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LA ESCENA DE CANTERBURY 16. Las cenizas itinerantes y final

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 El cambio de década hacia los 80 y en adelante tan solo dejaría a una banda de la escena en los terrenos del rock-pop y esa sería Caravan con sus altibajos y discos bastante mediocres solo para fans (yo incluido). Lo que entendemos por “Sonido Canterbury” de base como una derivación británica del rock progresivo no pasaría de la década de los 70´s. Todas las bandas a excepción del señor Pye Hastings, Geoff Richardson y demás colegas desaparecerían de las formaciones originales para trabajar en diferentes proyectos individuales o bien con otros músicos de la misma línea, pero con una inclinación prácticamente y principalmente basada en el jazz. La excepción synth-pop Sería Dave Stewart y su señora Barbara Gaskin que ya nada quieren saber de complejidades con la excepción de alguna colaboración puntual en la banda de Phil Miller In Cahoots. Phil Miller (1949-2017) fue el guitarrista de la escena por excelencia. Lo podemos encontrar en el culebrón canterburiano en multitud de ocasion...

EMILIO MOLINA - Aldebaran (2021 / EM)

 El multiinstrumentista chileno Emilio Molina presenta éste año su segundo trabajo, "Aldebaran". Y lo hace a la vieja usanza, en dos partes de 25 mts. Como una única composición llena de situaciones inesperadas y rincones donde perderse. O quedarse. Como un laberinto maravilloso de sensaciones al margen de modas y tendencias fashion. Se agradece. 



Molina toca guitarras eléctricas y acústicas,  bajo, voces de fondo "instrumentales" y controlador midi de batería. Con selección de plug-ins de diversos teclados. Lo que se dice un álbum salido de un home-studio,  dirás.  Vale. Pero otros con un estudio en toda regla no llegan tan lejos. Ni se atreven. Ni lo intentan. Ni saben. Así que poco importa ya ése tipo de detalles en éstos tiempos confusos. Donde se le da importancia de cartón piedra a tanta superficialidad de todo tipo. Como invitados, Pablo Fernández aporta bajo en la Parte 2. Y Ger Bratz voces de fondo en la 1. Lo tópico sería orientar al lector con un "hacia Mike Oldfield" de rigor, por la esencia musical expuesta. Y lo haré sólo como eso, una orientación necesaria. "Aldebaran" no tiene una inspiración profunda en el británico. Se maneja con comodidad a las guitarras, y concretamente en las acústicas,  lleva intenciones no alejadas de Gordon Giltrap o Paul Brett. Sus percusiones son elaboradas, creíbles, a veces de raíz étnica.  Si bien usa todo lo que está a su alcance para convertirlo en sonido rítmico : bolas, anillos de cuaderno o el simple caer del agua. Filosofía inventiva 70s. Sus cambios y progresiones resultan frescas, inspiradas, fluyendo con naturalidad y una lógica clara en su discurso. Los teclados apoyan, colorean y construyen en un contexto de efecto sorprendentemente grupal. Recordemos que es un sólo músico. 

En la Parte 2 puede intuirse algún ramalazo oldfieldesco de su más celebrada etapa. También elementos introspectivos del más suave kraut, tipo Deuter, Blonker, Bröselmaschine, Novalis u Hoelderlin. Los sintetizadores toman más protagonismo solista, en amistosos duelos con la eléctrica. Decidiendo un sinfonismo de climax intensos y emocionados. Como majestuosos oleajes de sentimiento perfectamente transmitido. Doblaje de guitarras excepcional, con preciosos pasajes que recuerdan a nuestro Santi Picó. En general, ésta segunda parte me parece todavía más acertada y espectacular. Aunque todo el álbum derrocha sensatez compositiva. Una maravilla hecha contra corriente, en estos zafios tiempos que corren. Y que dignifica el prog de facción más electronic-sympho.

Simplemente extraordinario.

J.J. IGLESIAS



Temas
01. Aldebaran, Parte 1 00:00
02. Aldebaran, Parte 2 25:56


 







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