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LA ESCENA DE CANTERBURY 13: Gong y el cachondeo patafísico.

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 Si existe un personaje particular e inclasificable de la Escena de Canterbury y del rock en particular ese es sin duda el australiano Daevid Allen nacido en 1938 y fallecido en 2015. Hay que decir de este hombre que jamás fue un engreído ni una altiva estrella del rock. Más bien todo lo contrario. Su carácter afable y bromista lo hacía asequible y próximo a todo tipo de personas que se acercaban a él. Siempre de buen humor y buen conversador. Inteligente y buen lector. Eso dice mucho de un músico en sentido positivo y no es fácil encontrarlos. El tipo caía bien o al menos esa es la información que tengo de él. Imagino que habrá opiniones diferentes pero con solo verlo parece un tipo cachondo y agradable. El mundo de la música en general está lleno de seres extraños y peculiares y este fue uno de sus más avanzados y particulares congéneres. Que un tipo se desplace desde Melbourne a Kent siguiendo la estela de los poetas beat tipo Ginsberg, Kerouac y Burroughs, ya daría para una nov...

EMILIO MOLINA - Aldebaran (2021 / EM)

 El multiinstrumentista chileno Emilio Molina presenta éste año su segundo trabajo, "Aldebaran". Y lo hace a la vieja usanza, en dos partes de 25 mts. Como una única composición llena de situaciones inesperadas y rincones donde perderse. O quedarse. Como un laberinto maravilloso de sensaciones al margen de modas y tendencias fashion. Se agradece. 



Molina toca guitarras eléctricas y acústicas,  bajo, voces de fondo "instrumentales" y controlador midi de batería. Con selección de plug-ins de diversos teclados. Lo que se dice un álbum salido de un home-studio,  dirás.  Vale. Pero otros con un estudio en toda regla no llegan tan lejos. Ni se atreven. Ni lo intentan. Ni saben. Así que poco importa ya ése tipo de detalles en éstos tiempos confusos. Donde se le da importancia de cartón piedra a tanta superficialidad de todo tipo. Como invitados, Pablo Fernández aporta bajo en la Parte 2. Y Ger Bratz voces de fondo en la 1. Lo tópico sería orientar al lector con un "hacia Mike Oldfield" de rigor, por la esencia musical expuesta. Y lo haré sólo como eso, una orientación necesaria. "Aldebaran" no tiene una inspiración profunda en el británico. Se maneja con comodidad a las guitarras, y concretamente en las acústicas,  lleva intenciones no alejadas de Gordon Giltrap o Paul Brett. Sus percusiones son elaboradas, creíbles, a veces de raíz étnica.  Si bien usa todo lo que está a su alcance para convertirlo en sonido rítmico : bolas, anillos de cuaderno o el simple caer del agua. Filosofía inventiva 70s. Sus cambios y progresiones resultan frescas, inspiradas, fluyendo con naturalidad y una lógica clara en su discurso. Los teclados apoyan, colorean y construyen en un contexto de efecto sorprendentemente grupal. Recordemos que es un sólo músico. 

En la Parte 2 puede intuirse algún ramalazo oldfieldesco de su más celebrada etapa. También elementos introspectivos del más suave kraut, tipo Deuter, Blonker, Bröselmaschine, Novalis u Hoelderlin. Los sintetizadores toman más protagonismo solista, en amistosos duelos con la eléctrica. Decidiendo un sinfonismo de climax intensos y emocionados. Como majestuosos oleajes de sentimiento perfectamente transmitido. Doblaje de guitarras excepcional, con preciosos pasajes que recuerdan a nuestro Santi Picó. En general, ésta segunda parte me parece todavía más acertada y espectacular. Aunque todo el álbum derrocha sensatez compositiva. Una maravilla hecha contra corriente, en estos zafios tiempos que corren. Y que dignifica el prog de facción más electronic-sympho.

Simplemente extraordinario.

J.J. IGLESIAS



Temas
01. Aldebaran, Parte 1 00:00
02. Aldebaran, Parte 2 25:56


 







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