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BATERISTAS EN LA SOMBRA Cap. 55: John Marshall

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  Hablar de John Marshall es adentrarse en una concepción de la batería que trasciende el mero acompañamiento rítmico para situarse en el ámbito de la arquitectura sonora. Pocos intérpretes han logrado integrar con tanta naturalidad el lenguaje del jazz moderno, la libertad de la improvisación y la complejidad estructural del rock de vanguardia. Nacido en Londres en 1941, Marshall inició su trayectoria profesional en una escena británica que comenzaba a absorber la influencia del jazz contemporáneo estadounidense. Muy pronto quedó patente que su vocación no residía en el virtuosismo exhibicionista, sino en la construcción de un discurso musical de extraordinaria inteligencia. Esa cualidad le llevó a convertirse en uno de los bateristas más respetados de Europa. Su primera gran etapa llegó junto a Nucleus, la formación dirigida por Ian Carr. Aquella banda redefinió el jazz-rock británico alejándose de los modelos estadounidenses para desarrollar un lenguaje propio, más camerístico, ...

MANNA/MIRAGE: Blue Dogs (2015) (Canterbury Ways)

Ya os hable de los Muffins en su momento y de su canterburiano primer álbum y también de su creciente evolución hacia la vanguardia del Rock In Oposition. Esta nueva entrega despista porque han cambiado su nombre de grupo por el título de su primer trabajo de 1978. Esta revitalización de tres de sus miembros originales con Dave Newhouse como líder a las teclas nos retrotrae en parte al estilo más “accesible” de sus inicios y también a un acercamiento hacia un jazz llamémosle más “convencional” tipo Nucleus o los últimos Soft Machine. 


Desde la primera pieza “Canterbury bells” intentan declarar abiertamente el sabor original (sin conseguirlo del todo). No obstante ahora ya son puro jazz y no complican tanto la mente del oyente. Siguen esos vientos característicos de los cuales beben también y mucho, de los Mothers originales. La música suena como más urbana y frívola, más americana si me lo permiten sus señorías, pero sin las ensoñaciones de psicodelia-fusion-jazz  british de aquel Manna/Mirage original y más como continuadores del legacy soft machinero. No tienen nada de estándar no os confundáis por mis palabras pero también tiene algo que no contiene aquella magia. La edad…? Y su asentamiento formalista…? puede ser. Hay partes que intentan pellizcarnos del recuerdo como el órgano-piano de “Blind Eye” y una escandalosa y áspera guitarra fuera de tono (totalmente adrede claro) en aras del free.

 Los temas se suceden como una escueta orquesta de cámara o grupo de pub snob. Hay partes más atractivas y otras más anodinas de típico álbum de ambiente jazz nocturno. Gustará a quien no pida milagros sonoros pero tampoco convencerá al que busque chica o emoción. La frialdad es más que aparente. Un álbum corto, bien tocado y realizado aunque musicalmente deja cierta sensación de abulia. Por cierto el cover art tiene el mismo mal gusto estético que la mayoría de las portadas zapperas.
Alberto Torró












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