Entrada destacada

LA ESCENA DE CANTERBURY 10: Gilgamesh - National Health

Imagen
 Disueltos los Hatfield existía otra banda llamada Gilgamesh que solían coincidir a menudo en actuaciones y eventos. La relación entre ambos integrantes estuvo de alguna manera asociada al movimiento y había puntos en contacto en la compleja línea jazz avant garde que ambas bandas presentaban. A pesar de que el estilo de su líder el teclista Alan Gowen era mucho más free-jazz rock, poco dado a emociones melódicas y menos cálido, solían abrir conciertos para los Hatfield y por consiguiente no es raro que surgiese la amistad entre ambas formaciones.   En 1975 el movimiento entre los diversos músicos del panorama seguía como siempre en una constante de… bueno mañana si acaso ya veremos si me apetece… Como es fácil de suponer era raro conseguir un contrato discográfico y mucho menos un manager que normalmente son vampiros que solo buscan pasta y si a eso añadimos que los conciertos eran bastante minoritarios en asistencia, podemos convenir que literalmente “se buscaban la vida” ca...

MONUMENT - The first monument (1971)

Único álbum que nace de esta formación identificada con este nombre cuando en realidad se trata de un proyecto poco preparado de la mayoría de los miembros de la banda ZIOR. Toda la música está escrita por su líder teclista y voz Steven Lowe; y se trata de una obra oscura que recoge atmósferas angustiosas cargadas de misterio de la misma factura que grupos como FRAME, DAMNATION OF ADAM BLESSING ó BLACK WIDOW.



Comienza a modo de Obertura con un órgano fantasmagórico digno de cualquier película de terror de la Hammer. Un hammond repleto de misterio sonando en una gran habitación, oscuro y muy presente a lo largo de todo el LP. El sonido es duro, primitivo y descarnado, desprovisto de cualquier sentimiento. La sección rítmica y las percusiones resultan atractivas con un bajo que a veces resulta muy contundente, acrecentando la dureza y gravedad del sonido.

Las atmósferas se hacen irrespirables y dramáticas a base de acordes irregulares y muy pronunciados en la mano izquierda del piano y altibajos que mantienen el pulso de tensión. Lowe demuestra sus dotes precisamente en uno de los temas en los que el piano es el único instrumento que aparece haciéndolo de manera magistral.

Sólo al final de la primera cara realizan un corte un tanto más abierto y positivo con un teclado que por un momento abandona la frialdad que le caracteriza ofreciéndonos un sonido más cercano al pop.

La voz de Steven para no desmerecer al conjunto es mística, visceral y desprende desesperación. Los efectos son variados y siempre en la misma dirección, transmitir misterio. La letra de las canciones, como no podía ser de otra forma orbita en torno al mundo de lo oculto y lo misterioso.

Las guitarras están bajo la influencia del blues con los decibelios controlados y funcionando mayoritariamente con los punteos y los armónicos. Tal vez les falta la iniciativa pues no se prodigan en protagonismo que sí mantienen los teclados en todo momento.



Un elemento que caracteriza este disco es la falta de finales claros en los temas. Todos terminan de una manera en el que el sonido se va alejando, pero nunca muestran una estructura de acabado. Esto nos puede hacer pensar que se trata de un trabajo más basado en la improvisación siguiendo ideas que surgen que en la creación de melodías siguiendo patrones.

Juan Carlos Rustarazo


Temas
A1 Dog Man
A2 Stale Flesh
A3 Don't Run Me Down
A4 Give Me Life
A5 The Metamorphis Tango
B1 Boneyard Bumne
B2 First Taste Of Love
B3 And She Goes
B4 Overture For Limp Piano In C
B5 I'm Coming Back


¿Te gustó el artículo? No te pierdas de los próximos artículos 



Vuestros comentarios son nuestra energía











Comentarios