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Tommy McCoy – Live Blues In Britain (2009)

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 Nuestro protagonista de hoy, Tommy McCoy, fue amigo personal del gran Stevie Ray Vaughan desde 1980. Años más tarde llegó a grabar varios temas en Austin con la sección rítmica de Double Trouble (Chris Layton y Tommy Shannon). Tommy McCoy nació en 1954 en Howland, Ohio. Fue su hermano mayor, Gail, quien lo introdujo en el blues y el rock and roll. Con ocho años comenzó a tocar la guitarra y en quinto grado ya tenía su propia banda. A mediados de los 70 se trasladó a Florida, donde montó una tienda de discos y se dedicó a actuar en los clubes nocturnos de la zona. En 1977 formó Backdoor Blues Band, que posteriormente se transformaría en Screamin' Bluejays, contando en su formación con músicos como el bajista británico Barry Dean (de Brian Auger's Oblivion Express) y el baterista Denny Best (de Big Twist). En esa época fue cuando fraguó su amistad con SRV. Su debut discográfico llegó con Tropical Depression (1986), junto al armonicista de blues Mark Hummel.  A lo largo de su ca...

MICHEL MADORE - Le Komuso A Cordes (1976 / BARCLAY)

Sumergirse en los bosques progresivos de Quebec en los 70 es un mundo tan fascinante como cerrado. La de bandas y solistas de habla francófona que pulularon por esa escena no tiene fin. Es un no parar de descubrir discos de notable para arriba, nombres absolutamente anónimos. Uno de ellos fue el multiinstrumentista Michel Madore.  Experto guitarrista de 12 cuerdas, pero también interesado en los teclados y otros sonidos. Para su primer disco,  "Le Komuso A Cordes", grabado en 1975, supo reunir un buen equipo de magníficos músicos. Madore también toca ARP Solina,  ARP Pro-solist, piano, EMS synth y ocarina.  Ron Proby se encarga de saxos, Ocarina y mini-moog. El batería Mathieu Leger fue miembro de Dionysos, excelente psych band canadiense que recomiendo. Philhippe Beck estaba al piano acústico y Fender Rhodes. Y Errol Walters en el bajo acústico y eléctrico. La música creada era de una belleza instrumental evidente, con planeadores resultados psico-sinfos y merodeos jazz propios del momento.


"Mac" (7'21) nos plantea a un músico muy ligado, a pesar de la lejanía,  con Francia. Concretamente con Carpe Diem, Atoll o Cyrille Verdeaux y sus Clearlight. El saxo de Ron Proby también conecta con Didier Malherbe, colaborador de Clearlight y por ende, con los Gong de mediados 70 ("Shamal"). Es un estupendo tema lleno de "vivencias" dentro de su desarrollo. Desde luego, aquí "pasan cosas" sin parar.

"Ballade" (3'52) es dirigida por acústica,  ocarina y saxo, en un acolchado teclistico muy relajante. 

En "Avant-Derniere" (7'31) la definición sería como kosmische Ant Phillips, Paul Brett o Gordon Giltrap, pero con su estilo particular. Madore juega en esa misma liga, aunque con más humildes medios. Vale, esto podría ser un soberano aburrimiento (como todo lo soberano, menos el coñac), si lo trasladamos a la perspectiva "new age" de posteriores años. Pero estamos en los 70, y aquí estaban "vacunaos" contra eso. Además de contar con un batería extraordinario que sacude cera como Bruce Lee con hemorroides. Así que de "calma Zen", aquí,  la justa.


En la segunda parte del vinilo las líricas vibraciones space continúan.  "Stanley" (3'56) podría ser un instrumental de Hoelderlin o Novalis. Mientras que la extraordinaria "Rush" (6'07) (ooops!), podría pasar por material de Missus Beastly, Kraan o Missing Link, en su gloriosa forma Space-jazz rock, llena de detalles microscópicos. 

Lo mismo tenemos en "Juggernaut" (9'21), donde se precisa especial atención  para disfrutar de tal cantidad de sabores. Posee esta pieza una cegadora calidad que la hace destacar claramente de todo el álbum. De ser alemán,  Michel Madore hubiera acabado fichado con toda seguridad por IC, Sky o Kuckuck, por similaridades estilísticas. La breve "Bali" (2'00) termina con exotismos alucinógenos.  Un bello disco para ser disfrutado en cualquier fase temporal y anímica. 


Michel Madore hizo la continuación a éste en 1978 con "La Chambre Nuptiale". Más electrónico  y en modo total sintetista al estilo Schulze (creo que lo editó EGG, todo dicho). Para abandonar la música poco despues, por sus otras actividades como escultor y pintor. Con la que se avecinaba, acertó de pleno. Quizá nos vimos privados de más buenos trabajos entre el ambient, jazz y la psico-prog-tronica. Pero Madore se evitó neuras chungas.
J.J. IGLESIAS



Temas
A1 Calligraphie 7:21
A2 Ballade 3:52
A3 L'Avant-Dernière 7:31
B1 Stanley 3:56
B2 Rush 6:07
B3 Juggernaut 9:21
B4 Bâli 2:00



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