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VANILLA FUDGE - Renaissance (1968, ATCO Records)

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 Mark Stein And The Pigeons, o lo que es lo mismo, Mark Stein, Tim Bogert, Vince Martell y Joey Brennan, poseían un elepé psicotrópico conocido como While The Whole World Was Eating Vanilla Fudge. Cuando toman las dos últimas palabras del título para nombrar a su futuro proyecto, otro cuarteto en el que mueven ficha contratando al explosivo baterista Carmine Appice en sustitución de Brennan, el caldero de ideas se transforma en un guiso psicodélico de enjundia.  Tras revisar éxitos de aquella década sesentera en decenas de institutos, pubes y variopintos bares, estos instrumentistas con más recursos que una navaja suiza toman canciones de The Supremes, Sonny Bono o The Beatles, entre otros, para extenderlas y reinventarlas en el apabullante álbum homónimo que les haría debutar en oficialidad. Cuando abandonan 1967 y se visten de 68, el productor Shadow Morton les mete en The Beat Goes On, un vinilo tan delirante como desafortunado. Pero esto no hunde el talento ahora herido de Vanilla

FRANK ZAPPA: THEM OR US (1984) (colaboración Alberto Torró)

La salida de este disco coincidió con su gira española de 1984. Fue la única vez en la vida que vi a Zappa  en directo, junto con Julio Murillo de la revista Vibraciones  y fue en un estadio o recinto deportivo que ya no recuerdo.


 Pensaba que Steve Vai nos devastaría con su afilada guitarra, pero para chasco mío, ya había abandonado a la banda. En su lugar estaban Ray White y Ike Willis en guitarras y voces respectivamente. El polémico bajista Scott Thunes (no lo soportaban mucho). El percusionista Ed Mann, Allan Zhavov a los teclados y un elegante y fino batería llamado Chad Wackerman. El concierto duró unos 80 mtos como máximo, algo corto y sin interrupción entre piezas. Sonaban perfectos. Todo muy profesional.

 Me llamó mucho la atención un tipo calvo enorme, con pinta de chulo putas que era el macarra de seguridad contratado. (Zappa los llevaba desde que lo tiraron del escenario en 1971). Se hacía notar en el escenario con mirada desafiante al público y ya tengo dudas si de paso formaba parte del show o estaba ahí para arrancarle la cabeza a alguien. El caso es que aquel elemento daba muy mal rollo y desmerecía la fiesta.

 A Zappa le encasquetaron una barretina catalana en la presentación que no le hizo ninguna gracia y acabó tirándola. No hizo ningún bis y desapareció raudo del escenario sin apenas saludar. Al finar la gente gritando, otra!... otra…! otra…! muy cabreada y como era de esperar la cosa terminó a hostias con la policía. Yo me largué antes de la verbena porque me olía el fregao.


El doble LP “Them Or Us” sigue una tónica parecida y una línea a todos sus trabajos editados en los 80. Sonido más duro, simplificación rockera y música batallera. Mucha tendencia hard, topicazos habituales de canciones duduá, algún solo de guitarra llamativo, como los de Vai haciendo diabluras en el mástil con su rápida digitación y bastante coñazo general. Por poner un ejemplo la pieza “el divorcio del camionero” es insoportable. Se salvan eso sí, Versiones como Sharleena y una musculosa adaptación del clásico Whipping Post de los Allman Brothers. El sonido del disco impecable pero el programa musical más que discutible aunque a estas alturas a Zappa como leyenda viva, se le perdonaba todo. La cosa como veremos empeoraría en algunos discos más. La portada está bien, es graciosa y absurda como siempre.

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Comentarios

  1. Interesante entrada. Zappa me resulta algo difícil, aunque no todo. Eso sí, un genio.
    Un saludo.

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  2. Interesante entrada. Zappa me resulta algo difícil, aunque no todo. Eso sí, un genio.
    Un saludo.

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