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LA ESCENA DE CANTERBURY 14: Gong 2-Steve Hillage

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 Han pasado nada menos que 50 años desde 1976. Medio siglo que siendo exagerado casi denominaría de estancamiento creativo que ya no remontaría el estilo progresivo, sino que se dedicaría a repetir fórmulas para contentar al comprador. Naturalmente aún se hicieron buenos discos y hubo momentos y revivals interesantes. Se llegó lejos en los primeros cinco años de la década de los 70´s. Casi por espejismo y como un sueño incomprensible, la música de esa época consiguió un estatus cultural de calidad. Nunca la música “rock” como generalización global estuvo tan cerca de la “gran música”. Las bandas clásicas progresivas consiguieron incluso cierto estatus de respeto en una pequeña parte del mundo académico (la más aperturista de mente) y eso sí que es realmente “una rareza”. A día de hoy esa connivencia y esa complicidad ya no existe.  Como por arte de magia la espiritualidad cósmica de los pitufos pixies azules se desvanece y la banda reemplazante del planeta Gong, se queda en ti...

TOM PENAGUIN - Soundtrack for Places I'never been Vol. 1 (2022/ TP)

 Uno de los discos prog de cabecera en éste año 2024, va a ser sin duda el debut físico de Tom Penaguin. Intachable pieza que recrea fidedignamente la magia de Canterbury, desde una asombrosa pureza de formas casi increíble.  Azrachel, Egg, Hatfield and the North o National Health resucitados por éste joven multiinstrumentista galo, de Rennes. Un día de éstos lo reseñamos. Aunque ya deberías estar sobre aviso.



Sus inicios fueron en bandas de rock-metal, allá por la naciente década pasada. Siendo todavía miembro del grupo Djin. Hizo un disco con el seudónimo de Captain Blind Chameleon (2020). Y ya a su nombre, se estrenó en formato digital con éste "Soundtrack for Places I'never been Vol. 1". Utilizando únicamente batería real y un Moog Matriarch. Ya demuestra su talento desde éste modesto inicio, en un molde más cercano a la prog-trónica.

"Trampoline Overdrive" (5'03) nos lleva a mundos oldfieldescos vía Philip Glass. Magia melódica de fuerte sujeción rítmica percusiva que aporta fuerza a tan delicadas líneas  de sintetizador. Piensa en Tony Banks en solitario y no te irás lejos. Sin pausa alguna, entramos en "Antigravity Lagoon" (12'53), comprobando que la maquinaria de ideas de Penaguin funciona con perfecto engrase. Extrae potencial a puñados de maravillosos sonidos en su Moog Matriarch. Y su toque de batería es de gusto profesional. Alguna esencia de Absolute Elsewhere y su teclista, Paul Fishman, encuentro en paralelo. Pura alquimia que da pie a la fantasía y a la desconexión de la realidad, algo tan necesario. Plantea melodías  que invitan a la emoción,  muy cerca del sympho clásico, pero con armazón space rock. Adelbert Von Deyen mezclado con Cluster, en su faceta más amable.

De abstracción berlinesa, "Diving Bell" (2'27) juega con delays y crea otoñal nostalgia ambient. Bajamos al planeta con "Stamping Factory" (5'31), de cierta savia jazzy y dinámica lo David Sancious & Tone. Presta mucha atención al bajo sintetizado, que da el pego con mucho acierto. Y vuelve a convencer en su magnífico dominio melódico.

Finaliza con "Flight of an Amphibious Airship" (12'11). Un delicioso paseo emocional con sensibles líneas de sintetizador, efectista enredadera de sonidos y sublime rítmica orgánica.  De destacada sensibilidad, a la altura de un Peter Bardens, Tony Banks o Mark Kelly.



Es éste un notable debut, que me recuerda a los primeros trabajos en los 90 de Chris Fournier y su proyecto Fonya. Una pequeña maravilla eclipsada por su tremendo seguimiento físico,  entroncado en otras lides progresivas. No despistarse. "Soundtrack....." brilla con su propia luz.

J.J. IGLESIAS



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