatro costados, con material altamente corrosivo alimentado por todos los miembros de la banda. También muestran predilección por cosas realizadas en Europa y en concreto por lo que provenía de lo que se llamó "British invasión", quedando patente al incluir un par de versiones, una de ellas "Gloria", que elevó a los altares al grupo THEM y que están situadas al principio y final del vinilo.

Su sonido en algunos trances se torna oscuro y sofocante , creando atmósferas algo angustiosas que unidas a los desarrollos psicodélicos generan ambientes extraños y algo delirantes. El órgano grave y áspero, magnífico, es el instrumento que domina la escena realizando auténticos desparrames y lanzando con frecuencia cargas de profundidad y riffs ácidos. El bajo también es un instrumento muy remarcado, desde un principio realiza un ataque directo, un pulso que bombardea sin descanso, creando una tensión a modo de latido que confiere vigor a los temas. Las guitarras no se van a quedar atrás, la psicodelia es su idioma, establecen un combo entre Benevides y Gagnon fabricando un compuesto de alucinógenos que se entremezcla con el órgano del que brotan momentos instrumentales fantásticos.



Ritmos obsesivos que nos mantienen conectados girando en torno a determinadas frases o riffs con pasajes de inspiración excelente, música en estado puro, genuina, donde no hay lugar para arreglos. Temas rotundos bajo la sombra de un órgano que se muestra descarnado y que dejan entrever una producción algo deficiente que se traduce en altibajos en el volumen de los instrumentos que intervienen.

En resumidas cuentas, un disco que merece ser descubierto y que no defrauda. Por algo se sigue reeditando. 

Juan Carlos Rustarazo



¿Te gustó el artículo? No te pierdas de los próximos artículos 



Vuestros comentarios son nuestra energía











Comentarios

Publicar un comentario