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QUIVIRA - Quivira (2026 / Melodic Revolution)

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Quivira, "la Ciudad del Oro", en idioma nativo. Buscada en su expedición de 1541 por Francisco Vázquez de Coronado.  Menuda cuadrilla de cuatreros sin escrúpulos,  los conquistadores españoles. Trump aprendió bien de ellos.  Como era de esperar, la jugada les salió mal a los saqueadores españoles, de lo cual me alegro. Y si le sale todo mal al otro, también.  Pero a nosotros nos ha salido muy bien, visto y oído este sorprendente debut/álbum conceptual. Algunas pistas...... Quivira estaba más o menos por las inmediaciones de Kansas.  Y Jake Livgren (voz, multiinstrumentista), es sobrino de Kerry Livgren y ex-Proto Kaw.  Completan Quivira, John Baker (guitarras, bajo, voz) y Lisa LaRue (total compositora y teclados). No son unos recién llegados y se nota.  Como invitados, Joe Deninzon (violín), que ha estado con los propios Kansas. Y Evan Stanley (guitarras). Aquí tenemos un festín de puro classic prog-pomp USA con toda la bombástica que puede ofrecer un...

CHRISTOPHE POISSON - Music Sky (1985-1997/ Gazul)

 Nada se sabe del francés Christophe Poisson y nada se hubiera sabido, si no se hubiera rescatado a título póstumo éste "Music Sky" que grabó en 1985. En 1986 Poisson muere brutalmente a los 33 años.Dejando éste legado para la posteridad, que Gazul desempolvó con todo acierto. Le acompañaban Alain Gaubert (guitarra), Philippe  Gisselmann (saxo soprano), Gil Garenne (synths, computadora, drum machine) y Christophe Poisson en composición,  arreglos y ejecución (imagino que de teclados).



El inicio de "Messe K" (12'07) induce tenebrismos experimentales muy cinemáticos. Con marcada influencia contemporánea que puede ir de Stockhausen a sus paisanos Heldon. Conseguidas percusiones, guitarra en vuelo rasante y fondos de oscuridad no apta para flojos de mente. Es una sensación grupal equivalente a Embryo, Popol Vuh, Kluster, Peter Frohmader, Dissidenten o Brave New World. Teclados y guitarra tejen una telaraña krautie de sorprendente calado emocional. Muy sugerente.

"Sophonie" (5'25) posee minimalismo apocalíptico, con momentos de un eskizoide Jan Garbarek. Para un interrogatorio en Guantánamo puede ser muy eficaz. 

"Marie Virginie T" (20'34) fusiona saxo en ataques de desquicie con una jungla electrónica ideal para Cyber-Predators en una dimensión cenobita Hellraiser. Parecerá una comparativa rebuscada, pero es que la música no es para menos. Ideal para acompañar con una lectura de Phillip K. Dick. Cosmic kraut de experimental calado y rarunos ambientes psicotrópicos,  de brillante ejecución improv-avant. En ECM hubiera tenido sitio perfectamente. Los sintetizadores Moog y Appa braman como bestias moribundas como respuesta al rugido de un saxo herido de muerte.

Y aquí terminaba el álbum oficial. Resulta que se agregan tres bonus tracks, casi un cuarto de hora más,  de material nada desdeñable.

"Experience 1" (4'31) podría ser un outtake de Conrad Schnitzler. De igual magia y magnetismo. Reiteración evolutiva de manual y sonidos muy bien elegidos. 

"Experience 2" (5'32) es más atmosférica y sinuosa. Quizá un homenaje a su admirado Richard Pinhas. Una fuerte influencia.

Por último "Experience 3" (3'48) introduce spoken word junto a piano y electronics imperantes. Casi vangelianos.



Dejando la incógnita de hasta dónde pudo haber llegado tan interesante músico. Todo un misterio, su obra y su vida.

J.J. IGLESIAS 




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