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Plus - The Seven Deadly Sins (1969)

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Muchas obras y álbumes se perdieron en las décadas de 1960 y 1970, ya sea por la falta de comprensión de su música —mucha de ella embrionaria en aquel entonces y, por lo tanto, difícil de digerir— y, en consecuencia, por el rechazo de la industria discográfica. La cantidad de bandas parece infinita; muchas caen en el olvido, caen en el ostracismo, tienden a desaparecer y no logran prosperar. Pero queridos lectores, no se equivoquen pensando que temas como este son solo cuestión de calidad, o mejor dicho, de falta de ella. Claro que hay algunas bandas malas en esta lista, pero créanme, los álbumes y las bandas son increíbles, el sonido revolucionario, vanguardista, y por eso existe este blog: para intentar difundir la historia y, sobre todo, el sonido de estas bandas vilipendiadas. Y la banda actual es un ejemplo fiel y contundente de lo que fue el olvido, debido a la falta de comprensión de su textura sonora y al consiguiente olvido. Se llama PLUS y surgió en Inglaterra durante la tran...

EMILIO MOLINA - Aldebaran (2021 / EM)

 El multiinstrumentista chileno Emilio Molina presenta éste año su segundo trabajo, "Aldebaran". Y lo hace a la vieja usanza, en dos partes de 25 mts. Como una única composición llena de situaciones inesperadas y rincones donde perderse. O quedarse. Como un laberinto maravilloso de sensaciones al margen de modas y tendencias fashion. Se agradece. 



Molina toca guitarras eléctricas y acústicas,  bajo, voces de fondo "instrumentales" y controlador midi de batería. Con selección de plug-ins de diversos teclados. Lo que se dice un álbum salido de un home-studio,  dirás.  Vale. Pero otros con un estudio en toda regla no llegan tan lejos. Ni se atreven. Ni lo intentan. Ni saben. Así que poco importa ya ése tipo de detalles en éstos tiempos confusos. Donde se le da importancia de cartón piedra a tanta superficialidad de todo tipo. Como invitados, Pablo Fernández aporta bajo en la Parte 2. Y Ger Bratz voces de fondo en la 1. Lo tópico sería orientar al lector con un "hacia Mike Oldfield" de rigor, por la esencia musical expuesta. Y lo haré sólo como eso, una orientación necesaria. "Aldebaran" no tiene una inspiración profunda en el británico. Se maneja con comodidad a las guitarras, y concretamente en las acústicas,  lleva intenciones no alejadas de Gordon Giltrap o Paul Brett. Sus percusiones son elaboradas, creíbles, a veces de raíz étnica.  Si bien usa todo lo que está a su alcance para convertirlo en sonido rítmico : bolas, anillos de cuaderno o el simple caer del agua. Filosofía inventiva 70s. Sus cambios y progresiones resultan frescas, inspiradas, fluyendo con naturalidad y una lógica clara en su discurso. Los teclados apoyan, colorean y construyen en un contexto de efecto sorprendentemente grupal. Recordemos que es un sólo músico. 

En la Parte 2 puede intuirse algún ramalazo oldfieldesco de su más celebrada etapa. También elementos introspectivos del más suave kraut, tipo Deuter, Blonker, Bröselmaschine, Novalis u Hoelderlin. Los sintetizadores toman más protagonismo solista, en amistosos duelos con la eléctrica. Decidiendo un sinfonismo de climax intensos y emocionados. Como majestuosos oleajes de sentimiento perfectamente transmitido. Doblaje de guitarras excepcional, con preciosos pasajes que recuerdan a nuestro Santi Picó. En general, ésta segunda parte me parece todavía más acertada y espectacular. Aunque todo el álbum derrocha sensatez compositiva. Una maravilla hecha contra corriente, en estos zafios tiempos que corren. Y que dignifica el prog de facción más electronic-sympho.

Simplemente extraordinario.

J.J. IGLESIAS



Temas
01. Aldebaran, Parte 1 00:00
02. Aldebaran, Parte 2 25:56


 







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