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LA ESCENA DE CANTERBURY 5 (Caravan 2)

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 Es muy probable que la pieza musical que más veces he escuchado en mi vida sean esos 22 mtos de “Nine Feet Underground” del teclista Dave Sinclair. A la par irían “The Cinema Show” de Genesis, “Song Of Scheherezade” de Renaissance o la suite de “Tarkus” de ELP. Hay muchísimas más claro y más concretamente en la clásica porque no puedo imaginarme un mundo sin “The Lark Ascending” de Vaughan Williams o “El Jardín Mágico” de Maurice Ravel, en definitiva, hay músicas que se pegan a ti de tal manera que ya resultan indivisibles de uno mismo. Todo aquello que nos hace individualmente mejores y nos recarga las pilas para continuar “a salvo” en un mundo adaptado a la “medida” de uno menos contaminado y más lúcido. Que además no nos deprima y estrese más de lo normal y a ser posible que esté completamente aislado del exterior y de la opinión ajena. Casi nada. Hay muchas otras músicas que son un camino estrecho, angosto, pesado y agresivo lleno de gente apretujada. Eso pasa con la mayoría d...

The Chantays – Pipeline (1963)

 Con el equipo de reverberación del por entonces ídolo de jóvenes surf Dick Dale, The Chantays, que se habían formado en el 61, grabaron dos años después una carta de presentación en formato sencillo que se convertiría en su bandera para los restos, al igual que en uno de los instrumentales de tabla y olas más revisados de la historia de esta interesante escena. El punteo en doble stacatto se convirtió pronto en seña de identidad de decenas de grupos norteamericanos vinculados con la playa y con las sandalias de suela recubierta por neumático de automóvil.



Lo curioso de todo esto, y realmente representativo de ese Pipeline que venía precedido por el single de igual título, es que The Chantays abrían un número importante de sus desarrollos musicales con este arreglo efectista: teniendo el reverb a punto, las Fender Stratocaster calientes y la técnica de púa y contrapúa –o movimiento que frota la cuerda de la guitarra de arriba a abajo para de seguido continuar de abajo a arriba– dominada, se desliza la mano izquierda por los trastes como si de un barrido se tratase mientras se tocan estas repeticiones. Cuando salió la creación como elemento solitario sorprendió por su buena asimilación del estilo implantado por el líder de los Del-tones, el problema es que los de Santa Ana recurrían al mismo gancho para iniciar “Tragic Wind”, “Runaway” –la versión del hit grabado por Del Shannon y que llegó el número uno del Billboard Hot 100 en la primavera de 1961– o el “Riders In The Sky” que en el 48 compusiese Stan Jones con el título completo de “(Ghost) Riders In The Sky: A Cowboy Legend”. Gentileza de Brian Carma.



En “Last Night” cambiaban el saxo de la original por las teclas de Rob Marshall, no muy dado a los excesos en la línea musical. “Banzai” era rock & roll tradicional con la pizca ideal de surf para llegar a los adolescentes de pelo oxigenado. Para su segundo larga duración Two Side Of The Chantays, y viendo en sus últimos estertores a un género que regresaría con otras formas en décadas venideras, el quinteto mezcla entonces instrumentales con creaciones vocales orientadas al r&b o deudoras de la estela dejada por Buddy Holly.

por Sergio Guillén Barrantes




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