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Louisiana "Guitar" Red – Live At The Blues Bouquet (1997)

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The Blues Bouquet fue uno de los clubes nocturnos más representativos de Boise, Idaho. Comenzó siendo una taberna en 1902. En la época de la Prohibición (1916-1933) vendían helados en la parte baja del edificio mientras arriba se escondía el Havana Club. A principios de los 70 se traslada al edificio A. S. Tinner y es adquirido por los músicos Barney Southard, Ken Harris y Phil Garonzik, quienes lo convirtieron en el primer bar de blues de Boise. En 2015 cerró sus puertas y en 2025 volvió a la actividad como el hotel boutique de lujo The Avery Hotel. Hoy escucharemos en su escenario a Louisiana "Guitar" Red, a quien no hay que confundir con el mítico Louisiana Red. Louisiana "Guitar" Red (Cardell Boyette) nació en 1928 en Monroe, Luisiana. Pasó gran parte de su infancia en una comunidad religiosa, comenzando a tocar el piano en los servicios de su iglesia. Con 25 años se trasladó a Los Ángeles, donde cambió el piano por la guitarra. Red se ganó el respeto del circui...

MICHAEL PERLITCH - Keyboard tales (1972)

 Este es uno de esos discos que hace un tipo desconocido, especial, de naturaleza extraña, una vez en la vida. Pero como ha ocurrido en otras ocasiones, el éxito se les resiste, pasan desapercibidos a pesar de su excelente trabajo, se sumen en la sombra y desaparecen injustamente, cuando en realidad no puedes comprender como alguien así puede caer en el ostracismo. Porque si una conclusión se saca al escuchar el álbum es que estamos frente a un personaje de profundo sentimiento, de potente talento y dotado de virtudes en la interpretación de instrumentos con teclas.



Poco o nada se sabe de este solitario espécimen capaz de levantar el solo un trabajo excepcional donde escribe, interpreta todos los instrumentos y aporta su propia voz. Vamos, que se lo hace todo, recordándome a otros niños prodigio que si llegarían muy lejos como el emblemático Steve Winwood.

Trabajo excepcional de principio a fin, una obra erigida sobre el piano que conduce a lo largo de todo el conjunto vertebrando todas las composiciones con predilección por los acordes de mano izquierda, más profusos, tensos, y oscuros que dejan patente el concepto que quiere presentar. Será atacándolo con fuerza como consigue ritmo suficiente para no caer en el aburrimiento. Para vestir a este piano también se ocupará del órgano, e introducirá pasajes de instrumentos clásicos y percusiones elaborando un cuerpo y unos arreglos más que buenos. Es decir no vamos a encontrar nada más, no esperemos guitarras, bajos, metales o baterías. Todo gira alrededor de los teclados como señala el título del Lp, bueno y su voz, claro, que intenta incorporar la parte más dulce  buscando armonías acompañada en numerosas ocasiones de coros.

Si solo incluye teclados podemos inclinarnos inevitablemente a pensar que la música puede ser de carácter pomposo, grandilocuente, exagerado, pero no es así. Al contrario se trata de un producto que parte del interior del artista, una visión del mundo desde lo más hondo. Se suceden los momento melancólicos, tortuosos y sin embargo son hermosos y sinceros. Melodías basadas en estructuras sencillas formadas a través de acordes limpios, sin grandes demostraciones de virtuosismo, cuya pretensión es expresar sus inquietudes y preocupaciones.



Relatos de pasajes ambientales bellos dibujando escenas en el aire, sensibilidad, elegancia y clasicismo, cercano a la idiosincrasia de bandas como PROCOL HARUM. Piano para disfrutar y paladear.

Juan Carlos Rustarazo




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