Entrada destacada

CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: Camel Live Royal Albert Hall 2018

Imagen
 La música siempre ha servido a grandes rasgos generalmente para dos cosas y es importante captar la sutil diferencia en ambas.  Por una parte, está principalmente “para llenar el tiempo” y por la otra “para usar ese tiempo” porque se supone que todos entendemos lo que es decorativo visual y aquello que abriendo sus puertas nos ofrece un mundo dentro de sí mismo. Por lo general toda la música y el arte en concreto ha ido perdiendo ese “mundo interior” para cambiarlo por ese objeto funcional “que está ahí” pero no tiene ninguna función aparte de llenar un espacio vacío. Al igual ocurre con la música actual que solo tiene el propósito de romper el silencio y molestar lo más posible para evitar toda respiración y calma. Porque un mundo sin ansiedad ni estrés no es bueno para ningún negocio.  A poco que uno use la “atalaya” que llevamos encima de los hombros se habrá dado cuenta que todo está pensado y orientado para “no pensar” “no sentir” y por supuesto no “cuestionar” porq...

The Chantays – Pipeline (1963)

 Con el equipo de reverberación del por entonces ídolo de jóvenes surf Dick Dale, The Chantays, que se habían formado en el 61, grabaron dos años después una carta de presentación en formato sencillo que se convertiría en su bandera para los restos, al igual que en uno de los instrumentales de tabla y olas más revisados de la historia de esta interesante escena. El punteo en doble stacatto se convirtió pronto en seña de identidad de decenas de grupos norteamericanos vinculados con la playa y con las sandalias de suela recubierta por neumático de automóvil.



Lo curioso de todo esto, y realmente representativo de ese Pipeline que venía precedido por el single de igual título, es que The Chantays abrían un número importante de sus desarrollos musicales con este arreglo efectista: teniendo el reverb a punto, las Fender Stratocaster calientes y la técnica de púa y contrapúa –o movimiento que frota la cuerda de la guitarra de arriba a abajo para de seguido continuar de abajo a arriba– dominada, se desliza la mano izquierda por los trastes como si de un barrido se tratase mientras se tocan estas repeticiones. Cuando salió la creación como elemento solitario sorprendió por su buena asimilación del estilo implantado por el líder de los Del-tones, el problema es que los de Santa Ana recurrían al mismo gancho para iniciar “Tragic Wind”, “Runaway” –la versión del hit grabado por Del Shannon y que llegó el número uno del Billboard Hot 100 en la primavera de 1961– o el “Riders In The Sky” que en el 48 compusiese Stan Jones con el título completo de “(Ghost) Riders In The Sky: A Cowboy Legend”. Gentileza de Brian Carma.



En “Last Night” cambiaban el saxo de la original por las teclas de Rob Marshall, no muy dado a los excesos en la línea musical. “Banzai” era rock & roll tradicional con la pizca ideal de surf para llegar a los adolescentes de pelo oxigenado. Para su segundo larga duración Two Side Of The Chantays, y viendo en sus últimos estertores a un género que regresaría con otras formas en décadas venideras, el quinteto mezcla entonces instrumentales con creaciones vocales orientadas al r&b o deudoras de la estela dejada por Buddy Holly.

por Sergio Guillén Barrantes




¿Te gustó el artículo? No te pierdas de los próximos artículos 



Vuestros comentarios son nuestra energía











Comentarios

anuncios multiplex