The Blues Bouquet fue uno de los clubes nocturnos más representativos de Boise, Idaho. Comenzó siendo una taberna en 1902. En la época de la Prohibición (1916-1933) vendían helados en la parte baja del edificio mientras arriba se escondía el Havana Club. A principios de los 70 se traslada al edificio A. S. Tinner y es adquirido por los músicos Barney Southard, Ken Harris y Phil Garonzik, quienes lo convirtieron en el primer bar de blues de Boise. En 2015 cerró sus puertas y en 2025 volvió a la actividad como el hotel boutique de lujo The Avery Hotel. Hoy escucharemos en su escenario a Louisiana "Guitar" Red, a quien no hay que confundir con el mítico Louisiana Red. Louisiana "Guitar" Red (Cardell Boyette) nació en 1928 en Monroe, Luisiana. Pasó gran parte de su infancia en una comunidad religiosa, comenzando a tocar el piano en los servicios de su iglesia. Con 25 años se trasladó a Los Ángeles, donde cambió el piano por la guitarra. Red se ganó el respeto del circui...
Obtener enlace
Facebook
X
Pinterest
Correo electrónico
Otras aplicaciones
MANNA/MIRAGE: Blue Dogs (2015) (Canterbury Ways)
Obtener enlace
Facebook
X
Pinterest
Correo electrónico
Otras aplicaciones
Ya os hable de los Muffins en su momento y de su canterburiano primer álbum y también de su creciente evolución hacia la vanguardia del Rock In Oposition. Esta nueva entrega despista porque han cambiado su nombre de grupo por el título de su primer trabajo de 1978. Esta revitalización de tres de sus miembros originales con Dave Newhouse como líder a las teclas nos retrotrae en parte al estilo más “accesible” de sus inicios y también a un acercamiento hacia un jazz llamémosle más “convencional” tipo Nucleus o los últimos Soft Machine.
Desde la primera pieza “Canterbury bells” intentan declarar abiertamente el sabor original (sin conseguirlo del todo). No obstante ahora ya son puro jazz y no complican tanto la mente del oyente. Siguen esos vientos característicos de los cuales beben también y mucho, de los Mothers originales. La música suena como más urbana y frívola, más americana si me lo permiten sus señorías, pero sin las ensoñaciones de psicodelia-fusion-jazz british de aquel Manna/Mirage original y más como continuadores del legacy soft machinero. No tienen nada de estándar no os confundáis por mis palabras pero también tiene algo que no contiene aquella magia. La edad…? Y su asentamiento formalista…? puede ser. Hay partes que intentan pellizcarnos del recuerdo como el órgano-piano de “Blind Eye” y una escandalosa y áspera guitarra fuera de tono (totalmente adrede claro) en aras del free.
Los temas se suceden como una escueta orquesta de cámara o grupo de pub snob. Hay partes más atractivas y otras más anodinas de típico álbum de ambiente jazz nocturno. Gustará a quien no pida milagros sonoros pero tampoco convencerá al que busque chica o emoción. La frialdad es más que aparente. Un álbum corto, bien tocado y realizado aunque musicalmente deja cierta sensación de abulia. Por cierto el cover art tiene el mismo mal gusto estético que la mayoría de las portadas zapperas.
Alberto Torró
Nota: si te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias
Comentarios
Publicar un comentario