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SNAKE EYE - The Journey (2024/ Sommor-Guerssen)

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 Se publica por éstos días el álbum inédito de Snake Eye, gentileza de Guerssen. Banda británica anteriormente conocida como Red Dirt y con un disco único y megapasta en su haber. Rock blues arisco lo de Red Dirt, para nada mala banda ni álbum. Sólo que siempre me parecieron sobrevalorados, más por su rareza y valor monetario que por su música. En su rollo, los hubo mejores. Nunca me quitaron el sueño. Es su siguiente paso, Snake Eye, el que sí me lo quita. Cambio drástico de estilo dentro de un progresivo hard de dobles guitarras, sencillamente espléndido.  Dave Ritchie (voz, guitarra solista), Ron Hales (guitarra solista), Ken Giles (bajo) y Steve Jackson  (batería), - en un par de temas lo fue Gary Boroughs-, se marcaron el perfecto álbum imposible. Porque no salió.  Se grabó entre el 70 y el 72. Tocaron con Sam Apple Pie, Sharks, J. Geils Band o Wishbone Ash. Éstos últimos son su mayor influencia de largo. Y estamos hablando de los Wishbone de primeros 70! Para más señales inequívo

THE TARNEY / SPENCER BAND - Run for your Life (A&M, 1979)

 Alan Tarney  (guitarra, voz solista, bajo) y Trevor Spencer (batería,  voces) se plantaron en Londres a comienzos de los 70 partiendo de cero. No exactamente. Habían dejado atrás su natal Australia, donde habían formado parte del underground canguril. Que lo hubo, como en todas partes. Más concretamente habían  estado en el James Taylor Move (sin relación), banda psych/prog como mandaban los cánones de aquellos días. Sus méritos como impresionantes músicos son tenidos en cuenta, y tras un período como mercenarios musicales, (Trevor Spencer aparece acreditado en el "Fish Out of Water" (1976) de Chris Squire), fichan por la pequeña Bradley's Records grabando en el 76 su homónimo debut. Una suerte de West Coast / Soft Rock bien creado, y una buena tarjeta de presentación. Algo así como unos Seals & Crofts australianos. Su reputación crece por la capital londinense, hasta ingresar en el staff artístico  de A&M.



Allí debutará el dúo con "Three's a Crowd " (1978), en un decisivo paso hacia el soleado AOR de esos años, mirando de frente a los USA. Les ayudan miembros de la Clímax Blues Band, (quizá intentando una jugada similar a Fleetwood Mac), pero el resultado es californiano hasta la médula. Los mencionados dueños del "Rumours", Peter Frampton, Christopher Cross, Eagles o Loggins & Messina como buenas referencias orientativas. Es un disco que recomiendo a todo bicho que guste de este foro.

A pesar de su evidente calidad, no pasa nada con él.  Aunque A&M sigue apostando por ellos. Y al año siguiente graban, ya en California, "Run for your Life". Con atractiva portada tipo poster de cine, y nada menos que cuatro versiones de la misma. En color rojo, negro, morado y verde claro. Aquí en España, con la chulería torrentiana que nos caracteriza, (Masters of Chapuzas), "inventaron" otra portada más,  editándola en verde oscuro. Legendarias ñapas como la de AC/DC no fueron las únicas.

El primer corte del mismo, "No Time to Lose", es un temarraco excepcional que llego a las listas norteamericanas gracias al fuerte apoyo de las FM-AOR. Voces armonizadas en matemática cartesiana que igual beben de Player, Styx, Pablo Cruise o Ambrosia. Un single perfecto. Y no es el único. El disco está plagado de ellos, pero los berzas del label estaban en la más deliciosa y atontada inopia. Este album pudo ser un best seller en otras manos, porque aquí hay diez singles. De los que sólo se aprovechó uno. "The Race is Almost Run" tenía que haber caído en un set-list de REO Speedwagon. Hago un inciso para destacar la finura en las seis cuerdas y exquisita voz de Alan Tarney. Muy bien compenetrado siempre con las voces y percusiones de Trevor Spencer. Queda dicho.

 "Won'tcha' tell me" huele a bronceador californiano a kilómetros. Boston le tira el frisbie a Supertramp (colegas de sello), y se van al chiringuito hasta agotar las Bud. La entrada del Oberheim synth en "Live Again" profetiza el hi-tech que está por llegar, al estilo de los futuro megaventas 80s, Mr. Mister. Qué ojo, chicos. La base de "Run for your Life" es prestada del "Dreams" de Allman Brothers, pero haré como que no me doy cuenta, porque la remodelación les queda molona. Convirtiéndola en un bonito ejemplo de Foreigner song.

La buena racha continúa en la segunda cara. "Don't" contiene preciosa melodía scholziana de cuando el hombre me merecía respeto. En "Far Better Man" se acuerdan de sus paisanos Little River Band, y bien que hacen. La curiosa "Lies" tiene esa comercialidad hortera y sanota que tenian las canciones repetidas hasta la saciedad en la sinfonola de los futbolines. La ELO eso lo bordaba, doy fe. Otro temarraco de amor desesperado es "A Heart Will Break Tonight", en " menage a trois" entre Eagles, Kenny Loggins y J. D. Souther para terminar con la encantadora "I'm Alive", que es como si Supertramp contara en sus filas con Aldo Nova.



Destaquemos la muy arty producción de David Kershenbaum, que me parece extraordinaria. Y para que veáis lo "tontos mu tontos" que tenían de ejecutivos, editan ese mismo año el single "Cathy's Clown". No aparecido en el álbum y versión de un tema de los Everly Brothers, y triunfa. Tenían nueve singles más en el disco que desperdiciaron, los muy cenutrios. El dúo se separa para dedicarse a la composición de encargo, sesiones de alquiler y producciones varias.

"Run for your Life" es un grial no reconocido, (muy desconocido de hecho), que se come a más de un fake artefacto de mesías cartón piedra. Perra vida.

J.J. IGLESIAS



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