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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: Øresund Space Collective - Live in Berlin 2018

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 Este ha sido un capricho porque me salgo de mi línea habitual de progresismos sinfónicos y aunque hay algunas bandas de este estilo que me parecen divertidas y locas lo cierto es que al final siempre chocan conmigo por la cantidad de “desbarre” y minutos de relleno de música improvisada muchas veces aburrida y sin sentido.  Improvisar tocando y dar en el clavo en momentos excepcionales solo sucede en escasos minutos de inspiración o acierto. El resto salvo que vayas colocado hasta las cejas y te de absolutamente igual un pedo flatulento o un sintetizador perdido intentando buscar la tonalidad que se sé te ha ido de las manos (casi siempre) puede ser un coñazo insoportable o un aburrimiento mortal para el sufrido oyente. Yo entiendo que como músico uno se “venga arriba” en la desinhibición absoluta. Todos lo hemos hecho alguna vez, pero también hay que aclarar que el que está abajo entre el público no tiene ninguna culpa ni obligación de soportarte y aguantar tus gracietas y o...

MojoThunder – Hymns from the Electric Church (2021/Mojothunder)

 Me habían vendido a los de Kentucky, Mojothunder, como una suerte de Gerorgia Satellites con riffs clásicos de AC/DC. Algo hubo..... poco. Pero de ser así, no me hubieran gustado tanto como lo que vi en directo.



Sencillamente una onda expansiva de soul, rock'n'roll, blues y hard del sur. Que en muchos momentos conecta con el legendario Terry Reid. Merced a su frontman superlativo, Sean Sullivan (voz, guitarra, teclados). Perfectamente arropado por Bryson Willoughby (guitarra solista), Andrew Brockman (bajista showman) y Zac  Shoopman (batería). Un primer EP en 2019, "Loose Lips", ya avisó de la tormenta que estaba por venir.

"Hymns from the Electric Church" descarga con toda plenitud de amalgamas dentro de los cánones southern más ortodoxos (y no tan abundantes hoy día!). "Jack's Axe" es una bomba que estalla con metralla del "Let There be Rock", Black Crowes, Blackberry Smoke y Black Stone Cherry......Cuadrícula hard southern de manual avanzado y puesto al día. También herederos de Foghat, Point Blank o Creed, porque la melodía es importante. Y "Blackbird" es el guante retador que los conecta con los 80 y gente olvidada como Cry of Love o Company of Wolves. Steve Conte produciría esto de mil amores!

La intro de "Rising Sun" es como desempolvar los viejos vinilos de Blackfoot, con su influencia Free/Bad Company, y ésa chulería macarril tan escasa en éstos tiempos de post-todo-mierdoso. La voz de Sullivan es un portento. Como un joven Paul Rodgers, Jess Roden o Terry Reid. Da gusto oír sus técnicas inflexiones llenas de sentimiento. El juego de guitarras aquí es casi de liga Gorham-Robertson. "Soul" lo dice todo en su título. Elemento básico y destacado en sus esquemas, que manejan como experimentados session-man de Motown 50s. La base rítmica más coros femeninos enganchan directamente con una de sus grandes influencias: Humble Pie. Las guitarras explotan en ecos pantanosos de ralea Skynyrd. Profundo, emocionante y peligroso sur en el ambiente. El boogie de "Fill me Up" casi apunta al oxidado y orgulloso West Coast de The Jayhawks.

Mientras que "Babylon" vuelve al viejo y fantasmagórico sur en busca de bronca de fin de semana, "pacificador" en mano. Puro rock sureño del que se oía por las grasientas carreteras comarcales de Alabama en 1972.

"Untitled #69" es otro derechazo soul de guarro funk con la mala ostia de James Gang, Jo Jo Gunne o The Rockets. La cabalgada instrumental es propia de un salvaje Mustang, ponga un caballo o un coche en su lugar preferencial. Los mejores y primeros Black Crowes son invocados en "Bulleit" con la misma gracia y salero que lo hacían los Robinson Bros.

El órgano invitado de TJ Lyle rellena con sabor y estilo formidable. Y las dual guitars cantan fogosas y lascivas, en lujuria eléctrica que no acepta un "no" como proposición indecente. Exceden expectativas.

Por último "A New Dawn" trae recuerdos y nostalgias de innumerables juergas a ritmo de The Marshall Tucker Band o Atlanta Rhythm Section. Porque el romanticismo y la desesperación forman parte imprescindible para comprender éste tipo de discos,  a priori tan sólo...... "efusivos".



Donde la pena y el amor van entrelazados en un indisoluble anillo de vida. Y hay que vivirla, qué demonios.

Mojothunder ponen todas las facilidades para que así sea. Con matrícula de honor......sureño.

J.J. IGLESIAS


 
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