Con la marcha definitiva de Wyatt diremos adiós al sonido “naif-caprichoso-inventivo” de la banda que se meterá al estudio para grabar en una línea “jazz-free-fusión” perfecta para escuchar en una cámara frigorífica a menos 21 grados centígrados o en un viaje interminable en el trans - siberiano sin calefacción. También será el último disco del extraordinario Elton Dean. En esta ocasión será Phil Howard y John Marshall los encargados de sacudir los parches y repicar platos uno en cada cara del vinilo. El bajista ex-“Delivery” Roy Babbington entrará también a formar parte del elenco tocando el contrabajo acústico en un par de piezas. Este trabajo tendrá división de opiniones. En mi caso fue de los primeros discos que tuve de Soft Machine y le tengo aprecio, aunque reconozco que necesitas abrigo estufa y pasamontañas para escucharlo. El volumen five es un témpano de hielo. No hay lirismo ni piedad. La sensación de estar ante un cuadro abstracto sonoro sin saber dónde agarrarte. Pare...
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LANA LEE - M.D.A.H. VOL. 4 -"LA FURIA" (2017 / LANA LEE) (Rockliquias Bandas)
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Desde Zaragoza se pone en contacto con nuestra redacción un trío de nombre Lana Lee. Me suenan remotamente, y me extraña no haber coincidido con ellos. Sobretodo porque tenemos amigos comunes, como los stoners The Dust Bowl, que también deberán aparecer por aquí. O sitios donde podría haberlos visto, como ese oasis cultural que es la sala Arrebato, de la capital maña.
Lana Lee son Manuel (batería), Rupert (bajo, ambientes) y Nacho (guitarra, delay, feedback). Se autodefinen como una banda casi instrumental con ciertos rasgos progresivos, psicodélicos y (algo) post rock. Aunque no comenzaron de ese modo allá por el 2003. En el 2010 dieron un cambio musical hacia lo que hoy les define.
Ya llevan publicados casi una decena de trabajos, siendo éste "La Furia" el más reciente, publicado en agosto de éste año. Lo de "M.D.A.H. VOL. 4" se debe a una serie de grabaciones experimentales que crean a partir de samplers extraídos de sus conciertos y ensayos. En éste último volumen colaboró su original guitarrista, David P. "La Furia". De ahí el título, supongo.
"Pan Duro 1& 2" (6'17) se inicia con fuerte sabor psicodélico vintage, lo cual me parece de maravilla. Los toques bluesistico-ácidos de las guitarras entran dentro de la zona de los primeros Gurú Gurú. Con perfecta autenticidad en sonido y estilo.
En "Cosmos" (8'51) la electricidad moldeada con expresivas cuerdas, y ahí incluyó también las del bajista, siguen remitiendo a ilustres leyendas Kraut. Gila, Popol Vuh, Can, Orange Peel o Achim Reichel son referencias cercanas en ac(p)titud, para definir su rico sonido.Pasa que cuando Nacho, (o quizá en ésta grabación también David), se llevan los solos hacia el blues, la cosa se pone inevitablemente pinkfloydiana. Y además suena a gloria. A éste respecto recomiendo escuchar en YouTube su versión de "Cymbaline". Clarificadora.
"Aproximación Orbital - Gravedad" (8'10) se acerca al Stoner / Space Rock instrumental que está calando bastante ahora en el mundo underground. Los necesarios teclados para éste tipo de música se suplen con soltura y agilidad, a base de efectos de pedal y otros astutos trucos muy bien aprendidos. La verdad es que no aburren en absoluto. Se nota que llevan lo suyo juntos, porque su sincronía improvisativa no engaña.
A partir de aquí todos los temas son más cortos, no sobrepasando ninguno los cuatro minutos. Eso no quiere decir que se simplifiquen. Su densidad instrumental te deja con ganas de ver esto mismo desarrollado en directo.
"Ozono", "Alerta A. E.", "Para Casa" o "Ya están aquí " son acertados extractos de un trip musical que se intuye mucho más extenso y "viajero". En "Diálogos con el Unicornio" introducen ritmos funk o pseudo-reggae, como en su día hiciera Can en discos como "Flow Motion" o "Saw Delight". Que aportan ligereza al cuelgue eléctrico. Excelente labor percusiva (en toda la grabación), su cometido como pilar rítmico es intachable y solvente.
En "Fail" tenemos a dos Michael Rothers retroalimentandose de watios. Y "Domingo de Paraguas / Lunes de Paraguas", ya en su recta final, nos descubren la paranoica melancolía de la belleza que puede surgir en una sesión libre inspirada.
Lana Lee han confundido su tiempo y lugar. Deberían estar en la Alemania de primeros 70, tocando en algún sótano de Hamburgo, mientras les graba Conrad Plank para editar en Ohr, Brain o Bacillus. Pero hasta que no se invente la máquina del tiempo, ellos seguirán inmersos en su lisérgico sueño. Y bien que hacen.
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