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Rashad The Blues Kid – Live in Clarksdale (2025)

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Nuestro invitado de hoy nos muestra una gran historia de superación. Ra'Shad nació con una discapacidad auditiva severa; su pérdida de audición era tan grave que afectaba a su capacidad para hablar. En la iglesia, se sentaba cerca del amplificador del guitarrista para poder percibir las vibraciones. A través del tacto y de su residuo auditivo, logró educar su oído musical y desarrollar un potente rango vocal.   Larry Ra'Shad Lavar McGill nació en 1987 en Laurel, Mississippi. La iglesia a la que asistía cada domingo con su familia lo introdujo en el gospel, el soul y el blues, donde descubrió su amor por la guitarra escuchando al músico Billy Evans. Durante la secundaria compaginó la música con el deporte, influenciado por su padre, que era entrenador de fútbol americano; sin embargo, una grave lesión de rodilla terminó decantando la balanza hacia la música. En 2011 formó The Groove Band, una banda de acompañamiento para cantantes locales. Su gran oportunidad llegó cuando tuvo q...

MANNA/MIRAGE: Blue Dogs (2015) (Canterbury Ways)

Ya os hable de los Muffins en su momento y de su canterburiano primer álbum y también de su creciente evolución hacia la vanguardia del Rock In Oposition. Esta nueva entrega despista porque han cambiado su nombre de grupo por el título de su primer trabajo de 1978. Esta revitalización de tres de sus miembros originales con Dave Newhouse como líder a las teclas nos retrotrae en parte al estilo más “accesible” de sus inicios y también a un acercamiento hacia un jazz llamémosle más “convencional” tipo Nucleus o los últimos Soft Machine. 


Desde la primera pieza “Canterbury bells” intentan declarar abiertamente el sabor original (sin conseguirlo del todo). No obstante ahora ya son puro jazz y no complican tanto la mente del oyente. Siguen esos vientos característicos de los cuales beben también y mucho, de los Mothers originales. La música suena como más urbana y frívola, más americana si me lo permiten sus señorías, pero sin las ensoñaciones de psicodelia-fusion-jazz  british de aquel Manna/Mirage original y más como continuadores del legacy soft machinero. No tienen nada de estándar no os confundáis por mis palabras pero también tiene algo que no contiene aquella magia. La edad…? Y su asentamiento formalista…? puede ser. Hay partes que intentan pellizcarnos del recuerdo como el órgano-piano de “Blind Eye” y una escandalosa y áspera guitarra fuera de tono (totalmente adrede claro) en aras del free.

 Los temas se suceden como una escueta orquesta de cámara o grupo de pub snob. Hay partes más atractivas y otras más anodinas de típico álbum de ambiente jazz nocturno. Gustará a quien no pida milagros sonoros pero tampoco convencerá al que busque chica o emoción. La frialdad es más que aparente. Un álbum corto, bien tocado y realizado aunque musicalmente deja cierta sensación de abulia. Por cierto el cover art tiene el mismo mal gusto estético que la mayoría de las portadas zapperas.
Alberto Torró












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